quarta-feira, 26 de julho de 2017

Morar em Portugal: o novo sonho da classe média brasileira

Com segurança, bons serviços públicos e economia em alta, Portugal atrai mais imigrantes brasileiros com boa renda — de universitários a aposentados
Pedro Costa, a mulher Fernanda e a filha, Maria Laura, no Castelo de São Jorge, Lisboa.
Escrito por Raquel Carneiro

Pelo paço da Universidade de Coimbra, fundada em 1290, passaram reis da primeira dinastia de Portugal e grandes nomes da história do Brasil, como José Bonifácio de Andrada e Silva, o Patriarca da Independência. Hoje, dos mais de 20 000 estudantes de uniformes impecáveis, cobertos por capas pretas, cerca de 10% são brasileiros, o mesmo percentual de todos os demais estrangeiros matriculados – um número que cresceu desde que o Enem passou a ser aceito como vestibular em uma série de universidades do país. 

Representantes das classes média ou alta, esses jovens são a cara da nova onda migratória brasileira rumo ao país ibérico. Há espaço para muitos perfis: aposentados, estudantes, investidores de pequena ou de grande monta. Morar em Portugal se tornou um sonho para muitos paulistas, cariocas, pernambucanos, que trabalham em diversas ocupações, da Netflix ao Uber

É um fluxo semelhante ao que invadiu Miami anos atrás pela porta da frente: imigrantes com documentação legal e, em muitos casos, com dinheiro para comprar imóveis e desfrutar uma boa vida na nova pátria. “Na virada do século a leva de imigrantes era de trabalhadores da construção civil ou no atendimento em restaurantes. Hoje, o perfil educacional é mais elevado”, diz João Peixoto, professor de sociologia e demografia da Universidade de Lisboa. 

Tal como ocorreu em Miami, tra­ta-se de um movimento ainda com pouco impacto demográfico sobre o total de brasileiros que vivem no país ibérico. Em 2016, eram cerca de 85 000, ou pouco mais de 21% dos estrangeiros legais no pequeno país de 10 milhões de habitantes. A quantidade, portanto, não é muito expressiva, mas representa um fenômeno do ponto de vista econômico. As remessas feitas do Brasil para Portugal passaram de 55,6 milhões de dólares, em 2014, para 71,1 milhões, em 2016. Isso porque os novos moradores continuam recebendo proventos do Brasil, sejam de empresas, sejam de imóveis ou aposentadoria. 

Reportagem especial de VEJA desta semana explica esse fenômeno e narra a experiência de quem se deu bem ou se frustrou com a viagem. Também explica como os serviços públicos e a segurança compensam, para os felizes, o fato de não se tratar, ao menos hoje em dia, de uma terra para juntar dinheiro e ter um altíssimo padrão de vida.


[Foto: Caio Guatelli - leia o texto desta notícia integralmente na seguinte ligação: www.veja.abril.com.br ]

Colombianos envían cartas de amor a guerrilleros para darles la bienvenida de vuelta a la sociedad

[1] Foto: Valentina Monsalve

 


El siguiente artículo en una versión editada de “Cartas de amor a los guerrilleros”, que se publicó originalmente en Tea After Twelve [2]. Se reproduce aquí en el marco de un convenio con Global Voices.
¿Por qué enviamos cartas de amor a las personas que conocemos? ¿No es más importante demostrar cariño por quienes se sienten rechazados? Esta reflexión persiguió a los jóvenes activistas colombianos Leonardo Párraga de la Fundación BogotArt y a Cristian Palacios, de la Young Youth Foundation y les sirvió de inspiración para la crear Cartas por la Reconciliación [3], campaña que incentiva a los jóvenes a enviar cartas a los guerrilleros.
En Colombia, tuvo lugar recientemente un acontecimiento histórico importante y ellos querían colaborar: después de años de negociaciones, el Gobierno colombiano llegó a un acuerdo de paz con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), que puso fin al conflicto armado más largo de América Latina.
Tal fue la relevancia de este acontecimiento en la comunidad internacional que le mereció el Premio Nobel de la Paz al presidente José Manuel Santos por su trabajo. Sin embargo, queda por recorrer un largo camino para alcanzar la reconciliación verdadera y la paz. Los guerrilleros son personas que vivieron en campos ilegales durante años, expuestos a la retórica de la guerra y que convivieron con las armas durante todo el tiempo; ahora, deberán integrarse de alguna forma a la vida civil. Y la sociedad colombiana, acostumbrada a convivir con un miedo constante y, en algunos casos, con un odio profundo por los guerrilleros, tendrá que aceptarlos nuevamente en la comunidad y brindarles su apoyo para que den comienzo a sus nuevas vidas.
Leonardo y Cristian estaban convencidos de que la juventud colombiana tenía que unirse para brindar su ayuda en el proceso de reintegración. Y lo han logrado: hasta el momento, miles de jóvenes han escrito cartas, cartas de amor, para los exguerrilleros, dándoles la bienvenida otra vez a la sociedad. El objetivo es escribir 6 900 mensajes, uno para cada exguerrillero, y entregárselas personalmente.

Cómo el día de San Valentín inspiró la campaña


La idea de fundar Cartas de Reconciliación nació en la Cumbre Mundial de Premios Nobel de la Paz, que tuvo lugar en Bogotá en febrero de 2017. Allí, Leonardo y Cristian tuvieron la oportunidad de hablar por un momento con el Premio Nobel de la Paz Kailash Satyarthi. El Premio Nobel mencionó que escribimos toneladas de cartas de amor a los que amamos en el día de San Valentín, y que olvidamos a las personas más necesitadas. Su plan este año, agregó, era compartir el amor con quienes más lo necesitaban.
Leonardo y Cristian adaptaron la idea al contexto colombiano y se les ocurrió la idea de enviar cartas de esperanza y apoyo a los excombatientes de la FARC que en este momento luchan por encontrar su lugar y establecer una nueva forma de vivir. “Las cartas les demostrarán que la sociedad colombiana está lista para cambiar el discurso de una narrativa de guerra a una historia colectiva de paz”, explicaron.
Hasta el momento, la campaña cuenta con más de 2 000 mensajes y ya se entregaron las primeras 765 cartas. La iniciativa está presente en todas las ciudades más grandes de Colombia, incluyendo Cali, Manizales, Medellín, Barranquilla y Bogotá.

“Nunca me imaginé que alguien tuviera la intención de perdonarme”

Las primeras 500 cartas fueron entregadas el 19 de marzo en uno de los campamentos de la ONU en la zona de Caldono-Cauca. Un grupo de 40 estudiantes de la Universidad Javeriana Cali, dos funcionarios de la alcaldía de Cali y Leonardo, en representación de la Fundación BogotArt, viajaron al campamento para entregar en mano las cartas.
Los miembros de la FARC se pusieron en fila de la misma manera en que lo hacían para recibir órdenes de sus líderes. Esta vez, lo hicieron para recibir cartas de apoyo de personas de todo el país. Fue un momento muy emocionante y conmovedor para todos los involucrados. “Es increíble la cantidad de sentimientos que puedes sentir en unas pocas horas, desde el miedo hasta la felicidad, y todo lo que existe en el medio”, afirmó más tarde Manuela Jiménez Avila, una estudiante de ciencias políticas.
Sandra Parra, funcionaria de la gobernación del Valle del Cauca, relató esta experiencia inolvidable:
After we delivered the letters, an ex-combatant showed me around in the guerrilla camp. When I looked at one of the ‘cambuches’ (basically a shack the guerrilla members are living in), I saw a guerrilla member writing something. I was afraid to enter because there was an MGL grenade launcher resting on the bed by his side like a lethal sleeping beauty. I spoke to him anyway, and asked ‘Hello, what are you doing?’ He replied, ‘I am answering a letter that someone wrote to me; it is very beautiful and hopeful. Nobody has ever written something so beautiful to me in my life, so that is why I am responding.’ Tears began running down my face. I hugged him tightly and sat down next to the grenade launcher. Perhaps it was tired of war too, of being his faithful companion for years, and wanted to help him write the letter. He told me more about his life, that he had never expected more from life than war, and that joining the FARC was the only way to keep him and his six brothers from starving. ‘I never thought there was anyone willing to forgive me for my mistakes, but now I know that there is a society waiting for us with open arms. So far, I have only known how to care for and hold weapons. But for peace, I can learn to do many things and work with dignity.
Después de entregar las cartas, un excombatiente me mostró el campamento de la guerrilla. Al mirar a uno de los “cambuches” (básicamente, una choza en la que viven los miembros de la guerrilla), vi que uno escribía algo. Tenía miedo de entrar porque sobre la cama, a su lado, había un lanzador de granadas MGL, como si se tratase de una bella durmiente letal. Le hablé, de todas formas, y le pregunté: “Hola, ¿qué está haciendo?”. Me respondió: “Estoy respondiendo a una carta que alguien me escribió; es muy linda y esperanzadora. Nadie jamás me ha escrito algo tan hermoso en mi vida, por eso le estoy respondiendo”. Las lágrimas le recorrían la cara, lo abracé con firmeza y me senté al lado del lanzador de granadas. Tal vez el lanzador también estaba cansado de la guerra, de ser el fiel compañero del guerrillero durante años, y yo quería ayudarlo a escribir la carta. Me contó más sobre su vida, que nunca había aspirado a otra cosa que a la guerra y que unirse a las FARC fue la única forma en que pudo evitar que él y sus seis hermanos murieran de hambre. “Nunca me imaginé que alguien tuviera la intención de perdonarme por mis errores, pero ahora sé que existe una sociedad que nos espera con los brazos abiertos. Hasta el momento, solo supe cómo cuidar y abrazar las armas. Pero, en vistas a la paz, puedo aprender a hacer muchas cosas y trabajar con dignidad”.

Escuchando las voces ignoradas en el pasado


Para dar inicio a la actividad, los estudiantes y algunos líderes de las FARC se sentaron para un debate. Los estudiantes crecieron con la guerra, cuando las FARC eran ya una organización clandestina. Por lo tanto, los líderes les explicaron la historia de la organización, sus ideales y sus opiniones respecto al proceso de paz: “Después de años y años en los que vimos cómo las injusticias sociales por parte del Estado afectaron a todo el pueblo colombiano, creemos que esta es una oportunidad para dirigirnos a un partido político que nos permita transformar al país en una sociedad más equitativa. Vale la pena superar todos los obstáculos en pos de un objetivo de esta magnitud”, afirmó uno de ellos.
Manuela no salía de su asombro:
Hearing the reality of those voices who have never had a voice or a vote, and realizing that those that I often considered monsters, and even came to hate, were also actually human beings with beautiful feelings that were distorted by the environment in which they had to live and by the conditions that created them. That was deeply painful. The reality of the country hurts, but it is comforting to realize that all human beings, including those who have killed so many and caused so much damage, have something to teach us, plus a smile and a hug to give away.
Al escuchar las realidades de estas voces que nunca antes tuvieron voz o voto, y al darme cuenta de que quienes consideré monstruos con frecuencia, y a los que inclusive odié, eran también seres humanos con sentimientos hermosos que se distorsionaron por el contexto en el que tuvieron que vivir y por las condiciones que los originaron. Fue sumamente doloroso. La realidad del país duele, pero es un alivio darse cuenta de que todos los seres humanos, hasta los que han matado a tantos y han causado tanto daño, tienen algo que enseñarnos, además de entregar una sonrisa y un abrazo.
Muchos excombatientes respondieron a las cartas. Gustavo Gonzáles, comandante del campamento en Caldono-Cauca, por ejemplo, le escribió estas líneas al arzobispo de Cali, Darío de Jesús Monsalve:
Colombians had been led to believe that peace would arrive with disarmament. This is not the case. While we have inequality, hunger, and a lack of education, health, and job opportunities, there will always be someone who is ready to take up arms, to revolt and protest to reclaim their rights, and that is completely valid (…) Nowadays, in the FARC we are betting on peace, on politics without weapons. That is why we call on all the defenders of peace – regardless of race, religion or ideology – to rise above those who dream of a country at war. We give you our word, contribution, and sacrifice because we know first hand that nothing is easy, that there are many challenges for those of us who defend life as the cornerstone of existence. We will experience many obstacles, but we will succeed together.
A los colombianos nos hicieron creer que la paz llegaría con el desarme. Este no es el caso. Mientras sigamos teniendo desigualdad, hambre y falta de educación, salud y oportunidades laborales, siempre existirá alguien listo para tomar las armas, rebelarse y protestar en reclamo de sus derechos, y eso es algo completamente válido (…). Hoy en día, las FARC estamos apostando a la paz, a la política sin armas. Es por eso que convocamos a los defensores de la paz, sin importar su raza, religión o ideología, a que se alcen por encima de los que sueñan con un país en guerra. Le damos nuestra palabra, contribución y sacrificio porque sabemos de primera mano que nada es fácil, que existen muchos desafíos para los que defendemos a la vida como la piedra fundamental de la existencia. Vamos a tener que enfrentarnos a muchos obstáculos, pero juntos triunfaremos.
Artículo publicado en Global Voices en Español: https://es.globalvoices.org
URL del artículo: https://es.globalvoices.org/2017/06/28/los-colombianos-envian-cartas-de-amor-a-los-guerrilleros-para-darles-la-bienvenida-otra-vez-a-la-sociedad-farc/
URLs en este posteo:
[1] Image: http://www.tea-after-twelve.com/all-issues/issue05/issue-05/chapter-1/love-letters-to-guerrilla-fighters/#
[2] publicó originalmente en Tea After Twelve: http://www.tea-after-twelve.com/all-issues/issue05/issue-05/chapter-1/love-letters-to-guerrilla-fighters/
[3] Cartas por la Reconciliación: http://cartasporlareconciliacion.com.co/

Costa-Gavras: “No pots fer pel·lícules pensant en l’espectador sinó des de la passió”

No feia ni 24 hores que el director grecofrancès Costa-Gavras havia recollit el XXIX Premi Internacional Catalunya quan va comparèixer davant una audiència que va omplir la sala Laya de la Filmoteca de Catalunya. Però la modèstia de la qual va fer gala durant tota la conversa no va poder dissimular el profund compromís polític que marca la seva trajectòria ni tampoc la seva passió pel cinema. Costa-Gavras, que també és president de la Cinématheque Française, va estar acompanyat pel director de la Filmoteca Esteve Riambau. 

Costa-Gavras
Escrit per Judith Vives

El director de films com ZMissing o La caja de música va assegurar que havia estat una “sorpresa i honor enorme” haver estat reconegut amb el Premi Internacional Catalunya, un guardó dotat amb 80.000 euros i una escultura d’Antoni Tàpies, que va rebre el dia abans de mans del president Carles Puigdemont, que va destacar el seu “cinema compromès”.
“Totes les pel·lícules són polítiques”, va dir Costa-Gavras, com si mirés de treure’s importància a si mateix i a una filmografia farcida de títols crítics amb les injustícies socials, les dictadures, el nazisme o el capitalisme, per posar només alguns exemples. El cineasta va defensar, això sí, l’ús de la ficció per parlar d’aquestes realitats amb mirada crítica: “La ficció pot servir de metàfora per entendre moltes coses del món”, va dir, afegint que, no obstant això, quan ell es planteja fer una pel·lícula “penso a fer un espectacle”. “Els espectacles han de parlar de la societat, de la gent, i és així com es creen sentiments que, després, poden servir per fer alguna cosa o no”, va comentar.
Pel director, el procés de cada pel·lícula és diferent, però totes es basen en el mateix principi: “Les pel·lícules neixen d’una passió”. “Quan fas una pel·lícula no la pots fer pensant en l’espectador, perquè no hi ha un sol espectador, sinó que són molts i tots són diferents. Les pel·lícules les has de fer amb passió. Jo faig les pel·lícules que m’agrada veure, faig pel·lícules que em toquen profundament a mi”, va confessar.
El director, mirall pels actors
Costa-Gavras també va parlar d’alguns dels actors amb els quals ha treballat al llarg de la seva carrera, com ara Ives Montand, Jack Lemmon, DustinHoffman, John Travolta o Jessica LangeVa parlar dels dubtes d’Ives Montand i Simone Signoret abans de fer La confesión i de com Jack Lemmon va tardar només tres dies a acceptar un paper que el treia dels seus típics rols de comèdia, i també de l’obsessió de Dustin Hoffmann per conèixer fins al més petit detall del seu personatge. “El director ha de ser un mirall per a l’actor, on es vegi reflectit”, va explicar.
També va parlar de la seva relació amb Jorge Semprún, una relació d’“amistat i suport mutu”. Costa-Gavras va col·laborar amb Semprún en diferents guions i també va parlar en diferents ocasions de fer un projecte sobre la dictadura espanyola que finalment no va arribar a veure la llum.
I no va passar per alt l’actual cinema grec, destacant la figura del director Yorgos Lanthimos, de qui va dir que “és un gran director que ve d’una societat amb grans dificultats”. En aquest sentit, va recordar quan ell mateix va haver de marxar de Grècia “perquè no hi havia futur, i avui passa el mateix”. Costa-Gavras es va mostrar agraït de “l’oportunitat que em va donar França d’estudiar i treballar”.
Educar els espectadors de cinema
En la seva visita a la Filmoteca, Costa-Gavras no va oblidar destacar el paper que aquestes institucions tenen a l’hora de conservar el cinema i les pel·lícules. “El cinema ens mostra imatges vives del segle XX que s’han de conservar i l’únic lloc on es pot fer és a les filmoteques. Han d’estar pagades pels estats, són una necessitat nacional”, va afirmar.
També va fer una defensa de l’educació i de la necessitat d’ensenyar cinema a les escoles. “Vivim en un món on tot passa per les imatges, hem d’ensenyar cinema i audiovisual a les escoles, la gent ha d’aprendre a escollir”. Les seves paraules portaven una crítica implícita a plataformes en línia tipus Netflix, que concentren gran part del cinema que es veu a Internet i que, segons el director, “condueixen l’espectador a un cert tipus de cinema que es fa”. Aquest control de les grans empreses audiovisuals americanes poden provocar “la mort dels cinemes nacionals”, va advertir.

[Font: www.nuvol.com]

terça-feira, 25 de julho de 2017

Nihilistes contre nihilistes

« Tout cela n’est que le prologue à un cataclysme qui surviendra inéluctablement », lit-on à la dernière ligne d’A couteaux tirés (Édition des Syrtes, 2017). Dans ce roman-fleuve enfin traduit en français par Gérard Conio et Julie Bouvard, le grand écrivain russe Nikolaï Leskov (1831-1895) pressent la plongée du pays dans l’abîme révolutionnaire.

Le repos du prisonnier (Valery Jacobi, 1861). Wikipedia
Écrit par Daoud Boughezala

Un roman d’aventures mâtiné de merveilleux

C’est en 1871 qu’A couteaux tirés a été publié en feuilleton dans Le Messager russe. Le fond de l’air est noir. Alexandre II a aboli le servage dix ans plus tôt, sans que l’agitation anarchiste ne prenne fin – le tsar libérateur succombera même sous ses bombes en 1881. Entre attentats, mouvement estudiantin, incendies de Petersbourg et affaire Netchaïev (1866), la décennie 1860 est celle du nihilisme. Dans le domaine littéraire, Tourgueniev, inventeur du mot, a frayé la voie à Dostoïevski, Gontcharov et Leskov. Non qu’ A couteaux tirés atteigne les hauteurs métaphysiques des Démons, mais ce pavé de mille pages se dévore comme un roman d’aventures mâtiné de merveilleux.
Comment résumer l’écheveau de fils qu’est l’intrigue ? Un bourg de province. Joseph Vislenev et sa sœur Larissa vivent dans la propriété que leur a léguée leur défunt père. Séduit par l’anarchisme durant son séjour à Petersbourg, le jeune pamphlétaire désargenté Vislenev rencontre un génie de la manipulation – Gordanov. Ayant lu et digéré tous ses illustres devanciers que sont les héros nihilistes romanesques, possédé par l’appât du gain, Gordanov a adopté l’opportunisme pour seule doctrine, passant de « la négation des idéaux » (patriotiques, religieux, familiaux) à « la négation de la négation ».

Vieux croyants nihilistes

Comme on le comprend au fil de ce roman allant de digressions en retours en arrière de façon à ménager le suspense, la conjuration montée par Gordanov a provoqué un schisme dans les milieux libertaires. Fi du refus du mariage lorsque celui-ci est objet de transactions financières ! Par le jeu des manigances de Gordanov, Vislenev se retrouve embarqué dans un mariage d’intérêt avec une jeune femme déjà mère, par ailleurs amante d’un autre littérateur nihiliste. Dans leur cercle pris d’une épidémie de mariages, seule résiste une poignée de « vieux croyants » dont la vestale Vanskok, « fidèle à l’antique piété nihiliste : elle voulait que la société fût tout d’abord détruite et ensuite dépouillée, alors que Gordanov prêchait un plan opposé, c’est-à-dire de dépouiller d’abord la société et ensuite de la détruire ».
Ponctionné par les différentes escroqueries de Gordanov, Joseph Vislenev a tout du jeune homme immature en proie aux modes. Après qu’il a trempé dans une ténébreuse affaire politique, son ancienne promise Alexandra a dû renoncer à leur mariage pour lui sauver la mise en épousant un vieux juge à la réputation de Barbe-Bleue. Qui mieux qu’elle-même pour décrire l’inconsistance de Joseph ? Tel les hommes en trop de Tourgueniev et Dostoïevski, « c’était le premier être que je voyais représentant un type assez répandu aujourd’hui de pauvres personnages qui jugent indispensable de faire partie de quelque chose de nouveau, à la mode, et qui n’ont rien en eux », dit Alexandra de son amour déçu.

Des héros complexes

Victime de ses plans machiavéliques, Vislenev n’en échafaude pas moins un complot avec Gordanov qu’il croit être son allié. Tous deux amoureux de leur camarade Glafira Bodrostina, beauté altière et mystérieuse qui constitue « le génie de toute l’histoire », Vislenev et Gordanov projettent d’assassiner son mari Bodrostine avec la complicité de sa cupide épouse. But de la manœuvre : amasser le pactole de l’héritage et épouser Glafira enfin veuve.
Sans dévoiler le fin mot de l’histoire, un coup d’œil sur la galerie de personnages permet d’aborder l’univers leskovien. Héros complexes que ceux d’A couteaux tirés, à l’image de Glafira, à la fois dénuée de scrupules et aspirant à un amour pur. Sa passion platonique pour le juste du roman, Podozerov, teinte la machination de délicates nuances psychologiques. Cependant que tous les coquins s’éprennent de Glafira, cette âme noire, qui complote contre son propre époux, rêve d’une idylle de jeune fille.

Le diable rôde

Dans une atmosphère apocalyptique, le diable rôde à chaque page. Un Satan gogolien qui, tel le prince de ce monde, règne sur cet univers dual. Comme chez Dostoïevski, le thème du double tire les ficelles de l’intrigue : aux nihilistes dévoyés répondent les anarchistes vieux croyants, aux conjurés correspond leur miroir inversé Podozerov, à leurs escroqueries pseudo-spirites ripostent les authentiques traditions des moujiks, etc.
C’est d’ailleurs au cours d’un épisode champêtre que Leskov et ses traducteurs donnent le meilleur d’eux-mêmes. Dans cette société à peine sortie du servage, il suffit de quelques rumeurs pour fomenter une jacquerie ou, inversement, susciter la méfiance des autorités craignant les fauteurs de trouble. Afin de « brûler la mort des vaches » qu’ils imputent à la fabrique de conserves du barine, les moujiks pratiquent le rituel païen du « feu vivant ». Grâce au travail de dentelière de Julie Bouvard, le parler paysan est parfaitement restitué dans la traduction française – une gageure !

L’art délicat du skaz

On comprend alors pourquoi Leskov est connu comme le plus russe des auteurs, en maître du skaz, cet art délicat du conte populaire qu’il perfectionna au gré de ses périples pour inspecter les propriétés dont son oncle intendant avait la charge. Quoi d’étonnant à ce que certains critiques rapprochent son style, à la fois folklorique et classique, de la prose célinienne…  Leskov est capable de s’arrêter, prendre à parti le lecteur, puis revenir sur un chapitre précédent, maîtrisant le métalangage du romancier avec une rare virtuosité.
Il lui fut beaucoup reproché de brûler ce qu’il avait adoré. A l’instar de Dostoïevski, Leskov a en effet fréquenté les milieux progressistes avant de se commettre dans des journaux conservateurs. Mais le parallèle a ses limites. Versificateur de L’ode à Alexandre II après l’abolition du servage, Leskov n’a cessé de soutenir la mise en place d’une monarchie sociale et libérale. Nombre de ses anciens amis l’ont voué au bûcher sitôt publié son éditorial du 30 mai 1862 car, sans attribuer les incendies de Petersbourg à la contestation estudiantine, Leskov n’infirmait ni ne confirmait cette thèse et condamnait le maximalisme destructeur des milieux nihilistes.

Agents provocateurs

L’une des clés d’A couteaux tirés se cache dans ses interstices. Comme le traducteur Gérard Conio l’a établi dans sa Théologie de la provocation (Syrtes, 2016), la modernité repose toute entière derrière le masque d’Azef, simultanément terroriste anarchiste et agent secret de l’Okhrana. Chez Leskov, la figure mineure du littérateur Kichenski, nihiliste sans foi ni loi et éditorialiste pour le compte de trois journaux différents, condamnant de la main droite ce qu’il trame de la gauche, incarne cette duplicité.
Notre Europe en dormition devrait méditer le précédent de la Russie prérévolutionnaire. A bout de souffle, ce pays à couteaux tirés souffrait de deux convulsions contraires – réaction et révolution – s’alimentant l’une l’autre lorsqu’elles n’ourdissaient pas une conjuration anti-tsariste de conserve. « De même que les leçons enseignées jadis par « la morale des grands-mères n’avaient jamais pénétré dans la vie, de même les leçons des instigateurs des nouvelles mœurs avaient glissé à sa surface », écrit Leskov tandis qu’« on vit apparaître dans la vie des gens sans passé et sans aucune aspiration, même vague, vers l’avenir. ». Y a-t-il meilleure définition de notre époque ?
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[Source : www.causeur.fr]

Marcos Barbosa: “Facer un Shakespeare é aprender unha lingua nova”

Xosé Barato nun momento de 'O conto de inverno'
Por Montse Dopico


Enfrontarse a un texto coma O conto de inverno, -a “máis grande peza de Shakespeare”-, foi un auténtico desafío. Unha “aprendizaxe da lingua”, porque facer un Shakespeare “é aprender unha lingua nova”. Así o explicou Marcos Barbosa, o director da montaxe de O conto de inverno coproducida polo CDG, o Teatro Oficina CCVF de Guimarães, o Teatro Aveirense e a Mostra Internacional de Teatro de Ribadavia, tras a función que puido verse, precisamente, na MIT. Foi nun encontro co público que seguiu á obra, no que Barbosa indicou que os distintos idiomas nos que se desenvolve a mesma, -galego-portugués do norte e do sur e castelán-, encóntranse “na linguaxe universal” e “común” shakesperiana.

Mais non é este o único encontro que se produce neste Conto de inverno interpretado por Ivo Alexandre, Carolina Amaral, Xosé Barato, Santi Cuquejo, Anabela Faustino, Alheli Guerrero, Marta Pazos e o propio Barbosa. O texto, de inicios do XVII, viaxa á contemporaneidade da man dunha estética moi actual, co rock en directo de Manuel Fúria e os Náufragos, cunha escenografía e un vestiario nada barrocos e cunha dramaturxia que completa a historia, alén da actuación dos intérpretes, con recursos como as proxeccións en vídeo de fragmentos da peza protagonizados por clicks de Playmobil. Noutras versións recentes, O conto de inverno contou con máis de 20 persoas en escena mais, neste caso, -salientou o director-, nin eran tantos nin o desexaban, porque o elenco xa era, tal como estaba formado, o axeitado. “Que nos faltaban actores? Pois metemos os bonecos de Playmobil”, sinalou Barbosa.

A unha máis que posible interpretación actual apunta tamén, antes de comezar o espectáculo, outra proxección en vídeo. Un pequeno discurso en loop sobre, -segundo comentou Barbosa a preguntas do director da MIT, Roberto Pascual- “unha Europa que se nega a si mesma”, a súa orixe e a súa historia multiculturais, ao transformarse, fronte a persoas inmigrantes e/ou refuxiadas, nunha fortaleza pechada, no “outro desexado” que só se deixa ollar desde fóra. E é que O conto de inverno, cuxa primeira lectura non adoita ser segundo Barbosa “moi política”, a partir da historia dun rei que se enfronta ao estranxeiro -outro rei, ata entón amigo- debido aos seus delirios ciumentos, tracexa un retrato da tiranía, “do abuso de poder”, así coma unha fábula do amor e da reconciliación como posibilidade de “salvación” e de “redención”.

Aínda que, nesa mesma liña política e, desde a perspectiva do presente, tampouco é difícil ver un espello da violencia patriarcal na furia gratuíta do rei Leontes, na súa “masculinidade” ferida, no seu temor á perda da súa posición de dominio ou nas súas exhibicións de poder, acompañadas dunha transición cara á compaixón e a luz da razón que se cadra a interpretación de Ivo Alexandre non acaba de resolver. Pola contra, a lucidez amosada, malia todo, por unha Hermione ultraxada e devorada pola dor, mais a afouteza e o bo siso de Paulina -subliñados coa enérxica interpretación de Anabela Faustina- diante dun rei afeito á louvanza medorenta, poderían deixar albiscar algunha sorte de intención do texto de vindicar o feminino, ou polo menos as virtudes atribuídas no seu tempo atribuídas á “feminidade”, fose esta o que fose.
O conto de inverno é, segundo Barbosa, unha historia “feliz”, resposta de Shakespeare a outra peza súa anterior na que tamén a insensatez do monarca causa a desgracia, o Rei Lear. En O conto de inverno mestúranse, porén, segundo o director portugués, “traxedia” e “comedia” para mostrar uns personaxes que “loitan contra si mesmos”, abrindo unha porta á esperanza no cambio, xa que, subliñou, o “amor” daríalle ao rei, alucinado pola súas propias inseguridades, unha “segunda oportunidade”. A obra, que foi, clasificada, de feito, entre os romances tardíos, ou traxicomedias, de Shakespeare, xunto a Pericles ou A tempestade, amosa conexións co mito de Ceres e Proserpina e con outras obras coma o Pandosto de Robert Greene.
A montaxe de Barbosa, malia suprimir ou simplificar tramas do texto orixinal, amosa un respecto pola palabra de Shakespeare que xustifica co intento de non colocar o autor “nun altar”, mais si de “estar á altura do seu teatro”, sen simplificacións inaxeitadas. “A nosa versión pode ser complexa”, -afirmou-, e quizais en certos momentos máis “difícil de ver”,  -a peza ten sona de recoller algúns dos versos máis complexos de toda a obra de Shakespeare- pero “a acción está aí”. Malia que a aposta por traelo á actualidade se carga máis na posta en escena.
Aínda que, alén da tradución do texto, realizada por Fernando Villas-Boas e Roberto Pascual, a montaxe precisou tamén certa revisión da estrutura do orixinal. “Son cinco actos, que nós presentamos como tres partes”, asegurou Barbosa. “A primeira é a palabra e a acción, a segunda é máis festiva, en consonancia co que vexo no teatro galego. A terceira é outra vez a palabra, e ademais trasládalle a responsabilidade ao público, que ten que imaxinar”, matizou.
Toda a obra é subtitulada mais, nesa terceira parte, a lectura dramatizada dos versos vai substituíndo a súa interpretación por uns actores crecentemente estáticos, ata chegar a un arriscado acto final no que unha Hermione transformada en estatua non se amosa de novo viva, coma no texto orixinal, máis que mudando un pouco a súa expresión nunha escena que subliña, precisamente, o paso do tempo, -un dos temas da obra-. A “calma” da montaxe, -dunhas dúas dúas horas de duración-, foi explicada por Barbosa, ante unha pregunta de Roi Vidal, coma un rexeitamento á “espectacularidade” e como un xeito de poder seguir a pensar que “o teatro pode causar algunha mudanza” na sociedade da présa.
As mudanzas no ritmo, -así como as variacións nas interpretacións, progresivamente menos contidas, e entre as que nalgún momento se producen algúns desequilibrios, polo menos na súa intensidade-, acompañan tamén o avance da acción, que se acelera se cadra na segunda parte, -a comedia pastoril, despois da traxedia de ciumes-. Os xeitos de actuación dos intérpretes mudan, segundo o director, en coherencia coa estrutura. “A segunda parte” -na que destaca a frescura do traballo de Marta Pazos como pastora-, “ten máis luz, é máis divertida”, mentres que a terceira vai avanzando cara ao “silencio” da palabra. Que non da música. Nin da montaxe en xeral. Que non crea nin indiferenza nin silencio.
[Foto: Paulo Pacheco - fonte: www.praza.gal]

« Vivre dans un pays plurilingue est un cadeau »

La linguiste Claudine Brohy est favorable à l’enseignement précoce des langues. Elle revient sur le débat actuel.
Claudine Brohy: «Comme minorité, la Suisse romande a davantage conscience de la nécessité d’apprendre l’allemand.»
Claudine Brohy: «Comme minorité, la Suisse romande a davantage conscience de la nécessité d’apprendre l’allemand.»


Coup dur pour le français. La semaine dernière en Thurgovie, le Grand Conseil s’est prononcé contre son enseignement au primaire. Ce débat est agendé dans d’autres cantons (BS, LU, GR) et les Zurichois se rendent aux urnes le 21 mai. Claudine Brohy, linguiste à l’Université de Fribourg et partisane du bilinguisme, se penche sur ce débat.
Faut-il apprendre les langues étrangères le plus tôt possible ?
Certains experts répondront oui, d’autres non. Le grand public doit se forger sa propre opinion en écoutant tous les arguments. Quant aux politiciens, ils nous demandent une réponse claire sur laquelle baser leurs décisions. Mais ce n’est pas si simple, beaucoup d’autres paramètres entrent en ligne de compte, comme la méthode utilisée, la motivation et les attitudes.
Vous, êtes-vous favorable à un enseignement précoce ?
Oui. Le but est que les enfants puissent avoir plus d’échanges, d’enseignements interdisciplinaires ou par immersion au niveau secondaire. Pour effectuer ces activités dans un deuxième temps, il faut donner des bases au primaire. Pour moi, il faudrait même sensibiliser les enfants dès l’école enfantine. Certains cantons alémaniques disent qu’ils vont supprimer le français au primaire mais en feront plus au secondaire. Le problème, c’est que pour parler le français, il ne suffit pas d’aller trois semaines à Genève en 7e année. Il faudra voir ce qu’ils pourront réellement faire. Commencer plus tôt, c’est aussi plus démocratique: au primaire, tous les élèves sont concernés de la même façon.
Certains veulent commencer par l’anglais, jugé plus facile.
Aucune étude ne le prouve ! On croit que l’anglais est plus simple au début, mais il se complique assez vite. On peut aussi retourner le problème : ne vaudrait-il pas mieux commencer par la langue qui semble la plus difficile, pour lui consacrer plus de temps?
Les enfants ne sont-ils pas surchargés au primaire ?
Cela n’est pas non plus prouvé. Je pense plutôt que le système et les enseignants le sont parfois. Vous noterez aussi que personne ne veut enlever les maths, ni l’école en général!
Mais on fait un peu de tout. Le français est parfois enseigné deux heures par semaine au primaire. Cela a-t-il un sens ?
Cela ouvre la curiosité. C’est vrai que deux heures par semaine, c’est peu. Mais cela permet une sensibilisation, à la prononciation, par exemple. Au primaire, on peut aussi aborder une langue étrangère dans d’autres disciplines.
Les méthodes sont critiquées. Ne faudrait-il pas plutôt réfléchir à cela ?
En Suisse romande, nous avons des nouvelles méthodes qui sont prometteuses. Beaucoup de gens gardent en tête leurs propres leçons d’allemand mais les choses ont beaucoup changé ! Au primaire, nous travaillons avec des textes, des dialogues, des jeux ou des chants. La grammaire est implicite. Le but est que les enfants comprennent le contexte, plutôt que de tout traduire mot à mot. L’erreur est aussi mieux acceptée.
Tous les Romands ont appris l’allemand mais peinent à le parler. Est-ce possible de faire avancer les choses ?
J’enseigne l’allemand et le suisse allemand à l’Université de Fribourg. Mes étudiants ne sont pas représentatifs de toute la société ,mais je trouve que leur niveau a augmenté. J’ai le sentiment que la nouvelle génération a moins de préjugés. Les classes sont plus hétérogènes, ce qui pousse à s’intéresser à l’autre et à sa langue. Par le passé, les Alémaniques s’intéressaient plus au français. Aujourd’hui, c’est différent. Comme minorité, la Suisse romande a davantage conscience de la nécessité d’apprendre l’allemand.
Mais l’allemand a mauvaise réputation…
L’apprentissage d’une langue ne dépend pas seulement de l’école, les parents et la famille sont aussi très importants. Ils devraient montrer des attitudes positives, utiliser des médias dans une autre langue ou proposer des excursions en Suisse alémanique.
A votre avis, pourquoi se bat-on autant sur cette question ?
Longtemps, la question linguistique n’a pas été un enjeu. Jusqu’au XIXe siècle, les Suisses se battaient pour des questions religieuses, politiques et sociales. La dimension linguistique est devenue plus importante par la suite. On ne peut pas cacher les différences linguistiques, qui ont une dimension identitaire, et nous nous concentrons là-dessus. On parle de cohésion nationale ; les Romands peuvent avoir le sentiment que les Alémaniques les abandonnent ou qu’il y a un manque de réciprocité dans l’importance donnée à la langue de l’autre. C’est le côté symbolique du débat, que l’on peut gonfler ou pas.
Gonfle-t-on ce débat ?
Je n’ai pas d’idée arrêtée là-dessus. Mais vivre dans un pays plurilingue est un cadeau et une ressource : il faut en profiter ! La Suisse est fière de son esprit d’innovation, mais, dans le domaine des langues, elle n’en a pas suffisamment. L’anglais est important, mais nous avons aussi la chance de pouvoir apprendre d’autres langues. Dans le monde, le français est très utilisé. Il ouvre aussi l’accès à l’italien, au portugais et à l’espagnol. Quant à l’allemand, il facilite l’apprentissage de l’anglais. Ensuite, il faut être plus décontracté. Faire des erreurs quand on parle dans une autre langue, c’est normal. (TDG)
[Image : Keystone - source : www.tdg.ch]

Primera película en aimara se estrenará en Festival de Cine de Lima



“Wiñaypacha” fue filmada en Puno. Narra la historia de dos adultos mayores que esperan el retorno de su hijo. El filme nacional se estrenará en el Festival de Cine de Lima que iniciará el próximos 4 de agosto.


Wiñaypacha, primera película filmada en la lengua aimara se estrenará en el 21° Festival de Cine de Lima. El largometraje es la ópera prima del cineasta autodidacta Óscar Catacora.
El filme narra la historia de una pareja de adultos mayores que esperan el retorno de su hijo. “Ojalá algún viento pueda traerlo de regreso a casa”, dice la madre en el tráiler de la película.
Según el director, el trabajo audiovisual está basado en la vida de sus abuelos. “Veía la ausencia de mis papás y de sus otros hijos (…) veía su nostalgia. Y ese abandono sigue ocurriendo porque muchos jóvenes dejan su lugar”, manifestó Catora al diario El País.
Asimismo, aseveró que Wiñaypacha tiene la finalidad de promover la cultura andina y dar a conocer la problemática de exclusión social que sufren las personas de tercera edad.
Vale mencionar que la película fue filmada en Macusani, Puno, a 5.800 metros de altura.
Tito Catacora y Oscar Catacora, productor y director de la película. Fotografía: Cineencuentro.
Tito Catacora y Oscar Catacora, productor y director de la película. 

Premio

Wiñaypacha [“eternidad”, en castellano] alcanzó su primer galardón en un concurso organizado por el Ministerio de Cultura en 2013. Con la financiación que obtuvo se pretende proyectar el filme en dos ciudades de Puno.
A través del siguiente video, podrá ver el trálier de la película:



[Foto: Cineencuentro - fuente: www.servindi.org]