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segunda-feira, 29 de junho de 2026

Sergio Ramírez en la Real Academia de la Lengua Española

El escritor nicaragüense Sergio Ramírez fue incorporado a la RAE, institución que preserva la unidad y evolución del idioma español 

Este nombramiento reconoce su destacada trayectoria literaria y su firme compromiso con la libertad frente a la dictadura nicaragüense.

Escrito por Vladimir de la Cruz de Lemos

Del mayor significado y trascendencia, no solo literaria, sino también política y geográfica, ha sido la incorporación del escritor nicaragüense Sergio Ramírez Mercado, como miembro propietario, de Número, en la Silla L, de la Real Academia Española, la institución que desde 1713 surgió con la misión de velar por los cambios que experimenta y sufre la lengua española o castellana, que tiene un peso enorme en la definición y detalle de los conceptos lingüísticos, y sus precisiones, que ha tenido desde entonces, considerando los países, regiones y sitios donde el español o el castellano son la lengua oficial y mayoritaria en sus poblaciones.

La lengua española o castellana es propia de España, de América Latina, excepto Brasil, de Centroamérica y Sudamérica. También de algunas islas del Caribe, como son Cuba, Puerto Rico y la República Dominicana. De igual modo se habla en otras regiones como las Guayanas y Belice. El español o el castellano se habla hoy en 21 países y se considera el segundo idioma más hablado del mundo por hablantes nativos.

La Real Academia de la Lengua Española contribuye con su trabajo, sus actividades, sus congresos, sus academias regionales asociadas a resolver consultas que se hacen sobre palabras y reglas gramaticales, sobre dudas en el uso del idioma e interviene de esa manera para hacer recomendaciones sobre el uso cotidiano del idioma.

Las publicaciones que realiza son claves para estos propósitos. Sus diccionarios de la lengua rspañola, que empezados a publicarse en 1780, siguen siendo importantes y esperados por el mundo hispanoparlante, y sus publicaciones como son la “Nueva Gramática de la Lengua Española”, la “Ortografía de la Lengua Española”, el mismo “Diccionario de la Real Academia Española”, el “Diccionario panhispánico de dudas”, el “Diccionario fraseológico panhispánico”, el “Diccionario de Americanismos”, que son de consulta obligatoria.

Publicación especial que se encuentra digitalmente, el “Diccionario histórico de la lengua española”, que contribuye a ver la evolución de las palabras en su trascurso histórico. Destacan también las publicaciones como la edición especial que hiciera del libro de Cervantes, “don Quijote de la mancha”, en la edición prologada por Mario Vargas Llosa, o de los grandes literatos como Gabriel García Márquez, con sus “Cien años de soledad”, “Rayuela” de Julio Cortázar, y la “Poesía reunida” de César Vallejo, publicaciones que contienen estudios críticos, análisis y glosarios, lo que las enriquecen para el público lector.

También hace publicaciones conmemorativas destacando autores, como José Martí, Miguel Ángel Asturias, Augusto Roa Bastos, Jorge Luis Borges, Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Carlos Fuentes, Rubén Darío… Desde 1914, la Real Academia publica su revista especializada bajo el nombre de “Boletín de la Real Academia Española”.

La Real Academia Española hoy tiene la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), fundada en 1951, que reúne 24 academias de los países hispanoparlantes, unificadas con el lema «Una estirpe, una lengua y un destino». Las Academias centroamericanas se fundaron, la de El Salvador en 1875, la de Guatemala en 1887, la de Costa Rica en 1923, la de Panamá en 1926, la de Nicaragua en 1928 y la de Honduras en 1949.

Congresos de la Real Academia de España en Centroamérica solo se han celebrado en Costa Rica en 1989 y en Panamá en el 2011.

En Costa Rica especial en la preservación, conservación y divulgación del idioma español o castellano la Escuela de Filología, Lingüística y Literatura de la Universidad de Costa Rica desde 1974. Con todo este esfuerzo se trata de mantener la unidad y promover la evolución del idioma español.

Desde la fundación de la Real Academia de la Lengua Española, la RAE, han sido miembros titulares 488 personas que fueron electas para ocupar un puesto en su Junta Directiva, con el nombre de Académicos de Número, que se “sientan” en una “silla” que corresponde al alfabeto latino de uso para el castellano, tanto mayúsculas como minúsculas.

Pocos latinoamericanos han ocupado una silla como miembros propietarios o como académicos de la RAE. El fallecimiento de Mario Vargas Llosa dejó vacante a Silla L, que la había ocupado desde 1995 hasta el 13 de abril del 2025, que falleció.

La búsqueda de su sustituto movió a los académicos y literatos preocupados por quien ocuparía su vacante. El pasado 7 de mayo se anunció como único candidato para la Silla L de la RAE al gran escritor centroamericano Sergio Ramírez Mercado, que fue postulado como candidato único, lo que destaca el inmenso reconocimiento que se le hizo en lo personal como en su oficio de escritor.

Sergio Ramírez tiene una larga trayectoria, como escritor, ensayista, escritor y columnista de periódicos, académico, profesor universitario, sin dejar de ser el abogado que es de formación.

En estos campos vivió en Costa Rica de manera especial y destacada desde la década de 1970, trabajando con las universidades de Centroamérica. En Costa Rica vivió de continuo por 15 años, intensamente activos, ligado al Consejo Superior Universitario Centroamericano, CSUCA, donde impulsó la fundación de la Editorial Universitaria Centroamericana, EDUCA, que jugó un papel muy importante en la edición de libros sobre Centroamérica.

Progresista políticamente. Antisomocista de corazón y militante de la Democracia contra la dictadura, se vinculó a las luchas patrióticas nicaragüenses y centroamericanas que culminaron en 1979 con la caída del dictador Anastasio Somoza Debayle. En la actividad académica de esos años y en estas luchas nos conocimos y participamos.

El triunfo del Frente Sandinista de Liberación Nacional, junto con los grupos patriotas y revolucionarios que se unieron a él, lo condujo a formar parte de los primeros intentos de crear un grupo gobernante para el momento en que cayera la dictadura. Así fue miembro del llamado Grupo de los doce, que reunía intelectuales, empresarios, sacerdotes, que tuvieron un peso significativo en esa lucha, y dirigentes civiles, que en 1979, en julio, se constituyó como junta de gobierno de Reconstrucción Nacional en Nicaragua. Allí ocupó cargos de dirección nacional. Presidió el Consejo Nacional de Educación, y por sus afanes literarios, impulsó la Editorial Nueva Nicaragua.

Con el gobierno constitucional, surgido de las elecciones de 1984, ocupó la Vicepresidencia de la República de Nicaragua. En 1990 fundó la publicación “Quincena”, que se mantuvo por diez años. También creó la revista electrónica cultural centroamericana “Carátula”. Como profesor, ha trabajado en la Universidad de Maryland. Su trabajo literario incluye vivencias y personajes de Costa Rica, como Yolanda Oreamuno, con su novela “La fugitiva”, Chavela Vargas, la cantante de género mexicano, a la Gloria Tinoco y Marina Carmona, Lilia Ramos.

Sus preocupaciones, inquietudes y caminos literarios los empezó a tejer desde su época estudiantil, cuando publicaba cuentos en la Revista Ventana de la ciudad de León, de Nicaragua. Allí empezó su ruta literaria: artículos, relatos, cuentos, ensayos, novelas, columnista en el periodismo, textos de historia y ficción. Internacionalmente empezó a ser reconocido con “ Margarita, está linda la mar”, que le dio el Premio Alfaguara. Desde el 2013 preside el encuentro anual centroamericano de literatura “Centroamérica cuenta”. El 11 de noviembre de 2014 recibió el Premio Carlos Fuentes, que lo reconoció como autor de gran calidad literaria, como un “intelectual libre y crítico, de alta vocación cívica”.

En el 2017 se le reconoció con el Premio Cervantes, siendo el primer centroamericano en recibirlo. Es miembro también del Patronato del Instituto Cervantes. En el 2021 fue galardonado con la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid.

El pasado 7 de mayo la Real Academia Española lo postuló y aceptó como único candidato a ser parte de ella, en la Silla L, siendo de esa manera el primer centroamericano y el primer nicaragüense en ocupar tan importante responsabilidad, y recibir ese alto reconocimiento, bien ganado, bien merecido, que pone en alto a las letras de Nicaragua, a las de Costa Rica por la huella indeleble que nos ha dejado con su presencia, a las letras de Centroamérica, del Caribe y las de Latinoamérica, en todo lo que Sergio Ramírez significa para el desarrollo progresista y democrático latinoamericano.

Así ha sido reconocido como una persona digna de mérito para ser miembro de la RAE. Es un puesto que desempeñará de manera ad honorem. Fue electo por propuesta de los mismos académicos, que son los que pueden proponer candidatos a Silla. Pueden ser españoles o de otros países los miembros.

En el caso de Sergio Ramírez, como el de Mario Vargas Llosa, ambos tenían su propia nacionalidad, nicaragüense y peruana, pero también tenían la nacionalidad española. En el caso de Sergio Ramírez, se le otorgó la nacionalidad española debido a que el gobierno nicaragüense de Daniel Ortega le quitó inconstitucionalmente la nacionalidad, como ha hecho con poco más de cien personas, todas opositoras o críticas al gobierno dictatorial, despótico, autoritario que se ha desarrollado en Nicaragua.

Con Sergio Ramírez otros intelectuales, escritores y escritoras nicaragüenses, han sido igualmente despojados de su nacionalidad de origen. España dignamente le dio amparo, le cobijó y le brindó la nacionalidad española, cuando estando Sergio Ramírez en el extranjero se vio de pronto “oficialmente” en la condición de que “ya no era nicaragüense”, lo más absurdo y ridículo que podía hacer la dictadura de Daniel Ortega contra este gran escritor que le da más nombre a Nicaragua, a Centroamérica y también a España con este reconocimiento, que ciertamente es a una persona, Sergio Ramírez Mercado, pero lo es también a las letras y la literatura nicaragüense y centroamericana, reconocimiento que se le ha hecho. También Ecuador y Colombia igualmente le brindaron su nacionalidad.

Hasta hoy la obra de Sergio Ramírez se resume en 14 relatos, 14 novelas, 22 ensayos y testimonios, dos filmografías y 21 reconocimientos internacionales de premios por sus obras, doctorados honoris causa y órdenes gubernamentales recibidas.

Su candidatura y nombramiento provocaron en algunos sectores nicaragüenses, curiosamente del exilio, que están en igual condición que Sergio Ramírez, fuera de Nicaragua, que protestaran y hasta se dirigieran a la RAE pidiendo que considerara su nombramiento. Consideraban el paso de Sergio Ramírez por el gobierno sandinista de 1984, que perdió en las elecciones de 1989-1990 que llevaron a Violeta Barrios de Chamorro a la presidencia de Nicaragua desde 1990 hasta 1997, iniciándose una nueva etapa histórica en Nicaragua, hasta que Daniel Ortega volvió a la presidencia desde el 2007 hasta hoy, gobernando dictatorialmente, aspecto que Sergio Ramírez no comparte y combate.

La protesta de estos nicaragüenses, aparentemente opositores al régimen de Ortega y Murillo en Nicaragua, más pareciera hacerle el juego a la dictadura actual procurando que no se le dé relieve a una figura como Sergio Ramírez, que sigue siendo un personaje de lo más puro nicaragüense, que refleja las mejores aspiraciones de progreso social y democrático de y para Nicaragua.

Pero lo más evidente que muestran estas personas o pequeños grupos, que se pronunciaron contra Sergio, es que no tienen la menor idea de lo que es una lucha unitaria, de todo el pueblo, de todos los que están contra el gobierno de Ortega Murillo. Evidencian de esa manera que le hacen el juego a la dictadura, manteniendo, estimulando y provocando disidencias, fragmentaciones, desconfianzas en todo aquello que hoy es símbolo de la oposición al autoritarismo de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Lo más triste es lo que muestran…las dificultades de lograr la unidad nacional en la lucha contra la dictadura y el autoritarismo imperante en Nicaragua.

Sergio Ramírez no está en la lucha política interna ni externa contra la dictadura nicaragüense. En ese sentido no disputa lugar alguno a esos críticos suyos. Su sola presencia, la de Sergio Ramírez, con toda la fuerza intelectual y literaria que tiene, con su fuerte y radiante personalidad, con la voz que transmite en sus artículos periodísticos, y con todos los reconocimientos que se le hacen, es más poderosa que cualquier gritería que le hagan a él y no a la dictadura.

Sergio ha sido claro: “No hay ningún deterioro de ninguna democracia en Nicaragua, lo que hay es una tiranía” y dedicó su Premio Cervantes «a los nicaragüenses asesinados estos días, 2018, por reclamar justicia».

El reconocimiento que se le ha hecho a Sergio Ramírez pone en alto a toda Nicaragua, a sus luchadores actuales y a los centroamericanos en la lucha por la democracia. A mí, en lo particular, me enorgullece su reconocimiento.

Sergio Ramírez es un combatiente nato desde las palabras. La RAE le ofrece una nueva tribuna de combate. Las palabras y las ideas son tan importantes como los pertrechos. A la distancia, al amigo distante, solo me resta felicitarlo y desearle el mayor disfrute de este merecido reconocimiento.

 

Vladimir de la Cruz de Lemos

Formado en los campos de la Historia y el Derecho. Ha sido Director de la Cátedra de Historia de las Instituciones de Costa Rica y Miembro de la Asamblea Colegiada en la UCR, Decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Director del Instituto de Estudios del Trabajo y Miembro del Consejo Académico de la UNA

 

[Fuente: www.meer.com]

sexta-feira, 8 de maio de 2026

Os «Tres mil nomes galegos do Uruguai» de Monterroso Devesa

Xosé Monterroso Devesa - fonte: Distrito Xermar

Escrito por Manuel Suárez Suárez

A finais do ano pasado, en Montevideo, o meu vello amigo Xosé Monterroso Devesa publica (pagando do seu peto) Tres mil nomes galegos do Uruguai que sumado aos dous anteriores de 2009 e 2011 (Mil e pico de nomes galegos do Uruguai) son unha triloxía que merece a maior atención porque estamos diante dun rigoroso labor de investigación sobre a emigración galega na República Oriental do Uruguai. Despois de máis de medio século de ininterrompida actividade cultural defendendo a nosa identidade propia, mantén o seu compromiso de poñer en valor a achega dos que acougaron as friaxes na Banda Oriental. 

A MIÑA NAI, galega e uruguaia,

por cuxa decisión coñecín, vivín

e amei o URUGUAI, antes de despois

de me facer cidadán, antes e despois 

de descubrir GALICIA  

Capa de Tres mil nomes galegos do Uruguai  

A devandita dedicatoria é moi emotiva e permite entender, se lemos con devagar, que a materia vital de Monterroso Devesa é a aliaxe sentimental entre o seu lugar de nacemento na Coruña e aqueles afastados pagos tacuaremboenses. O seu traballo de investigación ten dobre valor pois é de interese para os galegos e tamén para os uruguaios. 

O subtítulo do libro (Galicia para uruguayos / Uruguai para galegos) está informando que na patria de Artigas temos milleiros de galegos que apousaron as súas ilusións de futuro nun espazo onde os recibiron cunha aperta de irmandade. Os tres volumes dos «Nomes Galegos» son unha obra de consulta que axiña será de referencia obrigatoria para calquera futuro estudo sobre a emigración galega ao Uruguai.

Na introducción desta edición, escribe Monterroso Devesa que «Sabendo que non existen as obras acabadas, podemos afirmar que neste enriquecido repertorio de figuras e feitos que cada novo achádego significounos fonda satisfacción, o que no facía senón confirmar a nosa constatación da enorme pegada de Galicia no Uruguai»

No primeiro volume explicaba o que quería dicir con Nomes GalegosNomes, en principio, refírese a apelidos galegos que xentes uruguaias, cidadáns orientales portan en primeiro ou segundo lugar... isto último cando fomos quen de detectar o materno, tarefa non sempre doada, como se comprenderá, dado que, como é sabido, o rioplatense, en xeral, se afixo a desprezar o seu segundo apelido: tal vez por comodidade, pode que por inercia dezaoitesca, acaso pola falsa idea de que máis dun apelativo era aristocratizante, pouco democrático. 

Manuel Suárez e Monterroso Devesa (sentados), nun acto cultural en Ribadeo en 1980 CC-BY-NC-SA Manuel Suárez 

Tamén na primeira edición di que dado o carácter eminentemente divulgativo da obra, no extremo oposto dun dicionario de biografías, entenderase a brevidade, por veces raiana na descortesía, das entradas, que nin de lonxe poden considerarse reseñas mínimamente biográficas, o cal amosa a súa humildade pois sempre manifesta que non é historiador e que non posúe formación universitaria. A introducción desta edición remata coa seguinte mensaxe: Que a presente obra sexa unha proba dos vínculos destas dúas patrias e sirva de aguillón para que outros máis sapientes e non menos namorados do tema emprendan futuros estudos. 

Hai que suliñar que Monterroso Devesa fai unha achega de moita importancia xa que o seu repertorio enriquece a nosa cultura. Por exemplo, foron catro anos de investigación nos arquivos parroquiais da montevideana Igrexa do Cordón. O seu esforzo fixo posible a corrección de moitos erros, xa fose nas grafías dos apelidos ou tamén da determinación exacta das parroquias de orixe dos emigrantes.

Agora vou transcribir algunhas entradas, como adianto para motivar a que se faga o pedido do libro ao Patronato da Cultura Galega de Montevideo [pcgalega@gmail.com

· Abal Arosa, Juan.- (Poio, San Xoán, 1851-1939). En 1877 fundou, xunto cos seus irmáns Narciso (1855-1932) e Cándido (1867-1949), La Capital, un establecemento de fabricación e venda de tabacos que, en 1929, se convertiu na grande tabacaleira Abal Hnos., vendida en 1979. (O apelido foi, antaño, Da Val).

· Abal Bidegaray, Enrique.- (1884-1974). Enxeñeiro e industrial, co-fundador (1918) do Automóvil Club del Uruguay. Fillo do anterior.

· Abal Salvo, Enrique.- (1918-2008). Fundador de Sondor, S.A., primeira fábrica de discos (1941) e cassettes (1975) do país. Fillo de Abal Bidegaray.

· Arana Sánchez, Mariano.- (1933-2023) Arquitecto urbanista e político que exerceu a Intendencia (alcaldía) de Montevideo en dous períodos consecutivos (o máximo legal: (1995-2005), sendo posteriormente ministro de Vivienda y Medio Ambiente. En 2004 foi, a proposta do autor deste repertorio, nomeado fillo adoptivo de Arteixo, lugar de procedencia da súa nai, María Sánchez Maceiras.

· Ardao Jaureguito, Arturo.- (1912-2003).- Avogado, filósofo e historiador das ideas, docente en Montevideo e Caracas. Gran premio nacional ao labor intelectual (1987). Con Galicia (amén do apelido), ten relación a súa obra La filosofía polémica de Feijóo. Seu pai, Víctor Ardao, de Magalofes-Fene.

 

[Fonte: www.praza.gal]

terça-feira, 5 de maio de 2026

Breve historia de la saudade

 


Escrito por Siham El Khoury Caviedes 

Oiga, vecino, sabe el significado
de esta palabra blanca que como un pez se evade?
No… Y me tiembla en la boca su temblor delicado.

Pablo Neruda, “Saudade”

Gran parte de la experiencia humana es aprender a perder. Más específicamente, a transformar la pérdida; a significarla; a voltearla y sacudirla hasta que algo más salga del vacío. Eso, entre otras cosas, es la saudade.

Primero se le llamó soedade, luego suidade; una palabra que suena y se siente como soledad, pero la rebasa. La investigadora Inês Oseki-Dépré rastrea el nacimiento de este concepto hasta el establecimiento de las primeras colonias europeas en África y América, cuando los colonos galaico-portugueses expresaban sus sentimientos hacia la lejana patria desde Madeira, Alcazarquivir, Arcila, Tánger, Cabo Verde, las islas Azores y la bella Ilha de Vera Cruz, que ahora conocemos como Brasil. Los rumores decían que entre los marineros portugueses del siglo XV solía brotar una sensación agridulce que los motivaba a contar historias y entonar canciones, porque trasladarse “más allá del mar” implicaría una vida entera en añoranza por su tierra de origen.

¿Qué sucedió cuando esta afección trascendió los puertos y llegó hasta las nuevas ciudades? Con el tiempo, la suidade tomó el nombre que conocemos hoy en día y adquirió una dimensión espiritual y existencial. El sentimiento de falta por una causa externa claramente identificable (el hogar, la patria) se convirtió para algunos en una inquietud inherente al alma, que podía o no rastrearse a una pérdida concreta. Y eso se sentía muy humano. Más que humano: gallego, lusitano, brasileño. Así, la saudade comenzó a protagonizar coplas y poemas de la lírica trovadoresca, movimientos estéticos e incluso políticos que buscaban consolidar una identidad nacional específica, un posicionamiento frente a la irremediable finitud de la vida y sus placeres. Por eso, hasta la fecha, la saudade es un valor esencial del ser y el imaginario lusobrasileño e impregna diversas expresiones de su cultura y su arte.

Sería pretencioso intentar contener la saudade, que es un concepto arbóreo y complejo, plagado de historia y matices, en uno solo signficado “oficial”. De hecho, tuvieron que pasar siglos para que la saudade se asentara en definiciones aceptadas de los tesauros. Los diccionarios más comunes de la lengua portuguesa, como el Michaelis o el Aurélio, suelen coincidir en que la sensación de falta es el centro y la cuna de la saudade. El Dicionário Houaiss, en particular, se refiere a la saudade como “un sentimiento más o menos melancólico de incompletud, ligado mediante la memoria a situaciones de privación […], de alejamiento de un lugar o de una cosa, o a la ausencia de ciertas experiencias y determinados placeres ya vividos”. En las mismas fuentes encontraremos que el adjetivo “saudoso” puede aplicarse tanto para quien experimenta la saudade, como para quien (o lo que) la provoca. Así que, desde un punto de vista lingüístico, no se diferencia a quien extraña y lo que se extraña; la saudade recorre y colapsa esa distancia.

Muchos investigadores se han basado en este tipo de definiciones para crear una propia. Para Hans Ulrich Gumbrecht, por ejemplo, la saudade se resume en “la añoranza de una situación pasada que se ha perdido irremediablemente”, una tristeza vinculada tanto a la psique como a la tierra, que dispara el recuerdo de algo lejano y profundamente querido. Otros académicos, como Francisco Foot Hardman, entienden la saudade más bien como un concepto en desplazamiento, con expresiones similares en las literaturas de otros pueblos y lenguas, con frecuencia cercanas a la experiencia del abandono y el exilio.

Por supuesto, hay muchos términos afines: el dor rumano, el längtan sueco, el verbo alemán verlangen, el famoso spleen de Baudelaire. Incluso nuestra “melancolía” y “nostalgia” son similares, pero no idénticas a la saudade. ¿Qué diferencia a esta última, entonces?

Podríamos decir que todos estos conceptos comparten el mismo punto de partida: el dolor de la pérdida. Pero la saudade va un paso más allá de ese dolor; le da la vuelta; lo reconfigura; le imprime una dimensión o expresión “afirmativa” (humorística, creativa, lúdica) que, en teoría, no debería tener. Por eso la expresión de Francisco Foot Hardman, ser o estar “en desplazamiento”, es tan importante. Más allá del traslado geográfico de la palabra, hay un movimiento interior, a nivel emocional y psicológico.

En particular, la investigadora en letras brasileñas Ana Lúcia Liberato Tettamanzy ve en la saudade un “sentimiento de inadecuación profunda con el tiempo”, una “errancia mental y física”. La “errancia” de la que habla (otra forma de desplazamiento) está íntimamente ligada a la memoria y la imaginación: la conciencia de lo perdido, o incluso de lo que podría perderse en el futuro, nos obliga a fugarnos del presente. Fantaseamos; tememos; lamentamos. El filósofo portugués Eduardo Lourenço la define como un “dolor inexpresable ante el tiempo que huye” que genera otra suerte de huida, un “viaje a través de la eternidad perdida de nosotros mismos”.

El resultado de todo esto es una doble dimensión temporal: un aquí y ahora que se abre inesperadamente a evocaciones dulces, como lagunas. Pensemos en la saudade como un lugar trascendental, un tiempo más allá del tiempo, un espacio que se abre sólo bajo nuestros propios pies. Entonces comenzamos a ir y venir entre el pasado y el futuro, la satisfacción y la pérdida, la pena y el agradecimiento, con un vaivén similar al del mar o al del péndulo de un reloj. Para Lourenço, esta es una “última puesta en escena”, es decir, una re-presentación, “para aliviar el luto de nuestras esperanzas rotas, de nuestros anhelos perdidos, de nuestros amores difuntos”.

Sin embargo, re-cordar (etimológicamente, traer de vuelta al corazón) no restaura lo que se ha ido. Si acaso, nos lo regresa deformado y corrompido por el paso de los días, con huecos rellenados por la ficción. Todo lo recordado es re-creado, y así mismo nos re-creamos (nos desgarramos y reconstruimos) cuando recordamos, cada rememoración como un hilo nuevo en el entramado de nuestra experiencia del mundo.

Todas estas cosas, que no me pertenecen, me aseguran la meditación sensible con lazos de resonancia y de saudade. En cada una de esas sensaciones soy otro, me renuevo dolorosamente en cada impresión indefinida.

Vivo de impresiones que no me pertenecen, perdulario de renuncias, otro distinto en el modo de ser yo.

Fernando Pessoa, “93”, Libro del desasosiego

Si vemos la vida como un tejido, la saudade es la perforación de una aguja que introduce una nueva puntada, un nuevo patrón. Una sensibilidad enfermiza, una angustia entrañable, capaz de penetrar y transformar repetidamente la imagen sin destruirla. En las palabras de Eduardo Lourenço, “ardemos en el tiempo sin consumirnos en él”.

La saudade suena como se siente, con esa misma reiteración, ese afán de volver. Es la voz que se ovilla y desovilla en el aire, como las plegarias, los mantras y las canciones. Su expresión se parece mucho a la de nuestras celebraciones porque, en efecto, celebra y conmemora lo que ya no se tiene, porque se tuvo. He ahí lo que diferencia a la saudade: interpreta la ausencia, incluso el sufrimiento, como un recordatorio de que se perdió algo digno de amar. Extrañar no es más que la otra cara del disfrute. El vacío es una marca (“algo valioso estuvo aquí”) y merece festejarse, honrarse con risa queda y canto compartido. Como señala Clarice Lispector en “Saudades”:

Encontré una palabra
para usar todas las veces
que siento este vacío en el pecho,
medio nostálgico, medio sabroso,
mas que funciona mejor
que un signo vital
cuando se quiere hablar de vida
y de sentimientos.

¡Ella es la prueba inequívoca
de que somos sensibles!
De que amamos mucho
lo que tuvimos…

Ahí radica la experiencia afirmativa del dolor en la vida y el temor a su finitud. En suma, la saudade es mucho más que melancolía o nostalgia; es un dique de contención, un freno a la invasión del sufrimiento. También es lo que Machado de Assis define como “epitafio” en las Memorias póstumas de Blas Cubas: “Una expresión de aquel piadoso y secreto egoísmo que induce al hombre a arrancarle a la muerte un harapo”. 

Referencias

Foot Hardman, Francisco. “Espectros de la nación: figuras desplazadas entre ‘saudades’ y soledades”. Remate de Males, vol. 22, núm. 2, noviembre de 2012, pp. 76-96. DOI:10.20396/remate.v22i2.8636160.

Gumbrecht, Hans Ulrich. “The Beautiful Form of Sadness: Machado de Assis’ Memorial de Aires”. Portuguese Literary and Cultural Studies, vol. 13/14, 2004-2005, pp. 307-16.

Holanda Ferreira, Aurélio Buarque. “Saudade”. Dicionário Aurélio da Língua Portuguesa, Editora Positivo, p. 1556.

Houaiss, Antônio, ed. “Saudade”. Dicionário Houaiss da Língua Portuguesa, 2001, p. 2525. Instituto Antônio Houaiss, www.iah.com.br/sp/servicos.php.

Liberato Tettamanzy, Ana Lúcia. “Da melancolia em Padre Antônio Vieira e Machado de Assis”. Via Atlântica, vol. 1, núm. 12, diciembre de 2007, pp. 195-208. Portal de Revistas da USP, DOI: doi.org/10.11606/va.v0i12.50178.

Lispector, Clarice. “Saudades”, versión al español de Daniela Aguilar. Periódico de poesía, UNAM, verseando.com/blog/clarice-lispector-saudades/.

Lourenço, Eduardo. Portugal como destino, seguido de Mitologia da saudade. Editorial Gradiva, 1999. Colección Obras de Eduardo Lourenço.

Machado de Assis, Joaquim Maria. Memorias póstumas de Blas Cubas. Traducción de Antonio Alatorre, introducción de Lucía Miguel Pereira, Fondo de Cultura Económica, Biblioteca Americana, 1951.

Michaelis, Henriette, y Carolina Michaelis (eds.). “Saudade”. Dicionário Michaelis, Editora Melhoramentos, 2015. Dicionário Brasileiro da Língua Portuguesa, michaelis.uol.com.br/moderno-portugues/busca/portugues-brasileiro/saudade.

Neruda, Pablo. “Saudade”. Crepusculario, RBA – Instituto Cervantes, 2005 (publicación original: 1923). Asistentes Virtuales, www.poesi.as/pn23028.htm.

Oseki-Dépré, Inês. “La ‘Saudade’”. Les Chantiers de la Création: Revue Pluridisciplinaire en Lettres, Langues, Arts et Civilisations, vol. 1, 2008, pp. 1-11. Open Edition Journals, 28 de octubre 2014, DOI: doi.org/10.4000/lcc.103.

Pessoa, Fernando. Libro del desasosiego, compuesto por Bernardo Soares, www.cjpb.org.uy/wp-content/uploads/repositorio/serviciosAlAfiliado/librosDigitales/Pessoa-Libro-Desasosiego.pdf.

Sánchez-Moreno, Iván. “Razones del alma contrita: fenomenologías de la saudade: apuntes para una teoría histórico-cultural de la saudade”. Revista de História Comparada, vol. 11, núm. 2, 2017, pp. 108-31.

 

Siham El Khoury Caviedes estudió Literatura Latinoamericana en la Universidad Iberoamericana

[Ilustración: Gonzalo Tassier - fuente: www.nexos.com.mx]

terça-feira, 14 de abril de 2026

L’IEC estudiarà un nom comú per a la llengua a tots els territoris de parla catalana

La presidenta de l’Institut d’Estudis Catalans demanarà a la Secció Filològica que inclogui ‘minorització’ al diccionari normatiu

Teresa Cabré, presidenta de l'Institut d'Estudis Catalans 

Escrit per Raül G. Aranzueque

La presidenta de l’Institut d’Estudis Catalans (IEC), Teresa Cabré, demanarà a la Secció Filològica (SF) que estudiï en el seu ple quina és la fórmula més adequada de denominar la llengua catalana en els fòrums en què es troben participants de tot el domini lingüístic. En una intervenció durant el Fòrum Vives de Política Lingüística Universitària, que es va fer a la Universitat de Barcelona (UB) els dies 16 i 17 de març, Cabré va demanar trobar un nom comú a la llengua “quan ens trobem tots i ens volem sentir comunitat”. Va proposar dir-ne llengua catalana i va anunciar que l’IEC ha fet una proposta per traslladar al ple de la Secció Filològica (SF).

“No començaria a ser hora que perdéssim la por de tenir una denominació per a la llengua i que no fos ni català ni valencià i que en el moment en què ens referíssim a la llengua, que ha de tenir nom i ha de tenir prestigi, a l’exterior de les nostres comunitats comencéssim a fer servir llengua catalana?”, va dir Cabré, que veu això perfectament compatible amb el fet que “els catalans de Catalunya quan volguéssim referir-nos a la nostra varietat català de Catalunya diguéssim català i no llengua catalana” i, de la mateixa manera, “demanéssim que els valencians, fora de la seva comunitat lingüística, que és lògic que només utilitzin valencià perquè és on és sinònim valencià i català” facin servir la mateixa denominació que a Catalunya.

Nom acadèmic

“Comencem a replantejar-nos el nom de la llengua perquè, almenys els acadèmics, fem servir una cosa més unificada”, va dir Cabré. “Si anem pel món sense un nom unificat per a la llengua estem una mica perduts”, va afegir.

En la mateixa intervenció, la presidenta de l’IEC va reclamar que la paraula minorització sigui al diccionari normatiu, tal com passa amb el de l’Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), on hi surt definida com a “Acció o efecte de minoritzar. Minorització lingüística. Minorització cultural i econòmica”. “Sento vergonya que minorització no sigui al diccionari”, va dir Cabré, que no “entén” com “l’Observatori de Neologia de la UPF, que buida sistemàticament la premsa”, no hagi “recollit aquesta paraula com un neologisme”. La presidenta va prometre que es posaria “a treballar amb la Secció Filològica”, tot i que en aquest moment no és a la comissió de Lexicografia, per resoldre-ho.


[Imatge: IEC - font: www.diaridelallengua.cat




domingo, 5 de abril de 2026

Moncho Seixo: «A fraseoloxía reflicte a vida do pobo, é parte da cultura»

Moncho Seixo (Vigo, 1959) reúne en 'Non todo o que cae na rede é peixe' (Morgante) 500 "xoias" da fraseoloxía galega. O volume recolle expresións xa ben coñecidas entre as persoas galegofalantes e outras documentadas por primeira vez, locucións que o autor chama a empregar e a popularizar para fortalecer a lingua.

O profesor Moncho Seixo na redacción de 'Nós Diario'

Escrito por Susana Rois

—Conta moitos anos de estudo e varios traballos publicados. De onde vén a súa querenza e interese pola fraseoloxía galega?
Vén dos meus anos como profesor na Escola Oficial de Idiomas de Vigo. Despois de traballar en institutos de secundaria, a finais dos 80 aprobei a oposición e dei o salto ás escolas de idiomas. Foi aí cando comecei a interesarme pola fraseoloxía. Lembro a primeira expresión que xurdiu na aula de maneira espontánea: "Bruto como un arroás", que a dixo unha alumna de Muxía. A partir de aí ocorréuseme crear un colectivo para recoller fraseoloxía e refraneiro, e no ano 2000 publicamos o Dicionario Fraseolóxico Galego. Desde entón conseguimos moita máis información e fixéronse traballos moi bos, por exemplo, sobre a fraseoloxía do concello das Neves (O Condado), do Cachafeiro, en Forcarei (Tabeirós-Terra de Montes), e mesmo da parroquia de Matatamá, en Vigo, publicados na revista Cadernos de fraseoloxía, creada por Xesús Ferro Ruibal.

—Que din da lingua e da fala galegas as "xoias fraseolóxicas" coas que foi batendo ao longo dos anos? Que riqueza agochan?
A fraseoloxía reflicte a vida do pobo e, polo tanto, é parte da nosa cultura. As palabras que máis usa son as máis correntes, por iso son habituais expresións con plantas, como 'prender nunha  silveira' ou 'xoto como un toxo', referido este a quen se amosa pouco cariñoso ou pouco sociábel. E na costa, son frecuentes as unidades fraseolóxicas relacionadas co mundo pesqueiro, como 'enlear o palangre', complicar as cousas, ou 'meter unha boa xarda', que sería enganar alguén. Ademais, a fraseoloxía dá conta da retranca e do enxeño galegos, así como da abundancia de expresións propias para expresar alegría, boa sorte, sorpresa, urxencia, orgullo, crítica, mal humor...

—É unha das motivacións deste volume dar conta de todas as posibilidades que ofrece o galego sen recorrer a expresións alleas, nomeadamente do español.
Un dos obxectivos ao comezar este traballo era presentar e explicar ben tanto unidades fraseolóxicas coñecidas como outras que son practicamente inéditas ou que estaban sen documentar, como 'traballar para quecer, máis vale morrer de frío', que lle escoitei dicir a unha peixeira do mercado de Vigo, ou esta outra que me trasladou un coñecido, que lle oíu a alguén que fora de compras a Portugal: "Fuches buscar fartura á casa da fame". Pero outra das motivacións foi esa, buscar equivalentes de expresións que son claros castelanismos e que mesmo figuran nos dicionarios galegos.

—Que fórmulas temos, propiamente galegas, para remudalas?

'Por suposto' é un dos castelanismos que máis se usa, cando temos moitas formas para traducilo: abofé, xaora, de certo, madía leva, con certeza. Outro caso, 'menos mal', cando temos aínda ben ou bo é. O castelán leva tanto tempo enriba de nós que tendemos a usar formas que non son nosas. Por iso animo a buscar certo diferencialismo, e no canto de dicir 'ao mellor', que recolle o dicionario da RAG, escoller a forma propia do galego: se cadra. En vez de 'tirar a toalla', dicir 'deitarse no rego'. Ou isto que se di agora de 'petalo' é 'facer barro' ou 'facer magas'. O certo é que das 500 unidades fraseolóxicas seleccionadas neste volume, só 10% figura no dicionario da RAG.

—O obxectivo último sería popularizar estas expresións, ditos de uso corrente, pero tamén todas esas xoias da fraseoloxía galega.
Iso é o difícil, tendo en conta os poucos medios que temos. A prensa case toda está en castelán e a nosa televisión bastante a miúdo non fai o que ten que facer. Pero hai que perder o medo a usar o galego e a fraseoloxía, e a casa é o ámbito onde se pode usar máis comodamente.

Como fuxir dun "calco" do castelán

Moncho Seixo consultou cancioneiros, dicionarios, libros, xornais, revistas e corpos informatizados para acabar de crear Non todo o que cae na rede é peixe. 500 xoias fraseolóxicas galegas, un manual que pretende contribuír ao "coñecemento e bo uso" da fraseoloxía galega, "bastantes veces descoñecida".

O profesor, afeito a unha escoita atenta que sempre o pon na pista de novas locucións, algunhas inéditas, outras de uso local, asegura que a tendencia, hoxe, "é a copiar do castelán tanto a fraseoloxía como o léxico", unha preferencia que nos devolve un "calco" dese idioma, cando existen, en galego, formas propias que chama a escoller antes ca esoutras máis comúns. "Mais non de forma mecánica".

Neste dicionario que vén de publicar presenta unha lista monolingüe en galego e outra bilingüe, máis precisa, co fin de evitar expresións alleas á nosa lingua e "innecesarias". "Sempre hai que buscar a forma máis axustada a cada contexto. Así, canto máis e mellor se use o galego e a fraseoloxía, máis iremos aprendendo".

[Fonte: www.nosdiario.gal]


sábado, 28 de março de 2026

Què serà de les humanitats digitals en cent anys?

L’accelerament en el desenvolupament tecnològic comporta certs reptes i dubtes sobre el manteniment de les eines i les dades. Hem d’acceptar que aquestes deixaran de ser útils en algunes dècades? En aquest article es donen algunes solucions concretes com ara l’ús de repositoris, l’aplicació dels principis FAIR o l’ús de formats estàndard com XML-TEI. De forma més general, però, s’argumenta a favor de mantenir la mirada històrica de les humanitats i les biblioteques i dur a terme una crítica humanística i quantitativa dels aspectes digitals.

ChatGPT és la tecnologia que està rebent més atenció en el moment d’escriure aquest article, però en el context actual açò pot canviar en molt poc de temps.
Escrit per José Calvo Tello

Humanitats digitals, una àrea no tan nova

Encara que la integració de la tecnologia en les humanitats com a àrea d’investigació és un avanç recent, el fet és que la intersecció entre ambdues àrees fa molts anys que dona fruits (Sahle, 2015). Fa ja unes quantes dècades que la lingüística de corpus està creant col·leccions de textos cada vegada més grans i anotats de manera més detallada. Aquests corpus s’han convertit en la base per a la construcció de diccionaris i eines lingüístiques. Al seu torn, aquestes eines són les predecessores de les actuals aplicacions d’aprenentatge automàtic, que passen veu a text escrit i viceversa, que tradueixen d’un idioma a un altre, que generen imatges a partir d’una descripció… El digital ha passat a formar part integral d’àrees com la salut, la cultura, la burocràcia, l’educació, la investigació o la indústria.

En el desenvolupament de la interacció entre humanitats i tecnologia, les etiquetes que s’han utilitzat per a designar-la també han anat canviant. Abans de l’any 2000, i en paral·lel al desenvolupament de la lingüística de corpus, en certes àrees de la investigació es parlava de humanities computing o computer philology. Després de l’any 2000, el terme humanitats digitals (en anglès, digital humanities) es va convertir en l’etiqueta més acceptada, etiqueta que va passar a formar part del nom d’associacions nacionals i internacionals, projectes i publicacions. Alguns podrien argumentar que avui dia és difícil quedar-se al marge d’aquesta nova realitat digital. Curiosament, des de fa uns quants anys, algunes de les persones més actives en les humanitats digitals han decidit abandonar l’adjectiu i començar a usar computational. Això s’observa en conferències com a computational humanities o computational literary studies, en un moviment per mostrar proximitat a la lingüística computacional.

Avui dia, una persona interessada en la intersecció entre humanitats i tecnologia podria preguntar-se si ha d’interessar-se més per les humanitats digitals o passar-se a les humanitats computacionals. Si ha d’aprendre el format TEI (Text Encoding Initiative) o millor JSON (JavaScript Object Notation). Si hauria de buscar un petit corpus o un gran conjunt de dades amb les quals entrenar un algoritme d’intel·ligència artificial. Davant l’enorme quantitat d’eines i la velocitat de desenvolupament de les tecnologies, el ritme de la recerca es va accelerant. Una tesi doctoral sol ocupar un mínim de tres anys; per a la majoria, més de quatre. No obstant això, en quina tecnologia es pot especialitzar l’investigador que encara puga ser rellevant en cinc anys?

Des de la meua perspectiva actual, ChatGPT és avui la tecnologia que més atenció està rebent. Quan algú llegirà aquest article d’ací a uns anys, una altra eina més potent i amb una millor campanya de màrqueting ocuparà el tron mediàtic i per a la lectora o lector probablement ChatGPT serà un record llunyà. Fa un parell d’anys, semblava que BERT (Devlin et al., 2019), un model de llenguatge de processament del llenguatge natural entrenat per Google, perduraria en el temps. Abans d’això, mètodes com les xarxes neuronals convolutives (convolutional neural networks) eren els mètodes a escollir (O’Shea i Nash, 2015). Anteriorment, el model temàtic (topic modelling) (Blei, 2012) quasi prometia aconseguir informació semàntica del text sense haver de llegir-lo. En 2014, Ted Underwood va escriure el seu informe per al HathiTrust sobre la classificació del gènere literari (Underwood, 2014). Hi assenyalava que havien usat la regressió logística com a algoritme i que usar mètodes més avançats no semblava donar millors resultats. Des d’aleshores han passat deu anys i durant aquesta dècada han sorgit diverses generacions de tecnologia i, fins a cert punt, han sigut superades.

El problema: l’obsolescència digital

Aquest procés accelerat de desenvolupament tecnològic porta a paradoxes com la que Rockwell va formular en una xarrada poc després de la publicació d’Hermeneutica (Rockwell i Sinclair, 2016), i és el fet que en molts projectes d’humanitats digitals (o altres àrees entre la tecnologia i les humanitats) es treballa a desenvolupar eines que quedaran obsoletes o hauran deixat de funcionar quan el projecte s’acabi. Encara que aquesta opinió pot semblar exageradament pessimista, el fet és que pocs recursos digitals assoleixen els cinc anys de vida funcional. Quan compleixen els deu anys, els recursos solen considerar-se avis digitals a què mostrar respecte: se’ls visita i se’ls cita de tant en tant, però es considera que estan jubilats. Rockwell mateix ha participat en el desenvolupament de Voyant Tools (Sinclair i Rockwell, 2016). Aquesta eina no només és una d’aquestes aplicacions que anys després continua sent accessible, sinó que en els últims anys ha sabut evolucionar a Spyral, un entorn similar al que ofereixen els Jupyter Notebooks.

Semblaria que aquesta fugacitat és una característica intrínseca de la tecnologia i que no hi ha res a criticar. No obstant això, en moltes altres àrees de la recerca, considerem la fugacitat inadmissible. Imaginem una biblioteca que haguera decidit desfer-se dels llibres deu anys després que es publicaren. Imaginem que els nostres títols de doctorat caducaren al cap d’una dècada. Imaginem que una revista acadèmica que haja arribat als deu anys s’haja d’abandonar per obsoleta. Imaginem que no poguérem citar una edició impresa d’un text literari publicada fa més d’una dècada. Aquests exemples, que ens resulten absurds, poden reflectir millor alguns aspectes ben dèbils del món digital en general, i de les humanitats digitals en particular.

Perquè no només es tracta d’un problema d’eines, sinó d’un problema de dades. Les dades digitals sempre necessiten estar codificades en formats digitals. Per a obrir, llegir i visualitzar aquests formats calen certes eines. És a dir, qualsevol dada digital necessita certes eines per a ser utilitzada. Si les eines digitals deixen de funcionar, les dades digitals esdevenen obsoletes, ferralla digital.

Un dels problemes a què s’enfronten les humanitats digitals és l’obsolescència digital. Pocs recursos digitals arriben als cinc anys de vida. Aquest problema s’estén a les pàgines web que allotgen els projectes. Com més vistós i innovador siga el nostre portal web, més probabilitats tindrà de deixar de funcionar a curt o mitjà termini.

Un exemple d’això és el canvi que Amazon va fer amb els seus formats de llibre electrònic. Encara que diferents agents desenvoluparen ePUB com a format estàndard per a llibres electrònics (Garrish, 2011), Amazon va impulsar els seus propis formats: MOBI i AZW (McIlroy, 2012). Si els projectes i les editorials volien que els seus textos digitals es pogueren llegir en el Kindle d’Amazon, el lector de llibres electrònics més venut, havien de publicar els textos en aquest format. En 2023, Amazon va anunciar que algunes de les funcions del Kindle deixarien d’executar-se en els arxius MOBI (Mandal, 2023). Així, és possible que en uns anys Amazon no done suport per a obrir aquests arxius. Fins i tot, pot ser que cap programa permeta obrir arxius MOBI. Així, un projecte que només haja conservat les seues edicions en MOBI podria convertir-se en un cementeri digital. 

Aquesta situació de possible col·lapse en la infraestructura també afecta aquells projectes que han publicat les seues edicions digitals en les seues pròpies pàgines web. Segons una enquesta recent, aquesta opció continua sent la preferida entre la comunitat d’investigació hispanoparlant (Del Rio Riande i Allés-Torrent, 2023). Encara que les tecnologies estàndard darrere les pàgines web (HTML, CSS, MySQL, JavaScript, PHP, etcètera) tenen una base de desenvolupament molt més ampla que MOBI, aquestes tecnologies van evolucionant, les funcionalitats es declaren obsoletes i deixen de funcionar, les quotes dels servidors s’han de pagar anualment, etcètera. Com més vistós siga el nostre portal, com més tecnologies utilitzem per a desenvolupar-lo, com més innovador siga, probablement més ràpidament deixarà de funcionar. Quantes d’aquestes pàgines amb edicions digitals de literatura estaran encara accessibles en Internet d’ací a deu, vint, cinquanta o cent anys?   

FAIR i repositoris: problema solucionat?  

En part per a contrarestar aquesta situació d’obsolescència digital, en els últims anys, la recerca digital ha assumit com una de les guies més importants els principis FAIR (Wilkinson et al., 2016). FAIR és un acrònim format per les paraules en anglès findable (‘trobable’), accesible (‘accesible’), interoperable (‘interoperable’) i reusable (‘reutilitzable’). D’acord amb aquests principis, els investigadors han de fer-se preguntes i prendre decisions sobre com fer les seues dades més FAIR. Cadascuna de les lletres pot desglossar-se al seu torn en diversos principis més concrets i cadascun d’aquests pot aplicar-se a nombrosos aspectes de les dades i les edicions. FAIR és entès com un conjunt de principis i no com a criteris, ja que en la pràctica no és possible dir si un conjunt de dades és o no és FAIR, sinó, més bé, argumentar sobre si és més FAIR que un altre o de quina manera. Diferents publicacions dels últims anys estan debatent de manera explícita el paper d’aquests criteris en les humanitats, com ara un número especial de la revista RIDE sobre ressenyes d’edicions i corpus literaris digitals (Gengnagel et al., 2023).   

Alguns dels punts dels criteris FAIR tenen més a veure amb la manera en què les dades es posen a disposició de la comunitat. Per exemple, les dades han de tenir assignat un identificador únic i persistent (com ara un DOI); el protocol pel qual es publiquen les dades ha de ser obert; ha d’haver-hi un sistema d’identificació d’usuaris quan siga necessari o, com a mínim, les metadades han d’estar disponibles a llarg termini. Ningú espera que projectes individuals o persones concretes gestionen els seus propis DOI o que es preocupen pel tipus de protocol tècnic a implementar. Es dona per descomptat que els projectes han d’usar infraestructures ja creades que donen resposta a aquestes preguntes.   

Quins tipus d’infraestructures exactament haurien de donar resposta als problemes dels DOI, dels protocols o de l’arxiu a llarg termini? Els repositoris de dades, és a dir, plataformes en què investigadores i investigadors puguin publicar les seues dades perquè hi romanguin a llarg termini. Alguns d’aquests repositoris són Zenodo, el repositori de dades del consorci Madroño, TAPAS, TextGrid o GAMS. Aquests repositoris no haurien d’estar solament finançats mitjançant projectes d’investigació temporals; en aquest cas, pot ser que els passi el mateix que a l’eina EVI-LINHD (González-Blanco et al., 2017), una eina per a editar i publicar textos que va ser abandonada després d’uns quants anys, una vegada el projecte amb què s’havia finançat va acabar. 
Fins ara, el risc real de pèrdua de dades en les biblioteques era relativament secundari, però en l’actualitat les dades digitals són part central de la nostra societat. És d’esperar que l’obsolescència tecnològica afecte cada vegada més àrees.
Haurem solucionat amb els repositoris el problema de l’obsolescència digital? No, de cap manera. En primer lloc, perquè avui dia els repositoris es responsabilitzen de les dades per un període de deu anys que es pot estendre. En segon lloc, perquè continuem tenint el problema de l’obsolescència de les tecnologies associades a les dades. Vegem un exemple hipotètic per a entendre-ho millor: en 2023, podem publicar un corpus de llibres electrònics en format MOBI en algun repositori. Podem esperar que una persona pugui descarregar-se aquest corpus en 2033, però potser aleshores ja no podrà obrir cap d’aquests documents. És a dir, els repositoris mantindran dades en formats obsolets i les persones podran descarregar-se ferralla digital. Les dades no s’han perdut per complet, però continuen sent inútils.  

Lamentablement, la lluita contra l’obsolescència digital no se soluciona simplement col·locant dades en un repositori. És necessari també que aquestes dades es troben en formats que al seu torn seguisquen els principis FAIR. Per a les humanitats en general, però més concretament per als estudis de literatura i lingüística, TEI (Text Encoding Initiative) és un dels formats més rellevants. Desgraciadament, el desenvolupament de TEI en la comunitat de parla hispana es va truncar per una sèrie de decisions des dels anys 2000 que llastren la comunitat d’humanitats digitals fins avui (Allés-Torrent i del Rio Riande, 2019). A més del format, diferents aspectes en relació amb les metadades són centrals per als principis FAIR: les metadades han d’estar estandarditzades, per a la qual cosa cal utilitzar vocabularis controlats, sistemes de classificació o arxius d’autoritat, que, en el millor dels casos, han d’estar publicats en obert i en línia.  

Pot semblar exagerat el panorama del futur que estic dibuixant, però el problema és més actual del que pareix. Des de mitjan segle XX, les biblioteques treballen amb una pluralitat de formats i suports que van més enllà de l’imprès o el manuscrit. Aneu a la vostra biblioteca amb fons històrics de confiança, busqueu algú que treballi amb microfilms i pregunteu a aquesta persona si tots els fons de microfilms de la institució estan digitalitzats. Si no ho estan, pregunteu-li què passarà amb les dades tancades en els microfilms quan el material es descompongui amb el temps.   

Fins ara, el risc real i conegut en les biblioteques de perdre dades és relativament secundari, ja que els microfilms representen un percentatge petit dels materials de la majoria d’institucions. Tanmateix, com he dit a l’inici del text, el digital és part central de la nostra societat. És d’esperar que l’obsolescència tecnològica afecte cada vegada més àrees. D’acord amb Rockwell, també és esperable que el temps entre la generació de les dades i la seua obsolescència s’acurti. El que amb els microfilms era un cicle de més de cinquanta anys, amb els formats digitals podria acurtar-se a un de deu o de vint anys. Ens sembla acceptable que una persona perdi les dades sobre la seua salut unes quantes vegades durant la seua vida? 

La perspectiva crítica de les humanitats, els mètodes quantitatius computacionals  

En el títol havia promès una possible esperança a aquest panorama digitalment lúgubre. Fins avui, les humanitats digitals s’han centrat més a aplicar el digital a les humanitats. Potser és el moment de reorientar-se i aplicar la perspectiva de les humanitats al digital. Al cap i a la fi, la majoria de les humanitats treballen amb materials històrics, a diferència de moltes altres disciplines de les ciències o enginyeries. Algunes àrees específiques de les humanitats (com el treball d’edició filològica o històrica, la traducció o la lexicografia) s’encarreguen de la identificació, preparació, actualització i publicació de materials històrics per a les necessitats actuals. El qüestionament teòric i la metareflexió, tan característics de les humanitats, són aspectes que poden ser d’ajut perquè el digital esdevingui més sostenible en el temps.  

Perquè aquesta crítica humanística al digital pugui ser entesa pels nostres col·legues en les enginyeries i en les institucions de finançament de la investigació, les humanitats farien bé de no només utilitzar la seua tradicional crítica teòrica. Si es fa així, el missatge no serà escoltat ni entès pel públic a qui es vol arribar. La crítica hauria de sostenir-se sobre metodologies quantitatives i computacionals que puguin ser enteses i que puguin convèncer investigadors i persones en llocs de decisió sobre la recerca. És a dir, aquesta crítica al digital l’haurien de fer les humanitats digitals. D’aquesta manera, argumenti a favor que les humanitats digitals compaginen l’entusiasme pel digital (tot intentat convèncer els companys de departament que això de les humanitats digitals té sentit) amb la crítica d’aquells aspectes del digital que no donen respostes acceptables a les humanitats.  

Aquesta crítica humanística amb metodologies quantitatives cap a elements digitals és el que hem fet en un treball recent. Volíem cridar l’atenció sobre el fet que en l’arxiu d’autoritats de la zona de parla germana (GND) que usen les biblioteques en la seua catalogació hi ha un biaix (comprensible fins a cert punt) a favor d’autors i obres provinents de la zona germana (Calvo Tello et al., 2023). Més concretament, les nostres hipòtesis eren que en el GND hi ha més autors i obres de la zona germana que d’altres llengües, i que aquestes entitats estan descrites amb més informació que les d’altres llengües. Per a aquest estudi, vam comparar el GND amb altres recursos comparables (VIAF i Wikidata) i vam analitzar uns quants centenars d’obres literàries en quinze llengües europees provinents del corpus ELTeC (Burnard et al., 2021; Schöch et al., 2021). Els resultats sostenen les nostres hipòtesis pel que fa a obres i quantitat d’informació sobre persones, encara que la quantitat d’autors que es troben en el GND tant de parla germana com de certes llengües europees era similar. D’aquesta manera, ara podem discutir sobre possibles biaixos d’informació en les biblioteques i no fer-ho de forma teòrica, sinó d’acord a resultats quantitatius.  
Les biblioteques tenen un paper fonamental en la fase digital actual. En molts casos són les que sostenen els repositoris de dades d’investigació, i com a serveis públics han d’assegurar que aquestes puguin ser guardades i descarregades.
Pose aquest exemple provinent del camp de les biblioteques perquè aquestes institucions tenen un paper fonamental en aquesta fase del digital. Les biblioteques són una de les institucions relacionades amb la investigació en què la mirada històrica i les preguntes de conservació i durabilitat estan més presents. No en va, en molts casos són les biblioteques les que sostenen els repositoris de dades d’investigació. Com a serveis públics, les biblioteques són centrals per a assegurar que les dades poden ser guardades i descarregades de manera gratuïta. D’aquesta forma, no només mantenen la seua funció social i democràtica, sinó que l’amplien en l’àmbit digital. La seua experiència i maneig de metadades en el catàleg i en arxius d’autoritat poden ajudar la investigació a millorar l’estatus FAIR de les seues dades, i així fer-les més trobables, accessibles, interoperables i reutilitzables. Les noves funcions de les biblioteques en el paradigma digital també haurien d’estendre’s a la conversió entre formats. D’una manera similar a com les biblioteques s’encarreguen de la reparació o substitució de volums quan aquests ja no poden consultar-se, en algun moment serà necessari que les biblioteques es pregunten si han d’encarregar-se també de la conversió de certs formats digitals en altres de més actuals perquè les dades que hi contenen puguin consultar-se d’ací a vint, cinquanta o cent anys.  

Tornem a la pregunta que llançava amb el títol de l’article: que serà de les humanitats digitals en cent anys? Probablement en deu anys, la majoria dels joves investigadors que utilitzen tecnologia per a analitzar aspectes de les humanitats no emprarà l’etiqueta d’humanitats digitals. D’ací a vint anys, les humanitats digitals hauran quedat en el passat, superades per noves etiquetes i enfocaments d’acord amb els temps. Però al marge de les etiquetes, què en quedarà en cinquanta o cent anys, del treball digital que hem anat fent en les humanitats digitals en les últimes dècades? Cap de les eines funcionarà, i si alguna encara ho fa, serà d’una manera distinta i amb una tecnologia molt diferent de la que ara usa.   

Quant a les dades (edicions, bases de dades, corpus, etcètera), moltes d’aquestes seran inutilitzables: algunes no les trobarem i ens preguntarem si alguna vegada van existir; d’altres les trobarem, però no podrem obrir-les; d’altres podrem obrir-les, però no sabrem com utilitzar-les; d’altres estaran en formats tan desfasats que o ens vencerà la peresa en tractar de treballar-hi o demanarem nous projectes per a actualitzar-les i fer-les útils de nou.  

Tanmateix, alguns recursos sí que hauran envellit bé, podrem trobar-los, obrir-los i treballar-hi de forma raonable. Quin serà l’avenir de cadascun dels recursos actuals? Quins desapareixeran, quins seran inútils i quins útils? Encara que no podem predir completament quines dades o tecnologies aguantaran l’accelerat desenvolupament actual, faríem bé de conjuminar el millor d’ambdós mons: de les humanitats i les biblioteques, la seua perspectiva crítica i històrica com a brúixola que ens assenyali la destinació. Del computacional, els mètodes que aconsegueixen avançar d’una manera explícitament qualitativa a una escala quantitativa. Les generacions futures ens ho agrairan. I nosaltres mateixos, d’ací a uns anys, també.

Referències

Allés-Torrent, S., & del Rio Riande, G. (2019). The switchover: Teaching and learning the text encoding initiative in Spanish. Journal of the Text Encoding Initiative, 12. https://doi.org/10.4000/jtei.2994
Blei, D. M. (2012). Probabilistic topic models. Communications of the ACM, 55(4), 77–84. https://doi.org/10.1145/2133806.2133826
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