terça-feira, 23 de abril de 2019

Día del Libro: Si hoy es 23 de abril, esta premio Cervantes se llama Ida Vitale


La autora uruguaya abre la maratoniana semana del galardón más importante de las letras en español 

Ida Vitale, este lunes en la Biblioteca Nacional de Madrid. 

Escrito por JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS 

Ida Vitale dice que no esperaba el Premio Cervantes, pero que si se lo hubieran dado hace 10 años habría estado en “mejores condiciones” para responder a tantas preguntas y tantas invitaciones como le toca responder estos días. Hace 10 años hubiera tenido 85 y, vista la energía que despliega a los 95, es difícil imaginar qué condiciones habrían sido esas. La poeta uruguaya salió de Montevideo el viernes pasado y volverá a su ciudad natal el 13 de mayo después de un maratón de actos que sobrelleva con un humor que ella misma denomina “cervantino”. “El humor”, afirma, “me permite asumir todos los riesgos”. 

El programa de festejos ha empezado este lunes cuando pasadas las 11 de la mañana entró en el Salón del Patronato de la Biblioteca Nacional de Madrid y se disculpó ante los periodistas por el retraso y por darles trabajo “en la madrugada”. “Soy bicho más bien nocturno”, aclaró. Tras una presentación en la que Olvido García Valdés, directora general del Libro, recordó a la poeta alicantina Francisca Aguirre, recientemente fallecida, Vitale improvisó una clase magistral en la que habló de su primer contacto con el “lenguaje transparente” del Quijote, de sus incursiones en la biblioteca italiana de su abuelo —un tío le traducía a Ariosto—, de su amor por México —donde vivió exiliada una década (“lo único que no echo de menos es el picante”)— y de la importancia de “no entenderlo todo” cuando se lee. “Lo importante es que quede una semilla de curiosidad”, explicó. “Si no entiendes nada, cierras el libro; si lo entiendes todo, no vuelves a él”. Y añadió con sorna: “Ya dejé caer mi gota pedagógica”.

También se rebeló contra la idea de que el Cervantes culmine su carrera porque negó la mayor: “Eso de carrera… Yo fui muy lenta, nadie me exigió... No sé, me gustó escribir. Llegar a los 95 años tiene sus ventajas, pero te asalta la conciencia de no haber trabajado lo suficiente. Yo me leí entero a Galdós, todas las novelas y los Episodios nacionales. Escribió muchísimo. Y creo que murió antes”. 

POEMAS, MEMORIAS, ANIMALES Y PLANTAS

Lo que sí agradece al galardón que hoy martes recibirá en Alcalá de Henares es la posibilidad de cumplir con un encargo que se había hecho a sí misma: dejar en España un original de José Bergamín, su maestro en la Facultad de Humanidades de Montevideo, ciudad en la que el escritor madrileño se instaló tras la Guerra Civil. Terminada la charla en la Biblioteca Nacional, lo depositó en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes junto a dos ejemplares de sus libros La luz de esta memoria (el primero, de 1949) y Cada uno en su noche (el tercero, de 1960). 

Luis García Montero, director de la institución, leyó el poema de Ida Vitale Mi homenaje (“Al que se acuerda de mí. / Al que me olvida”) y ella subrayó la generosidad de Bergamín con su generación antes de cerrar —hasta el 2 de noviembre de 2023, fecha en que cumplirá 100 años— la caja con las 91 páginas amarillentas de Crítica trashumante (un pájaro dibujado por su autor sobrevuela en la portada una fecha manuscrita: 1950). “Es el lugar donde debe estar”, dijo. “Me da mucha pena, pero yo tengo poco tiempo por delante”. Con la caja aún abierta añadió: “Agradezco la oportunidad de quedarme con la conciencia tranquila”. Cuando García Montero le entregó una de las llaves, Vitale miró a los congregados para certificar: “Soy testigo de que no se lo ha metido en el bolsillo”.

Si hoy es 23 de abril, esta premio Cervantes se llama Ida VitaleNovedades. La entrega a Ida Vitale del galardón más importante de las letras en español coincide con la aparición en España de varios libros suyos. Dentro de la colección dedicada por la Universidad de Alcalá y el Fondo de Cultura Económica a los premios Cervantes se acaba de publicar Resurrecciones y rescates, una recopilación de textos sobre literatura y literatos como Juan Carlos Onetti, Nicanor Parra, César Aira y, por supuesto, Bergamín. Por su parte, Lumen publica Shakespeare Palace —sus memorias mexicanas— y Tusquets reedita De Plantas y animales, una mezcla personal de bestiario y herbolario. El mismo selló publicó en 2017 su Poesía reunida en edición de Aurelio Major.

Encuentros. Ida Vitale recibe hoy a las 12.00 el Premio Cervantes en Alcalá. Allí inaugurará también la exposición Palabras que me cantan. Mañana, a las 19.00, recibirá en la Residencia de Estudiantes un homenaje en el que intervienen, entre otros, Clara Janés, Antonio Gamoneda y Orlando González Esteva. El jueves, a las 20.00, charlará con sus lectores en el Instituto Cervantes; y el viernes, a las 19.00, dentro de La noche de los libros, presentará Shakespeare Palace en el Instituto de México. El sábado 27 participará en el proyecto Libro Abierto del pueblo salmantino de Juzbado; y el 2 de mayo, a las 19.00, leerá sus poemas en Casa Amèrica, en Barcelona.





[Foto: JULIÁN ROJAS | EPV - fuente: www.elpais.com]

Dàvid Grosclaude: las lengas “son aitant de catedralas que crèman”


Lo jornalista bearnés remarca l’excessiu tractament mediatic e patriotic de la catastròfa e afirma qu’”un monument a pas que la valor que se li conferís”
 
 
L’incendi de la catedrala de París l’a amortat una pluèja de milions d’èuros, çò qu’a entraïnat una tièra de reaccions. D’un caire, lo Mond entièr a plorat la catastròfa, de l’autre s’es remarcat que “la pauretat es una decision politica”, coma diguèt Pedro Scher. Quitament lo conegut prèire francés, Guy Gilbert, a deplorat las prioritats de l’argent: “Òsca per las pèiras mas caldriá benlèu abans s’ocupar dels umans”, çò a dich.
 
De soslinhar la reflexion del jornalista e politician occitan, Dàvid Grosclaude, que considèra que la devastacion de la catedrala parisenca es una catastròfa, mas es pas la primièra catedrala a aver besonh d’èsser rebastida. Dins un article publicat dins Le Peuple Breton, Grosclaude remarca l’excessiu tractament mediatic e patriotic de la catastròfa e afirma qu’”un monument a pas que la valor que se li conferís”.
 
A mai, Grosclaude planh la manca de coeréncia que la ten l’emocion dels politicians franceses coma Mélenchon, Macron, Hollande, Fillon, Sarkozy e los autres. “Pòdi pas desmembrar que los meteisses se calan (o de còps que i a se regaudisson) quand aqueles monuments de cultura que son nòstras lengas se consumisson pauc a cha pauc, privats d’atencion e de consideracion, en rason d’una politica destruseira de la diversitat lingüistica”. Dins aquel sens, Grosclaude considèra las lengas “de monuments qu’aculhisson de milièrs d’ans d’istòria, de milions de paginas de literaura e de milions de jorns de l’istòria de l’umanitat”.
 
Aquela manca de coeréncia lo jornalista bearnés la demòstra en citant un discors de Macron sus la francofonia e de declaracions de Mélenchon contra l’ensenhament en breton.
 
 
 
[Imatge: Zufe - poblejat dins www.jornalet.com]

Pela democracia e pelas liberdades na Catalunha

Os subscritores deste manifesto consideram que o problema catalão é de natureza eminentemente política e pugnam pela libertação imediata dos líderes políticos e associativos catalães presos. 
 
Em fevereiro, começou em Madrid, no Supremo Tribunal, o julgamento de 12 líderes políticos e associativos catalães. São estes acusados pelo Estado espanhol de “rebelião”, “sedição” e “desvio de fundos” por terem organizado e implementado o referendo sobre a independência da Catalunha em 1 de outubro de 2017. Os acusados, detidos há já um ano e meio, declaram-se “presos políticos” e o julgamento tem sido descrito por diversas organizações e personalidades à escala internacional (a Prémio Nobel da Paz Jody Williams, parlamentares de vários países, etc.) como um processo político, exigindo a libertação dos acusados. 
 
Contudo, não são apenas os líderes políticos e sociais catalães que são perseguidos pelo Estado espanhol e respetivo aparelho judiciário: há milhares de cidadãs e cidadãos catalães que participaram na organização do citado referendo e que são alvo de processos judiciais e correm o risco de prisão e/ou de pesadas penalizações. É o caso de vários professores universitários (de ciência política e de direito) nomeados pelo governo catalão para monitorizar o referendo, o que levou a Associação Americana de Ciência Política (APSA) a pedir ao primeiro-ministro Pedro Sánchez que o Estado espanhol retire de imediato as acusações contra estes profissionais. E é revelador o facto de as autoridades e os órgãos de comunicação social catalães terem sido oficialmente proibidos de usar expressões como “presos políticos” e “exilados”.
 
A acusação de “sedição” (isto é: o “levantamento coletivo de natureza contestatária contra as autoridades ou poderes estabelecidos, geralmente de carácter violento”) representa uma evidente tentativa de criminalização de uma atitude política. Mas enferma também de falta de objetividade: televisões e jornais do mundo inteiro mostraram claramente que foi o Estado espanhol que encetou uma mobilização sem precedentes de forças policiais para usarem a força contra cidadãs e cidadãos indefesos, e para tentarem impedir a realização do referendo de outubro de 2017. O processo atual contra os independentistas catalães põe assim um sério problema de liberdades públicas e de democracia. E tanto mais quanto a justiça espanhola é considerada como uma das mais politizadas da Europa e largamente suspeita de fraca imparcialidade.

As causas próximas da crise atual remontam a 2010: durante o consulado de José Luis Zapatero (então líder do PSOE e primeiro-ministro) foi aprovada uma reforma do Estatuto da Catalunha num sentido mais federal. A dita reforma foi aprovada por 85% dos deputados do Parlamento da Catalunha (2005), por 73,9% dos eleitores na Catalunha (2006) e, numa versão mais minimalista, por uma maioria absoluta no Congresso dos Deputados de Espanha (2006). Porém, o Partido Popular, recorrendo ao Tribunal Constitucional, fez rejeitar 41 artigos do Estatuto, levando desde logo ao impasse político-constitucional atual.
 
 
Os subscritores deste manifesto consideram que o problema catalão é de natureza eminentemente política, carecendo de soluções políticas e não judiciais, pelo que pugnam pela libertação imediata dos líderes políticos e associativos catalães presos. Almejam ainda que sejam levantadas as acusações contra todos os cidadãos catalães que participaram na organização do referendo. E instam os responsáveis políticos espanhóis e catalães a que encontrem uma solução política, de modo a que os cidadãos da Catalunha (“independentistas” ou “unionistas”) possam, em condições de igualdade de oportunidades e de lisura processual, votar livremente sobre o seu destino político-institucional. A bem de todos: da Catalunha, da Espanha e da União Europeia.

Subscritores:
Abílio Hernandez, professor de literatura e estética (*)
Adelino Maltez, politólogo (*)
Alfredo Barroso, cronista e ensaísta
Alfredo Caldeira, jurista
Álvaro Garrido, Historiador (*)
Ana Sofia Ferreira, historiadora (*)
Andreia Lourenço Marques, politóloga, activista de direitos humanos
António Borges Coelho, historiador (*)
Ascenso Simões, gestor, deputado do PS
Boaventura de Sousa Santos, sociólogo (*)
Carlos Vargas, jornalista e economista
Cipriano Justo, médico, dirigente da Renovação Comunista (*)
Daniel Adrião, dirigente do PS, consultor
Daniel Oliveira, jornalista​
David Duarte, investigador em filosofia política
Diana Andringa, jornalista
Domingos Lopes, advogado
Elísio Estanque, sociólogo (*)
Fernando Oliveira Baptista, engenheiro agrónomo (*)
Filipe Piedade, investigador em Ciências da Educação e Estudos Políticos.
Francisco Louçã, economista (*)
Francisco Oneto Nunes, antropólogo (*)
Francisco Teixeira, professor de Filosofia e Ciência Política
Gaspar Martins Pereira, historiador (*)
Isabel Faria, médica, funcionária reformada da Comissão Europeia
Isabel Moreira, jurista, deputada independente do PS
Helena Roseta, arquitecta, deputada independente do PS
Joana Mortágua, politóloga, deputada do BE
João M. Almeida, químico, quadro superior na administração local
João Teixeira Lopes, sociólogo (*)
Jorge Araújo, biólogo (*)
José Manuel Pureza, politólogo, vice-presidente da Assembleia da República (*)
José Pacheco Pereira, Historiador, publicista (*)
Luís Monteiro, licenciado em arqueologia, deputado do BE
Manuel Brito, professor aposentado, ex-presidente do Instituto Nacional do Desporto
Manuel Carvalho da Silva, sociólogo, investigador (*)
Maria Isabel Loureiro, médica, professora de saúde pública (*)
M. Carmo Marques Pinto, advogada, membro do governo da Crida Nacional Per la República
Maria Manuel Rola, designer, deputada do BE
Maria do Rosário Gama, professora do secundário, dirigente da APRE
Marisa Matias, socióloga, eurodeputada pelo BE
Miguel Cardina, investigador em ciências sociais
Miguel Vale de Almeida, antropólogo (*)
Nelma Moreira, professora de ciências da computação (*)
Norberto Cunha, historiador (*)
Paula Godinho, antropóloga (*)
Paulo Fidalgo, médico, dirigente da Renovação Comunista
Paulo Filipe Monteiro, realizador (*)
Pedro Bacelar Vasconcelos, constitucionalista (*)
Ricardo Sá Fernandes, advogado
Richard Zimler, escritor
Rui Pato, médico e músico
Rui Pereira, professor, jornalista e ensaísta (*)
Rui Sá, Engenheiro e Membro da Assembleia Municipal do Porto pela CDU
Rui Tavares, historiador, dirigente do Livre
Sandrina Antunes, politóloga (*)
Sónia Duarte, professora do secundário e investigadora em Linguística
Ulisses Pereira, economista, deputado do PSD
(*) professor(a) universitário
 
 [Fonte: www.publico.pt]

Aprendre a estimar amb Michel Houellebecq

La serotonina és l’hormona de la felicitat, però haver-la descobert i poder sintetitzar-la en “un comprimit blanc, ovalat, divisible” ha escombrat de cop les bases metafísiques sobre les quals s’aguantava la cultura occidental. Una cosa és que tot allò que dona sentit a la nostra vida sigui el resultat d’una cacofonia de reaccions químiques dins d’un petit sac de substància grisa. No és una explicació tan bonica com la dels àngels i l’ànima immortal, però en realitat és igual de misteriosa. Un assumpte diferent és que ingerint una pastilla puguem manipular el que passa allà dins i, com diu Michel Houellebecq, “ajudar als homes a viure, o si més no a no morir, durant un cert temps”. Això canvia les regles del joc de dalt a baix. Com sempre, l’autor francès ens ofereix un consol: “La mort, però, s’acaba imposant, l’armadura molecular es clivella, el procés de desagregació reprèn el seu curs”.

 Michel Houellebecq


Escrit per Joan Burdeus

La nova novel·la de Michel Houellebecq porta per títol Serotonina (Anagrama), i no és ni més ni menys que una meditació sobre com aquests petits comprimits bancs, ovalats i divisibles que anomenem antidepressius han matat a Déu i, paraula de Nietzsche, necessitarem molts segles i molta lluita per superar el dol, si és que mai som capaços de fer-ho del tot. La història ens l’explica Florent-Claude Labrouste, un enginyer agrícola que odia el seu nom i que treballa escrivint informes comercials per al ministeri d’Agricultura francès mentre va perdent les ganes de viure i les de follar. Seria difícil dir quina és la resposta d’Houellebecq a la crisi existencial del món contemporani, però és molt fàcil dir quina, segons l’autor, segur que no ho és: la socialdemocràcia europea.
Hi ha tres maneres dolentes de sortir de l’espiral nihilista, a partir de les quals es pot classificar Serotonina en relació a les dues novel·les més celebrades de l’exitosa carrera d’Houellebecq. Una és retornar a la fe antiga, possibilitat explorada a Submissió, una obra sobre el triomf de l’islamisme polític a França per via de la persuasió cultural i religiosa. Una altra opció és convertir la fe en innecessària reprogramant l’ésser humà a través de l’enginyeria genètica, com s’assaja a Les partícules elementals. La tercera és la lenta agonia que desemboca en el suïcidi, de la qual Serotonina ofereix una fenomenologia minuciosa. La convicció d’Houellebecq es manté en tots els casos: sense fe, estem condemnats.
El llançament de la novel·la ha vingut acompanyat de La Legió d’Honor, el màxim honor que poden rebre els ciutadans de la República que Houellebecq va recollir de mans del president Emmanuel Macron “pels seus serveis a la literatura francesa”. Traduït a totes les llengües que calgui i amb uns números de vendes absurds per a qualsevol autor d’alta literatura – la primera edició de Flammarion és de 320.000 exemplars-, s’ha de fer com Le Nouvel Observateur i entendre que, a França, Houellebecq “és la primera star literària des de Sartre“. Com que això fa impossible la crítica en el buit, és interessant dialogar amb les dues recriminacions més repetides que ha rebut Serotonina des de les trinxeres de les xarxes socials: l’una, clàssica, és que Houellebecq és un reaccionari, l’altra, més nova, és que ja comença a fer-se avorridot.
Hi ha dues vies per acusar Houellebecq de ser un plom. Una és ser prou cretí per defensar que l’objectiu últim de la literatura en general o d’Houellebecq en particular és divertir-nos. Serotonina és, evidentment, un text exigent que barreja assaig i narrativa amb una finalitat molt més reflexiva que no pas lúdica, i, precisament per això, llegir-lo reporta un tipus de plaers i no uns altres. L’altra estratègia per fer aquest atac, molt més estesa, és un avorridísism retret ideològic disfressat de crítica literària que la crítica Elisabeth Philippe exemplifica perfectament: “Aquesta estètica de l’home blanc i vell està caducada, passada la seva data de venciment i clarament ja no aporta res”. En això tan pesat que podríem anomenar “crítica identitària”, ens trobem un no-argument circular en què l’estètica no agrada perquè l’adscripció identitària de l’autor no agrada. Els crítics de dretes fan exactament el mateix, canviant “home, blanc i vell” per “dona, negra i queer“, i ja tenim un diàleg de sords.
El veredicte és senzillíssim: Serotonina no és la millor obra de Michel Houellebecq, però s’hi poden trobar paràgrafs amb un ritme, una riquesa en l’associació d’idees i una capacitat de llegir la societat contemporània que valen més que la carrera literària sencera de la majoria d’escriptors. El caràcter introspectiu de la novel·la i la manca d’una premissa tan ambiciosa com la de les obres més reconegudes de l’autor, la converteixen en un treball menys urgent i amb una inevitable sensació de repetir els temes de sempre. Però tothom sap que l’art sempre parla dels mateixos 4 temes i els grans autors sempre hi donen voltes a la seva manera. Qui s’excita amb la novetat per la novetat? El més ridícul d’atacar per aquí és que, a sobre, Serotonina torna a demostrar la connexió entre geni i profeta, i apareix en plena lluita de les armilles grogues, quan resulta que un dels conflictes centrals de la narració és una hipotètica confrontació entre els pagesos que viuen de la indústria de la llet a França i el neoliberalisme rampant de la Unió Europea. És impossible llegir Serotonina i no extreure’n més en un sol capítol del que us oferiran el 90% de les ficcions que es publicaran el 2019.
Finalment, parlem d’això que Houellebecq és un reaccionari. Ho és com una casa de pagès. Des de l’infinit prestigi intel·lectual que confereix la misantropia, l’autor francès fa una esmena a la totalitat del nostre present que el protagonista de Serotonina expressa perfectament quan diu que: “La felicitat ja no reuneix les condicions històriques necessàries”. Si la seva proposta de contrareforma resulta mandrosament conservadora, és perquè les millors idees constructives que Houellebecq aconsegueix esbossar a les seves novel·les i assajos tenen a veure amb un retorn a l’obscurantisme premodern que ell mateix no s’aplica. Des de la seva torre d’ivori, Houellebecq està convençut que una mentida col·lectiva semblant al cristianisme medieval, en la qual ell no creu, és preferible a una veritat democratitzada que ens destrueixi.
El que la majoria de crítics no entenen és que l’únic més catastròfic que defensar una mentida cínica és creure’s una altra mentida de manera naïf. El massatge socialdemòcrata que redueix les passions i la dimensió tràgica de l’existència a un error de càlcul subsanable a còpia de subvencions i tasses de Mr. Wonderful, el que tota la vida se n’ha dit “progre”, és un obstacle infinitament més gran per a la millora de la humanitat que enfrontar-se durant 300 pàgines a 3 o 4 veritats descarnades entre les quals, efectivament, s’hi colen barbaritats i tòpics propis de les manies i limitacions de Houellebecq. Però “La felicitat ja no reuneix les condicions històriques necessàries” hauria de ser, també, la frase de capçalera d’un autèntic revolucionari que volgués fer del món un lloc millor. Serotonina ens vol confrontar a les nostres misèries perquè la desesperació ens faci tornar a sentir la imprescindibilitat de la fe en tant que eina de cohesió social. I Serotonina té raó: amb antidepressius i polítiques de redistribució de la riquesa, no n’hi ha prou. L’única fe necessària és la que cada dia es posa en crisi a ella mateixa i s’atreveix a preguntar-se si tan sols val la pena salvar-nos. Cada vegada que Houellebecq ens ensenya a fer-nos aquesta pregunta, ens està ensenyant a estimar, encara que, després, estimem tot el contrari del que ell estima.

[Foto: Sylvain Bourmeau - font: www.nuvol.com]

Que todo cambie para que «O Gatopardo» siga na cima da literatura

Anagrama publica unha edición revisada do gran clásico de Lampedusa


Por MIGUEL LORENCI

«Si queremos que todo siga como está, é necesario que todo cambie». Giuseppe Tomasi dei Lampedusa (Palermo, 1896-Roma, 1957) escribiu esta sentenza hoxe universal no Gatopardo, unha das cimas da literatura do século XX. Cando o decadente aristócrata e narrador siciliano faleceu, a súa novela non tiña editor. Pero non tardaría en escalar ao cume da literatura, onde afianzou a súa posición de obra mestra. Seis décadas despois da súa dificultosa publicación Anagrama ofrece unha nova edición revisada na que algo cambia para que O Gatopardo siga sendo un clásico indiscutible.
Gioacchino Lanza Tomasi, afillado do escritor, revisa a nova edición, que inclúe un posfacio de Carlo Feltrinelli e algunhas das desesperadas cartas que Lampedusa enviou a propios e estraños reclamando axuda para publicala tras o rexeitamento inicial dos grandes editores italianos. As misivas, que estiveron perdidas ata o ano 2000, foron rescatadas por Lanza Tomasi, historiador e organizador da nova edición revisada que incorpora uns textos que dan conta da sólida fe do autor na súa novela, grazas á cal se obrou o milagre do seu triunfo póstumo.

Publicada en 1958, un ano despois da morte de Lampedusa, O Gatopardo mereceu o Premio Strega e converteuse nunha obra imprescindible do canon novelístico do século XX. Lampedusa faleceu o 23 de xullo de 1957, tras peregrinar por un puñado de editoriais sen lograr que ningunha aceptase a súa novela. Rexeitouna Mondadori, e días antes de morrer o frustrado autor recibiu a carta de rexeitamento de Einaudi, o editor italiano supostamente con mais olfacto para o talento literario. O Gatopardo, a súa única novela, conta a vida do seu bisavó, Don Fabrizio, príncipe de Salina, orgulloso, sensual e lúcido, patriarca da familia.





[Fonte: www.lavozdegalicia.es]

Lo norvegian estandard: un ensenhament

Escrich per Domergue Sumien 

Trondheim
Lo norvegian estandard a una istòria fòrça particulara qu’ajuda a esclarzir la situacion occitana. La vitalitat de las doas lengas es fòrça diferenta ça que la, bòrd que lo norvegian a pas jamai subit de menaças d’eradicacion.
 
 
Una longa subordinacion e una renaissença
 
De ponches comuns amb l’occitan existisson. Lo norvegian —una lenga germanica— coneguèt un long periòde de subordinacion al danés, de la fin del sègle XIV fins a 1814. Norvègia èra alavetz dins l’estat de Danemarc. Lo norvegian se limitava a l’usatge popular e lo danés monopolizava las foncions administrativas e prestigiosas.
 
Ça que la, norvegian e danés son de lengas tras que similaras mentre qu’occitan e francés son de lengas fòrça mai diferentas. Donc, lo danés dominant èra pas radicalament diferent del norvegian parlat del pòble.
 
De 1814 enlà, Norvègia retrobèt pauc a cha pauc sa libertat e lo norvegian coneguèt una renaissença complicada, amb de garrolhas passionalas sus la forma de lenga que caliá desvolopar.
 
Ne resulta uèi un norvegian normatiu fòrça variat, amb un fum d’opcions possiblas, que ramenta un pauc qualques esitacions de l’occitan.
 
 
Dos estandards concurrents en norvegian
 
En norvegian, trobam doas varietats estandards concurrentas mas pròchas.
 
— L’estandard mai utilizat es lo bokmål, la “lenga dels libres”. Uèi representa un 85% de l'usatge. Manten fòrça formas d’origina danesa mas a una fonetica e una ortografia norvegianizadas. Fins en 1929 lo bokmål s’apelava riksmål, la “lenga de l’estat”. L’an agut apelat tanben dansk-norsk, “danonorvegian”. Son fondador principal es Knud Knudsen (1812-1895).

— L’estandard mens utilizat es lo nynorsk, lo “neonorvegian”. Ocupa un 15% de l’usatge. Se basa sus los dialèctes populars de Norvègia. Fins en 1929 lo nynorsk aviá nom landsmål, la “lenga del país”. Son fondador es lo genial autodidacte Ivar Aasen (1813-1896).
 
Long dels sègles XIX e XX, los dos estandards se desvolopèron en parallèl, amb de partisans acarnassits de cada costat. L’estat norvegian los reconeis totes dos dempuèi la fin del sègle XIX e assaja de los gerir amb de reformas mai o mens reüssidas. Un projècte de raprochament, lo samnorsk, lo “norvegian comun”, aguèt luòc dels ans 1930 a 1960 mas foncionèt gaire.
 
Al nivèl local, las comunas son liuras de causir un o l’autre. Las comunas que s’estiman mai lo nynorsk (minoritari) forman un grop compacte al sud-oèst. Las comunas que preferisson lo bokmål (majoritari) son puslèu al sud-èst e al nòrd. I a tanben fòrça comunas nèutras mas lo bokmål i senhoreja completament, es lo cas de las vilas grandas coma Òslo, Bergen e Trondheim.
 
L’administracion estatala, l’educacion e los mèdias publics garentisson de possibilitats d’usatge als dos estandards dins l’ensemble del país. Los escolans los devon aprene totes dos. Mas pus tard son liures de preferir un o l’autre. Los foncionaris devon poder respondre dins los dos estandards.
 
Lo nynorsk, en essent minoritari, a recebut de garentidas oficialas de proteccion. Una quòta minimala d’emissions en nynorsk es instituida dins los mèdias publics. Los toponims se fixan en nynorsk dins los territòris artics e antartics que dependon de Norvègia (Svalbard, Jan Mayen, la Tèrra de la Reina Maud, l’Illa Pèire Ir, l’Illa Bouvet).
 
 
Una territorializacion de tipe diferent
 
Una diferéncia amb l’occitan es que, del caire norvegian, bokmål e nynorsk forman dos estandards concurrents dins lo meteis territòri, dins Norvègia tota. E mai s’al nivèl comunal lo nynorsk es preferit al sud-oèst e lo bokmål alhors, totes dos gardan de pertot un estatut oficial d’estat.
 
L’occitan estandard a pas dos estandards concurrents. Possedís un sol sistèma estandard en construccion que s’es imperfièchament acabat (n’ai parlat dins mon article del 1.4.2019). Las varietats regionalas de l’occitan estandard son de partidas d’una nòrma comuna e son pas en concurréncia, se vòlon complementàrias. La grafia mistralenca diferenciada a pas engendrat un real “estandard” concurrent, al pus mai es un usatge cultural especial. Las tres “acadèmias” concurrentas de l’occitan an pas fargat d’estandards concurrents, an solament mostrat lor incapacitat d’ofrir un occitan estandard valid als usatgièrs (ne parli dins mon article del 26.11.2018).
 
 
Fòrça opcions, tròp d’opcions
 
Un ponch comun entre norvegian e occitan es la variabilitat excessiva de las opcions.
 
En bokmål coma en nynorsk, i a de sosvarietats que se dessenhan segon de corrents sòcioculturals plan marcats e antagonistas, fòrça tibats a passat temps, un pauc pus apasimats uèi.
 
— Lo bokmål coneis tres sosvarietats almens. Lo bokmål oficial “moderat” o “conservator” manten mai los traches daneses. Lo bokmål oficial “radical” se sarra del nynorsk e dels parlars populars. Lo riksmål es uèi una varietat non oficiala e envielhida que refusa tota concession al nynorsk e que lo grand jornal Aftenposten l’utiliza encara.

— Lo nynorsk coneis almens doas sosvarietats. Lo nynorsk oficial es una via mejana entre conservatisme e qualques concessions al bokmål. L’høgnorsk, “lo naut norvegian”, es una varietat non oficiala que refusa de se sarrar del bokmål.
 
Lo norvegian a pauc de declinasons, n’a fòrça mens que dins de lengas germanicas sòrres coma l’alemand o l’islandés. Sos vèrbs se son fòrça simplificats tanben. Donc las formas dels mots norvegians deurián èsser pro facilas. Mas la profusion de variantas estandards concurrentas, sus un meteis territòri, dona a aquelas formas una complexitat fòla e artificiala. Los estrangièrs qu’aprenon lo norvegian ne son estabosits.
 
L’occitan estandard o normatiu accèpta tanben pro de variacions, mas son puslèu de variacions de tipe regional-dialectal-espacial, donc aquerisson mai de sens que las variacions sens territòri del norvegian.
 
 
La pression sociala
 
La pression sociala sus l’usatge es fin finala lo factor mai determinant per metre d’òrdre.
 
Lo norvegian es una lenga en plena santat, es pas subordenada, una societat entièra la parla solidament. Aquò crèa una pression sociala sus l’usatge. Se passa aital dins totas las lengas solidas: en norvegian coma en francés, italian, espanhòl o anglés...
 
La pression sociala en norvegian, totun, es relativament toleranta. Avètz drech de causir vòstra sosvarietat de nynorsk o de bokmål. E dins fòrça contèxtes informals o locals, avètz drech de parlar en norvegian dialectal sens que degun vos faga la mendre reflexion. Son de libertats impossiblas en francés. Ça que la, se parlatz un norvegian tròp artificial, o amb un fòrt accent estrangier o amb d’errors gramaticalas evidentas, si que lo mond o vos faràn comprene. Sentiretz còp sec la pression sociala per melhorar vòstre norvegian.
 
En occitan, la baissa de l’usatge es tan fòrta que la pression sociala tend a desparéisser completament. Podètz parlar un occitan estandard o local, autentic o aproximatiu, en general degun vos fa pas de reflexion. Es pas una “libertat” reala, es signe que l’occitan va mal.
 
Lo norvegian a pas agut de codificacion ben ordenada, a conegut de garrolhas e d’esitacions que rendon sa nòrma inutilament complicada. Mas almens lo norvegian garda tota sa vitalitat sociala e tot son prestigi cultural. Es la lenga de plusors Prèmis Nobel de literatura, es la lenga del grand dramaturg Henrik Ibsen, es una lenga màger del black metal...
 
L’occitan a tanben un eiretatge pesugàs de garrolhas lingüisticas absurdas. Mas es dins una situacion pièger que lo norvegian. En occitan subissèm en mai d’aquò la manca de pression sociala, la politica d’eradicacion, l’amatorisme e la manca de suènh.
 
Dins la nòstra fragilitat creissenta, los occitans nos podèm pas pus pagar lo luxe de certanas garrolhas coma los norvegians. Devèm revendicar e organizar una practica exigenta, ambiciosa e maximalista de l’occitan:
 
— en aliant l’estandard e los parlars (en luòc de los opausar nèciament),

— en luchant contra lo mite mortal del “bilingüisme” (explicat aicí lo 22.10.2012),

— en luchant contra las lengas dominantas,

— en demandant lo maxim, en practicant l’occitan sens concession.
 
 
Lecturas conselhadas
 
Los que vòlon descobrir mai de detalhs sus lo norvegian pòdon consultar d’excellents articles de vulgarizacion, en anglés e en norvegian, sus lo sit de l'organizacion Språkrådet (Conselh de la Lenga). Mai que mai conselhi aquestes tres articles de Lars Vikør:
 
 
Se pòt legir tanben las òbras en anglés d’Einar Haugen, un grand sociolingüista american d’origina norvegiana, accessible als amators esclairats. Per exemple conselhi la bèla introduccion de son Norwegian-English Dictionary, disponible sus Internet a un prètz derisòri. Son de bonas inspiracions per elevar l’occitan...
 
La Wikipèdia en anglés fornís d’explicas pas tròp marridas sus lo norvegian.
 

[Poblejat dins www.jornalet.com]