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quinta-feira, 8 de outubro de 2026

Porten al Parlament francès la modificació de la Constitució per protegir les llengües minoritzades

Vuitanta diputats de diferents partits donen suport la proposició per modificar l’article 2 de la Carta Magna 

El diputat Peio Dufau i el diputat bretó Paul Molac van presentar dimarts a l’Assemblea Nacional francesa una proposició de llei constitucional que demana modificar l’article 2 de la Constitució, que estableix que el francès és “la llengua de la República”, segons informa ICI Pays Basque. Els dos diputats, que  presideixen des de 2025 el grup d’estudis sobre les llengües i cultures regionals a l’Assemblea Nacional, es proposen acabar amb una disposició que ha servit, en moltes ocasions, per marginar les dites “llengües regionals” com el català, tal com han denunciat entitats i partits polítics. 

El cas més recent d’utilització de l’article 2 per bloquejar els progressos de les llengües minoritzades per França ha estat el veto del prefecte a les iniciatives preses per diversos municipis bascos per donar més reconeixement a l’eusquera, en un moviment que recorda als esculls que es van posar a diversos municipis de la Catalunya Nord per fer servir el català en els plens dels ajuntaments. 

Dufau a explicat a ICI Pays Basque que les “llengües regionals” “no competeixen en absolut amb el francès”, sinó que aporten “una riquesa que cal preservar”. De moment, la iniciativa del diputat basc i del diputat bretó ha aconseguit el suport de vuitanta diputats de diferents partits polítics “des d’Els Republicans LR fins a La França Insubmisa (LFI)” i esperen que la qüestió s’inclogui en l’ordre del dia en els pròxims mesos. 

 

[Font: www.diaridelallengua.cat]

terça-feira, 6 de outubro de 2026

El Estado de Judea contra Israel

El 27 de octubre, los electores israelíes acudirán a las urnas para renovar su Parlamento. Más allá de la cuestión del futuro político del primer ministro saliente, Benjamín Netanyahu, en estos comicios está en juego la confirmación, o no, del auge del sionismo religioso. Partidaria de la anexión de los territorios palestinos, esta corriente contribuye a una polarización extrema de la sociedad. 

KHALEDHOURANI. — Rolling Pin (‘rodillo de amasar’), 2026

Escrito por Ilan Pappé

(LE MONDE DIPLOMATIQUE)

La puesta en práctica del proyecto sionista se prolongó durante décadas antes del nacimiento de Israel. La situación actual debe plantear interrogantes sobre el futuro de este Estado, al menos en su forma actual. Sin tratar de suscitar temores ni formular profecías. Su posible derrumbe no sería cosa de un día. Pero una grieta de gran tamaño socava sus cimientos: el creciente poder de lo que conviene llamar el Estado de Judea, por oposición al Estado de Israel. Dicho de otro modo: la incontenible aparición de un movimiento que fusiona sionismo religioso y judaísmo ortodoxo, y cuyos partidarios aspiran a un Estado teocrático. Una forma de sionismo racista y supremacista moldea su proyecto radical de creación de un “Gran Israel” extendido a toda la Palestina histórica. Si esta fuerza política se convirtiera en hegemónica, la situación de los palestinos empeoraría aún más, pero también la padecerían los ciudadanos judíos deseosos de vivir en un Estado liberal, democrático y pluralista. 

Al buscar el núcleo ideológico del Estado de Judea, nos encontramos con los colonos religiosos de Cisjordania, muchos de ellos discípulos de los rabinos Kook, padre e hijo. El padre, Abraham Isaac Kook (1865-1935), nacido en Letonia, en el Imperio ruso, fue el fundador del sionismo religioso. En 1904, tras llegar a Palestina, se convirtió en la principal figura rabínica que cuestionaba el punto de vista judío ortodoxo, según el cual el sionismo es un intento desde el laicismo de interferir con la voluntad de Dios, incapaz, por consiguiente, de recabar el apoyo de los judíos practicantes (1). Kook se ganó el favor de una parte de la comunidad ortodoxa. Su principal legado para la causa fue el centro de estudios Merkaz HaRav (“Centro del Rabino”), hogar de la forma más extrema del sionismo: una mezcla de ideas mesiánicas, racismo descarado hacia los palestinos y desprecio por el judaísmo reformista y laico. 

Su hijo, Zvi Yehuda Kook (1891-1982), fue, por su parte, el padre espiritual del movimiento mesiánico Gush Emunim, fundado en 1974. Tras la victoria de 1967 sobre los ejércitos árabes, este “Bloque de los Creyentes” judaizó la Cisjordania ocupada y la Franja de Gaza. Con el paso de los años, fue abandonando los márgenes del sistema político israelí hasta alojarse en su centro. Kook hijo defendió durante toda su vida la colonización, a la que consideraba un imperativo religioso destinado a acelerar la redención del pueblo judío. Su voz quedó acaso un tanto ahogada entre 1967 y 1977, cuando ocupó el poder un Partido Laborista que también se mostraba inclinado a la judaización, en especial en las regiones palestinas rurales, que son también las de menor densidad poblacional. Pero los discípulos de Kook no se conformaban con algo así: querían implantarse en las ciudades bíblicas de Cisjordania, donde por entonces vivía gran número de palestinos. 

El “precio a pagar” 

Pero una política de Estado acabó por reunir a las dos ramas favorables al acaparamiento de Cisjordania —una basada en consideraciones de seguridad y otra impulsada por las aspiraciones religiosas de Gush Emunim— cuando, en 1977, el Likud llegó al poder y Menájem Beguín ocupó el cargo de primer ministro. Durante este primer gobierno de derechas de la historia de Israel, Kook hijo se impuso como líder ideológico de los judíos que colonizaban grandes áreas de Cisjordania, construyendo sus puestos avanzados en el corazón de regiones densamente pobladas por palestinos. Estos colonizadores consideraban que esta colonización agresiva habría de acelerar la “desarabización” de Cisjordania al volver más difícil el acceso de los habitantes palestinos a recursos esenciales como la tierra, el agua e incluso el empleo. 

Esta estrategia despiadada se pone en práctica día tras día bajo la atenta mirada del Ejército israelí, cuando no con su ayuda. Los palestinos sufren un acoso continuo. A veces los colonos los hieren o matan. Y aunque los sucesivos Gobiernos israelíes condenan formalmente la violencia y fingen ignorar lo que sucede sobre el terreno, las fuerzas armadas destacadas en Cisjordania apoyan a los colonos religiosos que, en sustitución de sus dirigentes, están creando una nueva realidad: la de un Israel ampliado. 

Desde su punto de vista, sus agresiones equivalen a una especie de represalia, el “precio a pagar” (tag meir) por quienes se oponen a la empresa de colonización. Lo más frecuente es, sin embargo, que se trate de ataques no provocados y de gran violencia contra poblaciones, granjas, vehículos, comercios o campos propiedad de palestinos. La presencia en el Gobierno actual de dos partidos favorables a los colonos —Otzma Yehudit (Fuerza Judía) y HaTzionout HaDatit (Partido Sionista Religioso)— consolida esta política. Sus representantes respectivos, Itamar Ben-Gvir (ministro de Seguridad Nacional) y Bezalel Smotrich (ministro de Finanzas), han tenido un papel determinante en la actual etapa de aterradores ataques contra los palestinos de Cisjordania, que se han cobrado más de mil vidas desde octubre de 2023. 

Para los partidarios del Estado de Judea, será una teocracia la que habrá de concluir la tarea que el sionismo laico no ha sabido llevar a buen puerto: la destrucción del pueblo palestino y la creación de un “Gran Israel” tal y como se describiría en las Sagradas Escrituras, lo que significa, dicho en plata, la anexión de territorios vecinos. Cierto es que los sionistas laicos realizaron el trabajo sucio de crear el Estado de Israel —una empresa de varias décadas iniciada en 1882, cuando los primeros colonos sionistas llegaron a Jaffa—, pero ahí acaba su misión histórica. Los judíos religiosos consideran que a ellos les corresponde ahora convertir su antigua tierra en un verdadero Estado judío. 

Pero no es eso lo que agrieta los cimientos del Estado de Israel: la mayoría de judíos laicos se aviene con esta transformación a costa de los palestinos y, en cuestión de territorios, en detrimento de sus vecinos árabes, sobre todo libaneses y sirios. El verdadero problema atañe a la hostilidad que manifiestan hacia los judíos laicos las fuerzas que defienden el Estado de Judea. Más tarde o más temprano, esa hostilidad acabará por socavar lo que reúne y aglutina a la sociedad israelí. Y la confrontación ya se ha hecho presente. 

El Estado de Judea ganó las elecciones legislativas de noviembre de 2022 y formó un gobierno de coalición gracias a una estrecha mayoría de 64 diputados sobre 120 en la Knéset. Su primera decisión fue modificar, en enero de 2023, el sistema judicial del país con el fin de conformarlo a su ideología y su visión, al permitir al Gobierno nombrar a los jueces y restringir los poderes del Tribunal Supremo para pronunciarse sobre la constitucionalidad de las leyes votadas en el Parlamento. Esta decisión acrecentó las tensiones entre ambos bandos y llevó a que se organizaran manifestaciones de laicos de unas dimensiones sin precedentes y cada vez más masivas hasta los ataques del 7 de octubre de 2023 (2). El pulso reveló el alcance de la división entre ambos bandos. Se trata, de hecho, de una lucha existencial entre dos proyectos antagónicos, un duelo a muerte sobre la propia vocación del Estado fundado en 1948. 

Los laico-liberales abandonan el país 

De momento, únicamente el temor a la desaparición de Israel obliga a ambas partes a no renunciar a su solidaridad mutua de forma definitiva. Su denominador común sigue siendo la perpetuación de un sistema que deshumaniza a los palestinos y niega sus derechos civiles y humanos fundamentales. Sabemos cómo considera a los palestinos el Estado de Judea. Pero la consideración que merecen al Estado de Israel apenas es mejor porque, aunque laico, está compuesto, sobre todo, por descendientes de judíos europeos que desean contar con los beneficios de una democracia liberal, pero que no han dejado de asentar su poder en la subordinación de los palestinos. No puede proponerles nada que no se limite a la retirada de las colonias en ciertas partes de la Cisjordania ocupada y el levantamiento de algunas de las restricciones impuestas a los habitantes de la Franja de Gaza. Su visión actual del Estado judío no pone en tela de juicio las bases del régimen de apartheid en el que se ha convertido Israel.

KHALEDHOURANI. — Motherhood Statue (‘estatua de la maternidad'), 2026

Por lo que respecta al Estado de Judea, de momento se conforma con la favorable posición que ocupa en el tablero político. Pero, cuanto más terreno gana en el plano electoral, mayor es la amenaza sobre Israel, ya que la élite tecnológica y financiera sobre la que reposa la prosperidad del Estado pertenece en su mayoría al bando laico. Si acaba abandonando el país, la economía y la cohesión social saldrán perjudicadas. Ahora bien, desde el 7 de octubre de 2023, se calcula que ha emigrado más de medio millón de miembros del bando laico-liberal. Esto último abre la puerta a nuevos triunfos electorales de un Estado de Judea que no dispone de la capacidad económica ni militar, ni siquiera del sentido de la estrategia, necesarias para la supervivencia de Israel. 

Y esta perspectiva resulta tanto más inquietante cuanto que las instituciones del país ya están muy debilitadas. Más de una década antes de los ataques del 7 de octubre de 2023, Israel ya estaba en crisis. En diciembre de 2010, un incendio forestal asoló durante más de tres días el monte Carmelo y causó la muerte de cuarenta y cuatro personas. La gravedad de la situación era tal que el Gobierno de Benjamín Netanyahu recurrió a la ayuda extranjera, en particular a la de Grecia, Italia, Rusia y Turquía (3), para sofocar el incendio. Esta petición de auxilio provocó el estupor de los observadores internacionales, que esperaban que un país que ha vivido varias guerras en su historia reciente dispusiera de material adecuado para combatir el fuego. Más recientemente, en abril de 2021, la avalancha humana durante la peregrinación al monte Merón, en el norte del país, que dejó cuarenta y cinco muertos y cerca de ciento cincuenta heridos, constituye otro ejemplo de la impericia de las autoridades. Y ello a pesar de que se habían lanzado numerosas advertencias sobre el peligro que podían entrañar grandes movimientos de multitudes en un lugar tan estrecho. En marzo de 2024, una comisión de investigación calificó la tragedia de “desastre que podría haberse evitado” y señaló directamente la responsabilidad del primer ministro (4). 

“¿Dónde está el Estado?”. Esa es la pregunta que muchas personas se hacen en Israel, incluidos los ciudadanos árabes, que desde hace varios años afrontan una oleada de asesinatos vinculados al crimen organizado (5). Tras los ataques del 7 de octubre de 2023, esta pregunta adquirió una nueva relevancia debido a las pérdidas humanas, hasta entonces inimaginables, sufridas por el país. Ni el Gobierno ni los servicios públicos en su conjunto parecieron capaces de responder a los miles de personas que necesitaban ayuda durante los enfrentamientos y después de ellos. Decenas de miles de habitantes de las zonas fronterizas con el Líbano y Gaza tuvieron que ser evacuados, y el Gobierno no disponía de un plan concreto para su alojamiento, su escolarización o su empleo a largo plazo. Las autoridades hicieron, además, todo lo posible para que estos desplazados regresaran a sus hogares cuanto antes. Si bien el 90% lo hizo, el futuro sigue siendo incierto para el 10% restante, en su mayoría supervivientes de los kibutz casi completamente destruidos durante los enfrentamientos. Las autoridades siguen mostrándose reacias a continuar financiando su realojamiento en otras regiones. Algunas de las personas evacuadas de la región fronteriza con el Líbano descubrieron con estupor hasta qué punto Israel había desatendido a sus comunidades durante décadas. Una de ellas lo relataba así en el diario Haaretz: “Nos han abandonado, desatendido, olvidado. […] Durante años éramos invisibles, nos las arreglábamos con casi nada y, de repente, descubrimos otro Israel: un Israel donde los servicios sanitarios son accesibles, donde hay cultura, transporte público” (6). 

¿Por qué Israel, que no deja de recordar a quien quiera escucharlo los peligros que representan sus vecinos y que solicita regularmente una cuantiosa ayuda militar, estaba tan poco preparado para los desafíos logísticos que traen consigo las guerras? ¿Por qué no existía un plan de evacuación de las zonas fronterizas? La explicación reside en una función pública sometida al sistema político, en la que los nombramientos premian las muestras de lealtad, bajo la supervisión de ministros para quienes la retórica prima sobre todo lo demás, en particular sobre la aplicación concreta de las políticas. Por supuesto, las deficiencias de la función pública no constituyen necesariamente una grieta en los cimientos del país: reformas y cambios en la Administración podrían mejorar la situación. Sin embargo, mientras el Estado de Judea siga en el poder, es muy improbable que sitúe la infraestructura pública entre sus prioridades, lo que no puede sino agravar la disgregación social.

 

(1) Véase Anne Waeles, “‘Dios no existe, pero él nos dio esta tierra’”, Le Monde diplomatique en español, abril de 2024.

(2) Véase Charles Enderlin, “Golpe de Estado identitario en Israel”, Le Monde diplomatique en español, febrero de 2023.

(3) “Israel accepts foreign aid in tackling deadly forest fire”, France 24, 4 de diciembre de 2010, www.france24.com

(4) “Israël: une enquête pointe la ‘responsabilité’ de Netanyahou dans une bousculade mortelle en 2021”, RFI, 6 de marzo de 2024, www.rfi.fr

(5) Majd Kayyal, “Israël. Le crime organisé gangrène la société palestinienne de l’intérieur”, 19 de mayo de 2026, https://orientxxi.info

(6) Shlomit Tsur, “‘We suddenly discovered another Israel’: Why these war evacuees chose not to return home”, Haaretz, Tel Aviv, 22 de octubre de 2024.

(7) Véase Anne Waeles, “‘Dios no existe, pero él nos dio esta tierra’”, Le Monde diplomatique en español, abril de 2024.

(8) Véase Charles Enderlin, “Golpe de Estado identitario en Israel”, Le Monde diplomatique en español, febrero de 2023.

(9) “Israel accepts foreign aid in tackling deadly forest fire”, France 24, 4 de diciembre de 2010, www.france24.com

(10) “Israël: une enquête pointe la ‘responsabilité’ de Netanyahou dans une bousculade mortelle en 2021”, RFI, 6 de marzo de 2024, www.rfi.fr

(11) Majd Kayyal, “Israël. Le crime organisé gangrène la société palestinienne de l’intérieur”, 19 de mayo de 2026, https://orientxxi.info

(12) Shlomit Tsur, “‘We suddenly discovered another Israel’: Why these war evacuees chose not to return home”, Haaretz, Tel Aviv, 22 de octubre de 2024. 

Ilan Pappé. Profesor de historia en la Universidad de Exeter. Autor de La Chute d’Israël. Pour la décolonisation et la coexistence (La Fabrique, París, octubre de 2026) y Breve historia del conflicto entre Israel y Palestina (Capitán Swing, Madrid, 2025), entre otros ensayos. 

 

[Reproducido en www.gerardodelval.com]


Diferentes lecturas al abstencionismo récord en las elecciones generales brasileñas

Analistas afirman que el desgaste institucional, el avance de la ultraderecha en el Congreso y los algoritmos explican el abstencionismo. 

Según la analista, Jana Silverman el ausentismo evidencia una acentuada desconexión en sectores jóvenes. 

El reciente proceso electoral en Brasil dejó un registro inédito de ausentismo electoral, donde más de 33 millones de personas optaron por no acudir a las urnas. A pesar de que la legislación brasileña establece el voto como una obligación ciudadana, la cifra superó los niveles históricos de abstención, votos nulos y en blanco. 

Según el análisis de la investigadora en Relaciones Internacionales Jana Silverman y el periodista y analista internacional Beto Almeida, este fenómeno responde a la confluencia de factores climáticos adversos en regiones del sur y sureste del país con causas dinámicas y estructurales del sistema político e institucional.

 

Desgaste político, memoria histórica y despolitización 

Por su parte, Jana Silverman señala que el ausentismo evidencia una acentuada desconexión en sectores jóvenes. 

Tras casi dos décadas de gestiones del Partido de los Trabajadores (PT) en lo que va del siglo XXI, las nuevas generaciones perciben a esta organización como parte del marco institucional tradicional, careciendo de memoria histórica sobre las condiciones socioeconómicas previas a la creación de programas de inclusión como Bolsa Família o la expansión de la universidad pública.

Asimismo, esta falta de referentes históricos debilitó la evaluación del impacto social de la gestión de la pandemia por administraciones pasadas, reduciendo su peso en la decisión del electorado. Por su parte, Beto Almeida enfatiza que la apatía electoral constituye el resultado de una estrategia prolongada orientada a deslegitimar el ejercicio político.

Según el analista, la narrativa que asocia sistemáticamente la gestión pública y la participación partidaria con la corrupción fomenta un entorno de nihilismo, fragmentación social y desencanto. Almeida argumenta además que este escenario revela la carencia histórica de instrumentos dedicados a la educación política y la formación de una conciencia ciudadana crítica por parte de las fuerzas progresistas. 

Balanza en el Congreso y retos de gobernabilidad 

En el ámbito legislativo, los resultados configuraron un avance significativo de los sectores de ultraderecha agrupados en el Partido Liberal (PL), los cuales incrementaron su presencia en la Cámara de Diputados y el Senado. 

Durante el mandato reciente de Luiz Inácio Lula da Silva, la oposición conservadora bloqueó iniciativas orientadas a la restitución de derechos laborales, tales como la reducción de la jornada de trabajo, la regulación del empleo en plataformas digitales y el fortalecimiento de la negociación colectiva. 

Frente a un Poder Legislativo con mayoría adversa, los analistas coinciden en que la gobernabilidad requerirá reorientar la gestión estatal hacia la articulación directa con las calles y la movilización popular. 

En ese sentido, Almeida planteó que la recuperación del respaldo masivo exige la presentación de medidas de amplio alcance social, destacando como ejemplo la implementación de la gratuidad en el transporte público para conectar con las demandas cotidianas de la población trabajadora. 

Injerencia algorítmica y control transnacional 

En el plano geopolítico, las presiones comerciales e incrementos arancelarios aplicados desde el exterior fueron contrapesados por el Ejecutivo mediante la integración regional y la profundización de los intercambios comerciales con socios estratégicos como la República Popular China. 

No obstante, los especialistas advierten sobre un mecanismo de injerencia indirecta centrado en el control algorítmico ejercido por las corporaciones tecnológicas del Big Tech con sede en Silicon Valley. 

La manipulación de los flujos de información a través de sesgos en plataformas como X, Instagram y Facebook distorsionan el debate público, amplifican la desinformación y consolidan la desmovilización electoral en amplios sectores de la sociedad. 

Los resultados de la primera vuelta de los comicios presidenciales descolocaron las proyecciones de diversos analistas y firmas encuestadoras. Aunque los sondeos previos perfilaban una ligera ventaja a favor del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, el cómputo de las urnas terminó dibujando un escenario electoral diferente. 

Con el 99,99 % de los votos contabilizados, las cifras del órgano electoral ratificaron que la Jefatura de Estado se definirá en una segunda vuelta agendada para el próximo 25 de octubre. El senador Flávio Bolsonaro, de 45 años, encabezó la tendencia del escrutinio desde el inicio del proceso y cerró la jornada con más de 56 millones de sufragios, aventajando a Lula da Silva por una brecha superior a los 2,2 millones de votos.

 

Autor: lf - JML

 

[Foto: EFE - fuente: www.telesurtv.net]

sábado, 3 de outubro de 2026

A Mesa convoca unha concentración contra o Plan lingüístico do PP baixo o lema “non prohibades o galego”

A Mesa pola Normalización Lingüística convoca a concentrarse o vindeiro mércores, 7 de outubro, diante do Parlamento de Galiza contra “o intento de eliminar os acordos sociais en relación á lingua” por parte do actual goberno da Xunta. 


O presidente da entidade en defensa da lingua, Marcos Maceira, denuncia que “o Plan que se vai votar no Parlamento galego non é unha revisión do actual, senón unha regresión nacida da chantaxe que quixo impor o PP e que ten como único punto de aplicación real manter a prohibición de galego no ensino, a través de porcentaxes máximas de uso, e descargando a responsabilidade de facelo nos claustros dos centros educativos”. Neste sentido, A Mesa lamenta que o PSdG-PSOE cedese á chantaxe do PP e espera que rectifique e regrese á posición de compromiso co PXNLG que mantivo desde 2004. 

Maceira recorda que a Xunta anuncia a aprobación do seu Plan da lingua, documento sen valor xurídico e sen posibilidade de emenda no Parlamento, unha semana despois do rexistro da Iniciativa Lexislativa Popular Lingua Vital por parte da plataforma Queremos Galego. “Esa ILP é a única proposta con accións efectivas comprometen e obrigan á Xunta e aos poderes públicos”, afirma Maceira. Tamén lamenta que o PP actúa “como se a Xunta non tivese capacidade de mudar as normas que exclúen o galego ou como se non fose, directamente, a responsable da súa creación e aprobación”. “Aluden a fomentar o galego dentro dun marco normativo creado por eles mesmos no que o galego nin se nomea”, remata.

 

[Fonte: www.amesa.gal]


quarta-feira, 30 de setembro de 2026

Mateu Pons-Serradeil: «Els nord-catalans van entendre que París no té gens d’interès per Catalunya Nord»

Entrevista a Mateu Pons-Serradeil, advocat perpinyanès i copresident d’Unitat Catalana 

Escrit per Lluís Dagues 

Després de quaranta anys del partit federalista Unitat Catalana (UC), els catalanistes del nord volen renovar l’oferta política local i afrontar l’onada de l’extrema dreta. El jove copresident d’Unitat Catalana, l’advocat perpinyanès Mateu Pons Serradeil, ambiciona de portar una nova estratègia de seducció política i electoral per als nord-catalans i presentar UC com un partit acceptable dins la política francesa. 

—Quin és l’origen d’Unitat Catalana?

—Fa quaranta anys, uns quants partits catalanistes van optar per presentar-se a les eleccions regionals del 1986, entorn d’una llista anomenada Unitat Catalana. És aquesta llista que es va transformar en partit polític, després. 

—Quin era el context del moment?

—En aquell moment, la idea que guanyava entre els partits polítics catalans emergents era la d’agrupar-se per ser més eficients en la defensa de la llengua i de la cultura catalanes. Aquests partits també seguien, de lluny o de prop, les lleis de descentralització que donaven més poder als ens locals i que permetien de generar un interès per a guanyar totes aquestes eleccions locals: regió, departament i municipis. 

—L’ambició d’Unitat, doncs, no va ser mai de guanyar unes eleccions estatals?
—No. La idea era sobretot de tenir un pes en l’àmbit local. 

—Unitat Catalana la van fundar partits d’esquerra. Quins van ser els elements ideològics fundadors?

—Allò que va unificar tots aquests partits era una estima a la terra, amb una mirada ecològica. I ja hi havia, també, la voluntat de diferenciar la classe obrera local de la del nord de l’estat francès: si al nord tenen aquesta cultura industrial i obrera, aquí eren més agricultors i treballadors de la terra. La voluntat era, doncs, d’acostar-se als problemes del territori. 

—A la dècada dels noranta veiem que Unitat ja celebra algunes victòries, sobretot la municipal de Perpinyà del 1993. Com s’expliquen, aquestes victòries electorals?

—A la base hi havia Joan Pau Alduy, que es volia presentar a l’Ajuntament de Perpinyà i no tenia suport de cap partit, ni tan sols el del seu pare. Va fundar una llista molt rock’n’roll, amb gent vinguda de la societat civil, d’esquerra, del centredreta, amb l’objectiu de canviar el sistema polític local. Unitat, que sempre va ser un poc rock i anarquista, es va integrar naturalment en aquesta llista, hi va poder situar alguns elegits i desenvolupar, en aquell moment, una política en favor del català. 

—Quin va ser el pes d’Unitat en la política municipal de Perpinyà als anys noranta i als dos mil?

—Va ser molt important. Gràcies a Joan Pau Alduy, que al principi no parlava català, però que va fer l’esforç d’aprendre’l. És un home visionari que va canviar l’orientació dels mapes, amb els catalanistes, i que va girar Perpinyà cap a la Mediterrània, cap a Barcelona i no cap a París. Unitat va permetre d’impulsar la política bilingüe a l’espai públic, de l’estat civil en català, de serveis de traducció, dels casaments en català, de la creació del lema “Perpinyà la Catalana”, del Museu Puig, de la biblioteca municipal catalana. I va signar els convenis que van permetre d’estabilitzar les escoles immersives Arrels i Bressola… 

—Hi va haver més victòries, al rerepaís, al Vallespir i al Conflent, amb personalitats com Eric Nivet, Maria Costa, Josep Olive… Aquesta gent es va aprofitar de la victòria de Perpinyà o era el context general del territori?
—Pensi que era gent coratjosa que es va voler etiquetar públicament amb Unitat. Després hi ha hagut, i hi ha també, batlles molt catalanistes que van fer una política en favor de la llengua, sense etiquetar-se amb Unitat. Encara avui tenim batlles que obren pel català, que poden mobilitzar i que no són membres del partit. És cert també que hi ha una mena de moderació d’alguns batlles i no volen etiquetar-se.

Acte dels quaranta anys d’Unitat Catalana

—Unitat va participar en les grans cites del territori: contra la Septimània, contra el canvi de regió Occitània, contra Aliot… Com aconsegueix de continuar mobilitzant la societat nord-catalana?

—Els adherits del partit són també membres d’associacions culturals catalanes, cosa que permet de teixir un lligam amb la resta de la societat. I després hi ha el fet que vam ser, durant temps, als Afers Catalans de la vila de Perpinyà, ara al Consell Departamental amb Jaume Pol. D’una altra banda, les associacions, que necessiten suport financer o polític, sempre van cercar Unitat. És una relació interessant. 

—Quina ha estat l’evolució del partit entre el 2015 i el 2025?
—El partit s’ha hagut de tornar a estructurar. Al principi, és cert que era un partit més aviat d’esquerra, però que va pactar amb el centredreta d’Alduy. I quan Alduy va passar el relleu a Jean-Marc Pujol el 2009, que era en aquell moment UMP (Les Républicains), els elegits van acabar el mandat amb la dreta més tradicional. Després, Unitat va continuar amb l’últim mandat de Pujol, que va ser complicat: sense anar en contra de la llengua catalana, no n’era un defensor. Va ser un xic més complicat. I potser el partit tampoc no es va saber imposar al municipi per continuar l’acció engegada el 1993. 

—La crisi del procés del 2017 al sud va impactar d’alguna manera Unitat i la política local?

—Va tenir un impacte en la mesura en què nosaltres, ben cert, érem a favor del procés independentista, evidentment. Primer, per respecte al fet que tots els pobles tenen dret de disposar d’ells mateixos. Després, perquè no podíem deixar passar l’ocasió de la creació d’un estat català propi. Ens va impactar també perquè, fins ara, érem un partit més moderat, i en aquell moment alguns van afiliar Unitat a una voluntat d’independentisme, però al nord i de cara a l’estat francès. Llavors, per alguns, ser catalanista a Catalunya Nord era igual a ser independentista. Tot i que són dues coses diferents. 

—Vosaltres reivindiqueu un altre estatut per al territori.
—La nostra voluntat és crear una col·lectivitat autònoma amb un estatut específic. És a dir: el territori departamental tindria totes les competències del departament, a més de les de la regió, i Catalunya Nord no faria més part de la regió Occitània. 

—Seria una mena de “Occexit”?

—Exactament. I ens permetria d’actuar més eficaçment sobre les qüestions ambientals, d’economia, d’ajuts a les empreses, la mobilitat, per a poder afrontar millor els problemes del nostre territori, que són específics de la nostra identitat i dl nostre caràcter transfronterer. A més de la possibilitat, a llarg termini, de legislar certs àmbits. 

—Quins, per exemple?

—La fiscalitat i l’ensenyament, punts importants per a nosaltres. 

—Hi ha hagut una altra ruptura més gran, que és la del confinament i l’elecció, per primera vegada, de l’extrema dreta al departament. Quins impactes concrets va tenir l’any 2020 sobre Unitat i la política local?

—Nosaltres sabíem que l’extrema dreta era anticatalanista. Ells són molt a favor de la identitat, que de moment és la francesa. Sabíem que arribarien aquestes polítiques dures contra el català. Sense sorpresa. I també, entre la crisi al sud i la pressió de l’extrema dreta, hi ha hagut habitants que se sentien fins ara catalans i francesos i que actualment es veuen obligats de triar entre l’una cosa o l’altra. I que han de demostrar que són ben bé francesos. 

—Creieu que hi ha un complex d’identitat francès a Catalunya Nord?

—Constati que la cultura catalana mai no ha estat integrada a la francesa, contràriament a la basca o la corsa, sigui gastronòmicament, culturalment, artísticament… D’una banda, hi ha un rebuig francès. D’una altra banda, crec que aquí ens falta orgull per la llengua i la cultura. Si ho comparem amb el sud, és la nostra gran diferència. Si la llengua deixa de ser transmesa aquí al nord, és per vergonya més que no pas per prohibició. En les famílies, ningú no va impedir de parlar català. Però era vergonyós de parlar català i prohibir, al fill o al nét, una ascensió social gràcies al francès. Aquest sentiment de vergonya fa que la llengua materna esdevingui llengua artificial. Vam sofrir una política jacobina potent. Quan comparem avui els estrangers de fora de l’estat que s’instal·len aquí, no comparteixen aquesta vergonya amb els seus fills: els pares a vegades no parlen francès als fills, transmeten la seua llengua sense vergonya. I per a nosaltres va ser molt particular, aquest tall. 

—Amb la federació Regions i Pobles Solidaris vau fer un sondatge estatal, fa dos anys, i ara acabeu de comandar-ne un altre que es farà públic d’ací a un mes. Quin és l’objectiu d’aquesta enquesta?

—Per al primer sondatge, vam voler saber la percepció i l’estat de les llengües i cultures a l’estat francès. I ens vam adonar que havíem rebut respostes molt contraintuïtives. Per exemple, el 60% dels francesos (perquè el sondatge va ser sotmès a una mostra estatal, amb focus a cada territori) són a favor de l’ensenyament obligatori de les llengües regionals a tots els territoris que en tenen una… És estrany saber que els habitants de Sena Saint-Denis són a favor de l’aprenentatge de les llengües regionals. Vam remarcar també que fins i tot l’electorat d’extrema dreta era molt regionalista, tot i que l’extrema dreta mata les identitats i les llengües regionals. Amb tot això, vam aixecar dades precises que ens permetran de treballar eficaçment.

Mateu Pons-Serradeil

—Quines van ser les dades essencials de Catalunya Nord, a la primera enquesta?
—L’element més important és que Catalunya Nord expressa el rebuig del centralisme i de París més alt de tot el territori estatal, amb un 91% dels habitants que es declaren en desconfiança de les polítiques centrals. Davant de Còrsega, dels bascs, dels bretons i dels alsacians. 

—Podria ser una voluntat de descentralització, però aquest terme justament és del tot absent en la proposta política local. Com us ho expliqueu, això?
—És això que dic. És contraintuïtiu. M’ho expliqui perquè els nord-catalans van entendre que París no té gens d’interès per Catalunya Nord. En canvi, no és el cas d’uns altres territoris: París s’interessa per allò que passa a Còrsega, al País Basc o a la Bretanya. Després, aquesta desconfiança també s’explica perquè el territori s’adona que París ni tan sols respon als problemes bàsics i les reivindicacions del país. 

—El nou sondatge d’opinió no serà per a actualitzar les dades, sinó per a enfocar sobre algunes qüestions?

—És això. Tenim una mostra de 10.000 enquestats a tot França, cosa que és important, amb algunes preguntes sotmeses fa dos anys i unes altres de més enfocades a les nocions de federalisme.

 —Quin és el programa d’acció d’Unitat per als quatre anys vinents?

—Volem participar en totes les cites electorals del territori. Les que vénen són les legislatives del 2027, on voldríem presentar un candidat a les quatre circumscripcions nord-catalanes, per tal de fer conèixer el nostre projecte polític, social, ambiental, econòmic i, ben cert, cultural i identitari. 

—Aquestes darreres eleccions, no vau poder superar el 5% dels vots. Parleu de fer conèixer el vostre programa. Creieu que no és conegut?

—Ben cert, perquè primer vam ser folcloritzats, després vam ser etiquetats com a independentistes i separatistes, cosa encara tabú a l’estat francès… Hem de tornar a fer-nos conèixer, el nostre compromís pel país, per l’agricultura, per la llengua, per la identitat, sense ostracisme, tot considerant-nos francesos. Perquè si la cultura francesa és excepcional, la catalana també. La idea és d’aliar totes dues cultures. 

 

[Fotos de l'autor - font: www.vilaweb.cat] 



Brasil enfronta nuns comicios moi igualados dúas maneiras de ver o mundo: Lula quere gañar en primeira volta, o probábel é unha balotaxe

As sondaxes indican que Lula da Silva parte con vantaxe, aínda que pequena, na primeira volta das presidenciais do Brasil. Con todo, nunha segunda volta, as mesmas enquisas sinalan que existe un empate técnico. Todo apunta que serán uns comicios disputados, e o resultado terá eco en todo o mundo.

O presidente do Brasil e candidato do PT, Luiz Inácio Lula da Silva (Foto: Leandro Chemalle / Zuma Press / Europa Press) e o candidato do PL, Flávio Bolsonaro. (Foto: Leandro Chemalle / TheNEWS2 via ZU / DPA)

Escrito por Ricardo Suárez  

As sondaxes prognostican unha vitoria con marxe en primeira volta para Luiz Inácio Lula da Silva, do Partido dos Trabalhadores (PT), nas presidenciais do Brasil que decorrerán este domingo 4 de outubro. Con todo, a vantaxe non semella ser suficiente para evitar unha segunda volta, e aquí é onde se complican as cousas para o mandatario brasileiro. 

A última enquisa publicada por Quaest outorga 39% dos apoios a Lula, cinco puntos por diante do seu rival do Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, con 34%. Non semella que o resto de candidaturas teñan opcións de competir, ao non chegar ao 5% ningunha delas nesta sondaxe. 

Mais para gañar en primeira volta é preciso alcanzar máis da metade dos votos válidos, ou o que é o mesmo, superar o 50% dos apoios –sobre os votos válidos, a diferenza das enquisas, que inclúen tamén os votos nulos, en branco e os indecisos–. Vencer sen ir á balotaxe é algo que Lula se marca como obxectivo, mais semella moi complicado. En segunda volta, o escenario nesta sondaxe é moito menos claro, cun empate perfecto entre as candidaturas do PT e do PL. 

A enquisa de Quaest augura un empate a 42% dos apoios en segunda volta, polo que o 25 de outubro podería haber unha noite de infarto no Brasil para decidir o rumbo do país, nun resultado que tamén terá verdadeiras implicacións a nivel internacional. 

Aínda que con diferenzas, o escenario é moi similar na sondaxe de BTG/Nexus, tamén publicada esta segunda feira. Esta outorga a Lula tres puntos máis que a de Quaest en primeira volta (42%), e tres puntos máis a Bolsonaro (37%). 

Na segunda volta, BTG/Nexus debuxa un escenario igual de axustado, cun empate técnico. Desta maneira, segundo o prognóstico desta sondaxe, Lula obtería o 46% dos apoios e Bolsonaro o 44%, nunha vantaxe para o actual presidente brasileiro que se atopa xusto dentro da marxe de erro de dous puntos. 

Volvendo á primeira volta, o máis interesante do traballo demoscópico de BTG/Nexus é que inclúe unha estimación sobre voto válido. Así, contando só os este, como fai o Tribunal Superior Eleitoral, Lula chegaría ao 44%, aínda lonxe do 50% necesario para evitar a segunda volta, e Bolsonaro alcanzaría o 39%. 

Batalla no Tribunal Superior Eleitoral 

Nun contexto de máxima igualdade, estase a desencadear unha inédita guerra xudicial con máis de 450 accións interpostas no Tribunal Superior Eleitoral. Trátase, na súa maioría, de denuncias dos principais candidatos ao Palacio do Planalto por ataques dos seus opoñentes, uso da intelixencia artificial, dúbidas sobre pezas publicitarias e mesmo por declaracións públicas. 

O PT interpuxo polo menos 256 accións contra os seus opoñentes, mentres que foi denunciado en polo menos 198 ocasións por outras formacións políticas, case a metade por parte do PL. Desta maneira, a candidatura de Bolsonaro realizou máis de 90 reclamacións contra a de Lula, o que supón 73% das súas queixas legais durante esta campaña. 

A relación co banqueiro Daniel Vorcaro é unha das cuestións máis atacadas da campaña de Flávio Bolsonaro. Segundo as denuncias, o candidato do PL recibiría diñeiro do polémico empresario para financiar a película do seu pai, o ex presidente Jair Bolsonaro, condenado a máis de 27 anos de cárcere polo intento de golpe de Estado para impedir a toma de posesión de Lula como presidente do Brasil. Mentres, a campaña do PT foi cuestionada polo uso da maquinaria do Estado para favorecer a reelección de Lula, así como o seu presunto uso de actos, eventos e imaxes oficiais con finalidade electoral. 

En paralelo, o PT realizou una solicitude ao maxistrado do Supremo Tribunal Federal, Flávio Dino, para que abra unha investigación da suposta interferencia estranxeira nos comicios. Deste modo, a candidatura de Lula denuncia que organizacións dos Estados Unidos, como Rockbridge Network, estarían detrás do financiamento da campaña do PL. 

Órdago de Lula 

O presidente do Brasil marcou a última semana de campaña electoral cun inesperado órdago que centrou a axenda política. Lula decidiu a pasada fin de semana, a tan só nove días da xornada electoral, prohibir as apostas deportivas e os xogos en liña en todo o territorio estatal, cualificando este sector como un "cancro" que destrúe a economía das familias e a saúde mental da poboación. 

A medida provisoria prohibe de inmediato a realización de novos depósitos ou a aceptación de apostas nas plataformas que operaban no Brasil. O Goberno fixou así un calendario que obriga ao feche definitivo das webs e aplicacións para o 6 de outubro. A medida, xa en vigor, deberá ser votada nas dúas cámaras do Congreso nun prazo de 120 días para converterse en definitiva. 

"Tomei unha medida necesaria, dura e drástica. Isto é como o cancro: ou extirpamos o tumor, ou mataranos", dixo Lula, quen comparou o impacto da ludopatía co consumo de crack. "Non é ningunha broma. É algo moi serio. Non imos permitir que as empresas de apostas se enriquezan á conta dos ingresos e a vida das familias brasileiras", concluíu o candidato do PT. 

Os Brics tamén xogan un papel nos comicios deste domingo 

Non só se xoga o futuro do Brasil este domingo –ou, máis probabelmente, na segunda volta do 25 de outubro–, senón que o resultado terá sen dúbida unha importante lectura no plano internacional. Tanto que o rumbo que tome o país na súa política exterior é un dos eixos principais de debate na campaña electoral. Luiz Inácio Lula da Silva e Flávio Bolsonaro teñen visións diferentes sobre o lugar que o país debe ocupar no mundo. Neste sentido, o actual presidente aposta por reforzar a autonomía do Brasil e estreitar os seus vínculos co Sur Global e co bloque dos Brics, mentres que o seu rival propón un maior achegamento aos Estados Unidos e ás ideas ultradereitistas de líderes como o estadounidense Donald Trump ou o arxentino Javier Milei. 

Flávio Bolsonaro cala 

A principal fenda no debate sobre o papel do Brasil no mundo reside precisamente na pertenza aos Brics. Lula defende unha maior soberanía no marco deste bloque –fundado polo propio Brasil, Rusia, India e a China–, e aposta por afondar a cooperación cos seus membros. Pola súa parte, Bolsonaro cuestionou a utilidade desta organización e abriu a porta a unha eventual saída. Porén, tras recibir críticas, evitou volver sobre esta cuestión, que nin sequera aparece no seu programa. 

 

[Fonte: www.nosdiario.gal]