quarta-feira, 1 de abril de 2026

Israel aprueba la pena de muerte para los palestinos, mientras prosigue su genocidio impune

En la tarde del 30 de marzo el Parlamento israelí respaldaba la ley que permitirá aplicar la pena capital a personas palestinas acusadas de terrorismo mediante ahorcamiento. La legislación ha avanzado a pesar de las críticas dentro y fuera del país. 

Puesto de control en la ciudad cisjordana de Hebrón

Escrito por Sarah Babiker

Sucedió la tarde del lunes 30 de marzo, tras semanas de controversia. Con 62 votos a favor y 48 en contra, la Knesset aprobaba ayer la pena de muerte para personas acusadas de terrorismo, que será aplicada a palestinos. Una ley señalada por vulnerar los derechos humanos  y suponer un claro ejemplo de discriminación, tal y como señalan las numerosas voces críticas dentro y fuera del país. 

Según reflejaba The Guardian poco después de la aprobación de la ley: esta sistematiza “la pena de muerte para aquellos palestinos de la Cisjordania ocupada que sean hallados culpables de perpetrar intencionalmente ataques letales considerados actos de terrorismo por un tribunal militar”. Las personas que caigan en el marco de esta legislación serán privadas de todo tipo de visitas, y solo serán asistidas legalmente por videollamada. Además, sus penas serán ejecutadas en el plazo de 90 días.

La propuesta de recuperar la pena de muerte ha sido promovida principalmente por el extremista ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben-Gvir, cuyo partido Otsmá Yehudit ha contado con el apoyo de diputados pertenecientes al partido Likud del primer ministro, y el conservador  Yisrael Beitenu. Este presunto criminal de guerra ha divagado sobre cuáles serían las formas preferentes de ejecutar a la personas palestinas, manifestando su predilección por la horca o la silla eléctrica. 

Tras el 7 de octubre, algunos parlamentarios israelíes han presionado para recuperar la pena de muerte como castigo a los palestinos. El propio Ben-Gvir se encargó de defender la ley poco antes de su votación: “Desde hoy, todos los terroristas sabrán, el mundo entero sabrá, que el Estado de Israel se cobrará la vida de quien quiera que se cobre una vida”. Tras la aprobación de la propuesta, el ministro abrió una botella mientras se escuchaba júbilo en la cámara. Benjamin Netanyahu, también avaló el proyecto para aplicar una pena usada solo dos veces en la historia del país: en 1948 se ejecutó a Meir Tobianski, un oficial del ejército a quien se acusó de espionaje. En 1962 fue el nazi Adolf Eichmann quien corrió la misma suerte. 

Israel elige la horca

Desde la cadena pública israelí Kan se ha avanzado que se recurrirá principalmente al ahorcamiento como forma de ejecutar las condenas. Para ser condenados, no será necesario que haya ningún fiscal que reclame la pena capital para los acusados, y tampoco será necesario que exista unanimidad entre los jueces para proceder a la ejecución, siendo suficiente una mayoría simple. En la Cisjordania ocupada, serán los tribunales militares lo que firmen sentencias de muerte.

La ley plantea distintos escenarios para los acusados en función de si son detenidos en territorio ocupado, viviendo bajo la ley militar, o en territorio israelí. A los primeros se les niega la posibilidad de pedir clemencia para evitar su ejecución, sin embargo a quienes sean juzgados en Israel se les permitirá convertir sus sentencias en cadena perpetua. La nueva legislación se fija como objetivo: “Establecer la pena de muerte para terroristas que lleven a cabo ataques terroristas letales, como parte de la lucha contra el terrorismo”. El texto explicita que se aplicará a “una persona que intencionalmente cause la muerte de otra con el fin de dañar un ciudadano o residente de Israel, con el intento de rechazar la existencia del Estado de Israel”.

“Israel está tocando fondo en lo que respecta a la deshumanización de los palestinos, al consagrar su trato cruel en la legislación estatal”

 

La organización israelí B'Tselem afirmaba  antes de la aprobación de la nueva ley que los tribunales militares “tienen aproximadamente una tasa de sentencias condenatorias del 96%”, construida sobre pruebas extraídas sistemáticamente mediante tortura en los interrogatorios”. Yuli Novak, director ejecutivo de la organización, apuntaba antes de la votación: “Israel está tocando fondo en lo que respecta a la deshumanización de los palestinos, al consagrar su trato cruel en la legislación estatal”.

Los críticos vienen señalando desde hace meses que la avanzada legislativa israelí vulnera el derecho internacional. Una vez publicada la ley, la pelota estará en el tejado del Tribunal Supremo de Israel, que aún puede frenar una iniciativa que los propios grupos de derechos humanos israelíes enmarcan en la “discriminación institucionalizada” propia del Estado sionista. 

Así lo ha afirmado la Asociación de Derechos Civiles en Israel, que ha enviado una petición al Tribunal Supremo solicitando que derogue una legislación que discrimina entre civiles israelíes y palestinos. “Los palestinos de Cisjordania se enfrentan a una pena de muerte casi inevitable en los tribunales militares [en virtud de la nueva ley], mientras que el requisito del sistema civil de demostrar ‘el objetivo de negar la existencia del Estado de Israel’ garantiza que ningún autor judío pueda ser juzgado por ello”, argumentan.

Por su parte, la formación árabe en el Parlamento, Hadash–Ta’al, ha denunciando que la ley no es solamente punitiva, sino que es “una declaración oficial de la institucionalización del apartheid y el racismo, y la transformación del sistema jurídico en una herramienta más para la represión política violenta del pueblo palestino”.

Una legislación genocida

 

El Centro Internacional de Justicia para Palestina enmarca esta senda legislativa en una escalada extrema de las políticas genocidas sionistas contra la población palestina que, además, “consolida el sistema judicial de apartheid de Israel, incorporando la discriminación racista contra los palestinos a la legislación y permitiendo, una vez más, que Israel viole las normas internacionales”, ha denunciado, recordando como la introducción de la pena de muerte, refleja lo que el embajador palestino ante la ONU Riyad Mansour, declaró al año pasado ante el Consejo de Seguridad, que el único derecho que parecen tener los palestinos es el derecho a morir. 

Si bien esta nueva ley no afecta de manera retroactiva a las personas acusadas por el ataque de 7 de octubre por parte de Hamas y otras milicias palestinas, aún podría votarse otra propuesta separada en la Knesset con el más que específico nombre: “Proyecto de ley sobre el enjuiciamiento de los participantes en los hechos de la masacre del 7 de octubre”, y que establecería un tribunal militar destinado a imponer también la pena capital sobre cualquier persona condenada por participar en los ataques del aquel día.

Hay quien enmarca la promoción de esta nueva ley en una estrategia política del partido de Ben-Gvir, para obtener ventaja en las elecciones que se esperan para finales de año. El mandatario ha sido acusado por organizaciones como la israelí Physician for Human Rights de amparar bajo su mandato al frente del Ministerio de Seguridad Nacional un incremento notable en los casos de tortura y abuso, en cárceles y centros militares de detención.

Respecto a la ley ya aprobada en la tarde del lunes, esta no supone una sorpresa para los organismos internacionales, que llevan semanas mostrando su preocupación. Un grupo de Expertos de Naciones Unidas llamaba el pasado 4 de febrero a la retirada de la propuesta, apuntando que la ley constituía en sí una vulneración del derecho a la vida de la población palestina en los territorios ocupados: “Se aplicarían las definiciones imprecisas y excesivamente amplias de los delitos de terrorismo previstas en la legislación israelí, que pueden abarcar conductas que no son realmente terroristas, y la pena de muerte sería obligatoria”, alertan en su texto. 

Semanas después, el 24 de marzo, la Unión Europea, denunciaba en un comunicado: “La pena de muerte constituye una violación del derecho a la vida y no puede aplicarse sin infringir el derecho absoluto a no ser sometido a tortura ni a otros malos tratos”. Ya en la víspera de la votación, incluso países aliados de Tel Aviv como Australia, Francia, Alemania, Italia y Reino Unido lanzaban una comunicación conjunta para expresar su preocupación por “un proyecto de ley que ampliaría considerablemente las posibilidades de imponer la pena de muerte en Israel (...) Nos preocupa especialmente el carácter discriminatorio de facto de dicho proyecto de ley”. 

Pena de muerte y tortura

 

En la misma Kessnet donde la tarde del 30 de marzo se daba luz verde a la pena de muerte para los palestinos, en verano de 2024 se llegó a discutir si era legal violar a los prisioneros palestinos. El episodio lo recuerda la relatora especial para los territorios palestinos, Francesca Albanese, en una entrevista publicada en Democracy Now el pasado 26 de marzo, en la que acusa a Israel de torturar de manera generalizada y sistemática con el fin de quebrar el espíritu de las personas palestinas, no solo de manera individual sino también como pueblo.

Albanese hablaba en aquella ocasión de su informe publicado en febrero, en cuya presentación ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas explicaba: “La tortura sistemática de palestinos por parte de Israel, protegida durante mucho tiempo por décadas de impunidad y cobertura política, se ha convertido en un instrumento determinante del genocidio que se está llevando a cabo en los territorios palestinos ocupados”. 

La relatora señalaba asimismo cómo, tras el 7 de octubre, la tortura se habría convertido en “una política de Estado”, según apunta el Comité Internacional contra la Tortura, y señala a mandatarios como al ministro Ben-Gvir, por “institucionalizar la tortura, el castigo colectivo y condiciones de detención colectiva manifiestamente deshumanizantes”. 

Una anexión impune

 

Mientras Israel profundiza en las medidas punitivas contra las personas palestinas, la impunidad de colonos y ejército israelí es señalada por organizaciones internacionales como Amnistía Internacional, quien apuntaba en febrero de este año: “Desde diciembre de 2025, las autoridades israelíes han adoptado una serie de medidas ilegales diseñadas deliberadamente para desposeer a la población palestina en la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Oriental, y para convertir la anexión del territorio en una realidad irreversible”.

Según Peace Now, una organización israelí que monitorea la expansión de los asentamientos, solo en 2025 se establecieron 86 puestos de avanzada en territorio ocupado, lo que supone una cifra récord. Estos asentamientos habrían contribuido sustancialmente a un repunte de la violencia de colonos respaldada por el Estado y al traslado forzoso de comunidades palestinas.

“Los palestinos presentaron 1.746 denuncias por daños causados por soldados israelíes en la Cisjordania ocupada entre 2020 y 2024. Menos del 1 % de ellas dio lugar a una acusación formal”

 

Todo esto sucede pese a que la Asamblea General de la ONU habría fijado en septiembre de 2025 la fecha límite para poner fin a la ocupación ilegal por Israel. Lejos de acatar el mandato de Naciones Unidas, Israel ha seguido consolidando la ocupación ilegal y el apartheid ante la pasividad de la comunidad internacional. La impunidad ante el asesinato de palestinos por parte de ejército y de los colonos contribuye a validar su estrategia, algo que ha sido denunciado incluso por mandos de seguridad israelíes que han señalado el “terrorismo judío”, como una amenaza existencial. 

Según Naciones Unidas, desde 2020, soldados y colonos israelíes han matado al menos a 1.100 civiles palestinos en la Cisjordania ocupada. Nadie ha sido acusado por ello. Entre aquel año y el 2025, el 96% de las investigaciones sobre violencia por parte de los colonos no condujo a ninguna acusación, recoge la organización Yesh-din, que explica que de 368 casos, solo ocho acabaron con algún tipo de pena. La organización afirma que los integrantes del ejército gozarían aún de más impunidad que los colonos. “Los palestinos presentaron 1.746 denuncias por daños causados por soldados israelíes en la Cisjordania ocupada entre 2020 y 2024, incluidas más de 600 por homicidios. Menos del 1 % de ellas dio lugar a una acusación formal”.

Mientras la violencia contra la población palestina no es castigada, las autoridades israelíes acaban de perfilar una legislación que permite ahorcar, en un plazo de 90 días, a cualquier palestino acusado de terrorismo en Cisjordania.

[Foto: Anastasia Chávez  - fuente: www.elsaltodiario.com]

Literatura e traduccion

Dera Hèsta des letres catalanes me platz destacar era intervencion de Carles Rebassa premiat damb eth Sant Jòrdi de Novèla

Escrich per Jusèp Loís Sans Socasau

Era poesia a estat protagonista darrèrament ena Val d’Aran. Eth dissabte passat, dia 21, dia internacionau dera poesia, ena Bibliotèca de Vielha, organizat peth Musèu dera Val d’Aran, se liegeren pendent mès d’ua ora poesies en ueit idiòmes diferents. Eth dia d’abans en Les se viuec era hèsta damb recitacion de poesies en aranés pes mainatges des estudis deth Baish Aran. 


Eth dissabte anterior, 14 de març gaudírem ena libreria Era Alquimia de Vielha dera presentacion d’ua interessanta traduccion de poesia ar occitan aranés. Era presentacion siguec organizada per Institut d’Estudis Aranesi sus era òbra Incinerar eth mite. Era autora ei Merche Llop, aragonesa, militanta des lengües, activista literària dera identitat. Era traduccion ar aranés ei de Ramon Sistac, membre der IEA-AALO. Aguesta òbra compde damb sies edicions en versions bilingües deth castelhan damb er aragonés, eth catalan, er euskera, eth galhèc, er asturian, ce qu’ei ua mòstra der activisme lingüistic de Merche Llop. Pendent era presentacion, autora e traductor mos obsequièren damb era lectura de quauqu’un des poèmes, gaudírem d’aqueth plaser pròpri dera literatura medievau eth «gòi dera lengua». 


Aqueth madeish dia en Catalonha, en Barcelona, viuérem era Nit de les lletres Catalanes, organizada peth IEC e Omnium, coma ua grana hèsta d’exaltacion dera lengua. Ena hèsta s’entreguèren diuèrsi prèmis as creadors e entre eri non i faltec eth reconeishement ara traduccion, en prèmi deth PEN catalan Montserrat Franquesa que s’entreguèc a Ramon Monton pera traduccion ath catalan d’ua òbra, enorme, longuíssima, der aleman, de Tomàs Man, qu’en occitan aranés se titolarie Jusèp e es sòns germans


Des publicacions en catalan, ua quantitat fòrça nauta, apruprètz ua tresau part corresponen a traduccions. E per çò que hè ara varianta aranesa gaudim d’obres importantes coma Alícia en país des meravilhes, traduïda per Tònho Castet, Eth Petit Prince traduïda per Verònica Barés, Eth Nau Testament òbra de Jusèp Amiell, Dòn Quishòt d’Era Mancha... e fòrça mès òbres encara que non agen tant de reconeishement internacionau: Solitud, Pèira de tartèra, Nocturn aranés... Tota era lengua occitana ei cargada de riques traduccions. 


Era traduccion ei un art inseparable ena construccion dera identitat lingüistica. Tà hèr ua bona traduccion cau enténer era òbra ena sua globalitat, conéisher era lengua de gessuda e era d’arribada, compréner era realitat e era societat... Ua bona traduccion ei ua òbra d’art. 


Era traduccion a importància ena conservacion e ena promocion dera lengua e enes lengües damb pòca socializacion encara mès. E aciu non podem deishar de nomentar per enèsim viatge er enorme trabalh d’Antòni Nogués, traductor de mès de cincuanta òbres dera literatura internacionau ar aranés; ei eth traductor mès prolific ar occitan. Mos a demostat qu’era estructura der occitan ena sua varianta aranesa ei tan elaborada coma entà traduïr òbres deth castelhan, der anglés, deth francés, der aleman, der italian, deth grèc, deth latin, der arab, deth rus... 


Però ath delà d’Antòni, ath que non poderam reconéisher era sua grana contribucion, d’auti apòrten damb petites contribucions eth reconeishement dera lengua e dera identitat, coma ei eth cas de Merche Llop e Ramon Sistac.  


I a dus petits exemples que m’an arribat enes darrères setmanes e que mereishen eth mèn petit reconeishement: eth prumèr entà un mètge qu’exercic ena Val d’Aran e qu’a aficions literàries. Se cride German, ei d’origen sudamerican e a escrit un recuelh de condes. Eth madeish assomís era sua publicacion en aranés a mès d’en castelhan. Eth dusau exemple ei entà Xavier Frias, filològ e romanista, autor de mès de 50 òbres en castelhan, galhèc e asturian, prologaire deth darrèr diccionari aranés-castelhan, òbra de Francisco de la Hoz Méndez. Xavier a escrit ues petites òbres de teatre damb finalitat educativa. Se titole Teatristòries e vò hè’c arribar as escòles araneses. Eth madeish se’n responsabilize. Son activistes des lengües, persones qu’encara que non empleguen era lengua nòsta de forma abituau la volerien projectar e projectar-se a trauès sòn.  


Era traduccion ei creacion, potenciacion d’ua creativitat personau e eth resultat ei ua naua òbra, a personalitat pròpria e era òbra traduïda a de considerar-se en definitiva damb personalitat particulara, que neish originàriament dera originau, dera prumèra. Era traduccion a d’imitar eth tèxte originau, però tanben l’a de transformar; a d’emplegar sentits, valors, arnesi, pròpis dera lengua ara que se traduís e es cambis son inevitables.   


Dera Hèsta des letres catalanes me platz destacar era intervencion de Carles Rebassa premiat damb eth Sant Jòrdi de Novèla (me permeti méter occitan en lòc de catalan): «Èm aciu, pr’amor qu’auem lengua, aguesta lengua; se n’auéssem ua auta seríem d’autes causes, però non açò e aciu. Ara e aciu. E sense lengua non i a país, ne libres, ne projectes, ne ”rondalhes”, ne estratègies, ne arren. Sense er occitan, nosati non i èm».


Jusèp Loís Sans Socasau ei èx-president der Institut d'Estudis Aranesi-Acadèmia Aranesa dera Lengua Occitana (IEA-AALO)


[Sorsa: www.jornalet.com]

Com previndre la saturació de gent als monuments que tothom vol visitar

Plaça de la Reina, a València, amb la catedral de fons
Escrit per Maria Jose Viñals

Catedràtica de universitat, Universitat Politècnica de València

i María Concepción López González

Catedràtica de EU d'Expressió Gràfica Arquitectònica, Universitat Politècnica de València 

Actualment, Florència no seria el mateix sense la catedral de Santa Maria del Fiore, ni Segovia sense el seu aqüeducte, ni Granada sense l'Alhambra, ni Ciutat de Mèxic sense el Museu del Temple Major. No només canviaria el paisatge de les ciutats, sinó el seu posicionament en la ment de la gent. I això es degut a que aquests monuments no no més garanteixen la preservació de la identitat individual i col·lectiva de cada un dels llocs on s'ubiquen; també són importants actius econòmics per eixes localitats. Anem a certs llocs a veure certs monuments.

Per tot això, gran part de la societat assumeix la importància que té conservar els bens patrimonials. Que els ciutadans siguen conscients de la necessitat de cuidar i mantenir el patrimoni cultural, junt amb l'accés públic i la posada en valor de molts monuments, ha afavorit l'activitat turística en el seu entorn.

Tanmateix, un fluix excessiu de visitants pot arribar a ocasionar danys als bens i també a les condicions de confort i benestar durant la visita. És a dir, la seua popularitat excessiva pot convertir-se en un risc més que afegir a la pèrdua o degradació dels propis recursos patrimonials. Així, per a garantir la conservació dels monuments i la qualitat de l'experiència turística, és imprescindible comptar amb ferramentes que ens permeten planificar i gestionar les visites.

El cas de València

En la Universitat Politècnica de València (Espanya) estem portant endavant una investigació destinada a la creació d'un mètode que, mitjançant tecnologies digitals, contribuïsca a una gestió preventiva de la conservació dels bens patrimonials. El projecte també estudia la planificació i gestió de la capacitat de càrrega dels edificis històrics i dels entorns urbans on es troben.

Amb aquest objectiu, utilitzem com exemple d'estudi tres edificis significatius de València, catalogats com Bens d'Interès Cultural (BIC): la Catedral, l'església de Sant Joan de l'Hospital i el Reial Col·legi Seminari de Corpus Christi. Els tres es troben al centre històric de la ciutat, una zona de gran trànsit tant de ciutadans com de visitants. La investigació buscava esbrinar quin era el nombre màxim de persones que podien albergar estos tres edificis i el seu entorn.

En el moment d'estudiar els edificis, en primer lloc, vam tindre en compte la superfície que estava disponible per a la visita. A més a més, vam portar endavant un registre dels visitants que havien accedit a estos edificis amb l'objectiu de acarar els valors d'humitat, temperatura i CO₂ associats. Vam elegir estos elements perquè tenen un impacte sobre els materials constructius, sobre les obres d'art i també sobre el confort de les persones durant les visites.

En el cas dels espais urbans circumdants, no existien fins aquest moment dades del nombre de transeünts que circulava pels carrers. Per recaptar-los, es van instal·lar càmeres que no registraven imatges sinó que només realitzaven comptatges. Això ens va permetre conèixer, per primera vegada i en temps real, el nombre de persones que transita per estos carrers i els dies i hores puntes. Així vam saber quins són els moments als quals la concentració de persones pot resultar incòmoda i inclús insegura pels visitants, en relacionar-la amb les xifres aportades per l'estudi de la capacitat de càrrega dels monuments.

Previndre en compte de curar

Actualment s'està refinant el disseny d'un sistema d'alarma per avisar els gestors culturals i turístics quan se detecte congestió puntual o saturació tant en l'interior dels monuments com als espais urbans. Gràcies a les dades extretes dels sensors i les càmeres s'està treballant en mapes de calor i gràfics predictius que anuncien quines són les possibles situacions no desitjades. D'aquesta forma, se té una visualització immediata, fàcil i evident de les condicions ambientals i del nombre de persones que se comptabilitzen en cada moment.

Aquest sistema pot exportar-se a edificis patrimonials i entorns urbans de qualsevol ciutat o àrea geogràfica, des de Roma a Atlanta. Els coneixements generats poden aplicar-se a la planificació dels entorns urbans turístics amb un important nombre d'elements patrimonials que tinguen una gran afluència de visitants.

La massificació de turistes en les ciutats històriques pot abordar-se amb mesures i instruments que faciliten una millor planificació i gestió dels bens patrimonials i els seus entorns urbans. I en això, les tecnologies digitals són una ferramenta imprescindible.


[Foto: Mazur Travel/Shutterstock - font: www.theconversation.com]

Israele approva la pena di morte per i palestinesi condannati per terrorismo

La Knesset ha votato il disegno di legge con 62 voti favorevoli e 48 contrari. Le organizzazioni per i diritti umani e i governi di Germania, Francia, Italia e Regno Unito condannano l'approvazione di una norma "discriminatoria"

Il premier di Israele, Benjamin Netanyahu

di Andrea Lanzetta

Il Parlamento di Israele ha approvato ieri in via definitiva un controverso disegno di legge che estende la pena di morte ai soli palestinesi condannati per reati di terrorismo e di omicidio con matrice nazionalista, scatenando le proteste dell’opposizione, della società civile locale e internazionale e dei governi di Paesi alleati come Germania, Francia, Italia e Regno Unito.

Cosa prevede la legge

La norma, criticata come “discriminatoria” dai governi di Germania, Francia, Italia e Regno Unito, stabilisce che i residenti in Cisgiordania che uccidano un cittadino israeliano “con l’intento di negare l’esistenza dello Stato di Israele” potranno essere condannati a morte. Il tribunale potrà comminare l’ergastolo al posto della pena capitale in presenza di “ragioni o circostanze speciali”. Il testo prevede che il Servizio penitenziario israeliano proceda all’esecuzione mediante impiccagione entro 90 giorni dalla sentenza, senza possibilità di ricorso in appello.

Una legge che ha già scatenato le proteste dell’opposizione al governo del premier Benjamin Netanyahu e la condanna di ong internazionali come Amnesty International. La pena capitale, infatti, è riservata esclusivamente ai palestinesi condannati per crimini di stampo nazionalista, escludendo esplicitamente gli omicidi compiuti a scopo simile da cittadini israeliani ai danni dei palestinesi.

Tale distinzione si fonda sull’attuale sistema giuridico in vigore nei Territori occupati da Israele. I residenti palestinesi in Cisgiordania, a differenza dei coloni israeliani, sono infatti soggetti alla legge marziale. La nuova norma modifica il codice di procedura delle corti militari dei Territori occupati, consentendo ai giudici di imporre la pena di morte senza la necessità di una decisione unanime. La legge però non si applicherà ai miliziani di Hamas e della Jihad islamica accusati di aver partecipato agli attentati del 7 ottobre 2023, visto che il governo israeliano sta promuovendo la creazione di un apposito tribunale.

Polemiche interne

Il testo è stato approvato ieri in seconda e terza lettura dalla Knesset con 62 voti favorevoli, 48 contrari e un’astensione. Primo sostenitore della norma è stato il ministro per la Sicurezza Nazionale Itamar Ben Gvir, che aveva in precedenza minacciato di ritirare il suo partito dalla coalizione di governo qualora il provvedimento non fosse stato messo ai voti. Per festeggiare l’approvazione, l’esponente dell’estrema destra si è presentato in Parlamento con una bottiglia di champagne. “Israele cambia oggi le regole del gioco: chi uccide ebrei non potrà continuare a respirare e a godere delle condizioni carcerarie”, ha dichiarato il ministro. Il premier Benjamin Netanyahu aveva inizialmente espresso la propria contrarietà al provvedimento, temendo possibili ritorsioni contro gli ostaggi israeliani a Gaza, cambiando però posizione dopo l’entrata in vigore della tregua nella Striscia.

Intanto una coalizione di organizzazioni israeliane per i diritti umani e della società civile ha condannato la legge come “un sigillo ufficiale di approvazione su una politica di vendetta e violenza razzista contro i palestinesi”, sottolineando come questa “prenda di mira i palestinesi esentando gli israeliani”. La Palestinian Prisoner’s Society ha invece definito il provvedimento “un’escalation storica (…) una nuova fase di esecuzioni politicamente motivate di prigionieri palestinesi, ora apertamente sanzionate”.

Anche il leader dell’opposizione israeliana Yair Lapid ha attaccato duramente la misura in aula, definendola “una resa a Hamas”. “Non siamo come Hamas, siamo esattamente l’opposto di Hamas”, ha detto l’ex premier. “Non abbiamo fondato uno Stato ebraico per adottare gli standard morali dell’Islam radicale. Questa legge dice: se vengono ad assassinarci, l’unica soluzione è diventare come gli assassini. Agire come loro, pensare come loro, diventare loro”. Subito dopo il voto, l’Associazione per i Diritti Civili in Israele ha presentato ricorso all’Alta Corte di Giustizia chiedendone l’annullamento.

Critiche internazionali
Sul fronte internazionale invece, già alla vigilia del voto, i ministri degli Esteri di Germania, Francia, Italia e Regno Unito avevano esortato i parlamentari israeliani ad abbandonare il provvedimento, esprimendo “profonda preoccupazione” per il “carattere discriminatorio” della norma, che “rischierebbe di minare gli impegni di Israele in materia di principi democratici”.

In precedenza le Nazioni Unite avevano condannato i tribunali militari israeliani in Cisgiordania, accusandoli di aver violato per decenni “i diritti al giusto processo dei palestinesi” e denunciando “la mancanza di processi equi nei territori occupati della Cisgiordania”.

Prima di queste norma, Israele consentiva la pena di morte solo in casi eccezionali, tra cui reati di tradimento e crimini di guerra commessi sotto il regime nazista. Dalla fondazione dello Stato ebraico, solo due persone sono state giustiziate in Israele: Meir Tobianski, un ufficiale dell’esercito israeliano condannato per tradimento nel 1948; e Adolf Eichmann, uno dei principali artefici dell’Olocausto, impiccato nel 1962 dopo la cattura da parte dei servizi segreti israeliani in Argentina e il successivo processo.

[Foto: Ronen Zvulun/POOL/SIPA / AGF - fonte: www.tpi.it]