El escritor nicaragüense Sergio Ramírez fue incorporado a la RAE, institución que preserva la unidad y evolución del idioma español
Este nombramiento reconoce su destacada trayectoria literaria y su firme compromiso con la libertad frente a la dictadura nicaragüense.
Escrito por Vladimir de la Cruz de Lemos
La lengua española o castellana es propia de España, de América Latina,
excepto Brasil, de Centroamérica y Sudamérica. También de algunas islas del
Caribe, como son Cuba, Puerto Rico y la República Dominicana. De igual modo se
habla en otras regiones como las Guayanas y Belice. El español o el castellano
se habla hoy en 21 países y se considera el segundo idioma más hablado del
mundo por hablantes nativos.
La Real Academia de la Lengua Española contribuye con su trabajo, sus
actividades, sus congresos, sus academias regionales asociadas a resolver
consultas que se hacen sobre palabras y reglas gramaticales, sobre dudas en el
uso del idioma e interviene de esa manera para hacer recomendaciones sobre el
uso cotidiano del idioma.
Las publicaciones que realiza son claves para estos propósitos. Sus
diccionarios de la lengua rspañola, que empezados a publicarse en 1780, siguen
siendo importantes y esperados por el mundo hispanoparlante, y sus
publicaciones como son la “Nueva Gramática de la Lengua Española”, la
“Ortografía de la Lengua Española”, el mismo “Diccionario de la Real Academia
Española”, el “Diccionario panhispánico de dudas”, el “Diccionario fraseológico
panhispánico”, el “Diccionario de Americanismos”, que son de consulta
obligatoria.
Publicación especial que se encuentra digitalmente, el “Diccionario
histórico de la lengua española”, que contribuye a ver la evolución de las
palabras en su trascurso histórico. Destacan también las publicaciones como la
edición especial que hiciera del libro de Cervantes, “don Quijote de la
mancha”, en la edición prologada por Mario Vargas Llosa, o de los grandes
literatos como Gabriel García Márquez, con sus “Cien años de soledad”,
“Rayuela” de Julio Cortázar, y la “Poesía reunida” de César Vallejo,
publicaciones que contienen estudios críticos, análisis y glosarios, lo que las
enriquecen para el público lector.
También hace publicaciones conmemorativas destacando autores, como José
Martí, Miguel Ángel Asturias, Augusto Roa Bastos, Jorge Luis Borges, Pablo
Neruda, Gabriela Mistral, Carlos Fuentes, Rubén Darío… Desde 1914, la Real
Academia publica su revista especializada bajo el nombre de “Boletín de la Real
Academia Española”.
La Real Academia Española hoy tiene la Asociación de Academias de la Lengua
Española (ASALE), fundada en 1951, que reúne 24 academias de los países
hispanoparlantes, unificadas con el lema «Una estirpe, una lengua y un
destino». Las Academias centroamericanas se fundaron, la de El Salvador en
1875, la de Guatemala en 1887, la de Costa Rica en 1923, la de Panamá en 1926,
la de Nicaragua en 1928 y la de Honduras en 1949.
Congresos de la Real Academia de España en Centroamérica solo se han
celebrado en Costa Rica en 1989 y en Panamá en el 2011.
En Costa Rica especial en la preservación, conservación y divulgación del
idioma español o castellano la Escuela de Filología, Lingüística y Literatura
de la Universidad de Costa Rica desde 1974. Con todo este esfuerzo se trata de
mantener la unidad y promover la evolución del idioma español.
Desde la fundación de la Real Academia de la Lengua Española, la RAE, han
sido miembros titulares 488 personas que fueron electas para ocupar un puesto
en su Junta Directiva, con el nombre de Académicos de Número, que se “sientan”
en una “silla” que corresponde al alfabeto latino de uso para el castellano,
tanto mayúsculas como minúsculas.
Pocos latinoamericanos han ocupado una silla como miembros propietarios o
como académicos de la RAE. El fallecimiento de Mario Vargas Llosa dejó vacante
a Silla L, que la había ocupado desde 1995 hasta el 13 de abril del 2025, que
falleció.
La búsqueda de su sustituto movió a los académicos y literatos preocupados
por quien ocuparía su vacante. El pasado 7 de mayo se anunció como único
candidato para la Silla L de la RAE al gran escritor centroamericano Sergio
Ramírez Mercado, que fue postulado como candidato único, lo que destaca el
inmenso reconocimiento que se le hizo en lo personal como en su oficio de
escritor.
Sergio Ramírez tiene una larga trayectoria, como escritor, ensayista,
escritor y columnista de periódicos, académico, profesor universitario, sin
dejar de ser el abogado que es de formación.
En estos campos vivió en Costa Rica de manera especial y destacada desde la
década de 1970, trabajando con las universidades de Centroamérica. En Costa
Rica vivió de continuo por 15 años, intensamente activos, ligado al Consejo
Superior Universitario Centroamericano, CSUCA, donde impulsó la fundación de la
Editorial Universitaria Centroamericana, EDUCA, que jugó un papel muy
importante en la edición de libros sobre Centroamérica.
Progresista políticamente. Antisomocista de corazón y militante de la
Democracia contra la dictadura, se vinculó a las luchas patrióticas
nicaragüenses y centroamericanas que culminaron en 1979 con la caída del
dictador Anastasio Somoza Debayle. En la actividad académica de esos años y en
estas luchas nos conocimos y participamos.
El triunfo del Frente Sandinista de Liberación Nacional, junto con los
grupos patriotas y revolucionarios que se unieron a él, lo condujo a formar
parte de los primeros intentos de crear un grupo gobernante para el momento en
que cayera la dictadura. Así fue miembro del llamado Grupo de los doce, que reunía
intelectuales, empresarios, sacerdotes, que tuvieron un peso significativo en
esa lucha, y dirigentes civiles, que en 1979, en julio, se constituyó como junta de gobierno de Reconstrucción Nacional en Nicaragua. Allí ocupó cargos de
dirección nacional. Presidió el Consejo Nacional de Educación, y por sus afanes
literarios, impulsó la Editorial Nueva Nicaragua.
Con el gobierno constitucional, surgido de las elecciones de 1984, ocupó la
Vicepresidencia de la República de Nicaragua. En 1990 fundó la publicación
“Quincena”, que se mantuvo por diez años. También creó la revista electrónica
cultural centroamericana “Carátula”. Como profesor, ha trabajado en la
Universidad de Maryland. Su trabajo literario incluye vivencias y personajes de
Costa Rica, como Yolanda Oreamuno, con su novela “La fugitiva”, Chavela Vargas,
la cantante de género mexicano, a la Gloria Tinoco y Marina Carmona, Lilia
Ramos.
Sus preocupaciones, inquietudes y caminos literarios los empezó a tejer
desde su época estudiantil, cuando publicaba cuentos en la Revista Ventana de
la ciudad de León, de Nicaragua. Allí empezó su ruta literaria: artículos,
relatos, cuentos, ensayos, novelas, columnista en el periodismo, textos de
historia y ficción. Internacionalmente empezó a ser reconocido con “ Margarita,
está linda la mar”, que le dio el Premio Alfaguara. Desde el 2013 preside el
encuentro anual centroamericano de literatura “Centroamérica cuenta”. El 11 de
noviembre de 2014 recibió el Premio Carlos Fuentes, que lo reconoció como autor
de gran calidad literaria, como un “intelectual libre y crítico, de alta
vocación cívica”.
En el 2017 se le reconoció con el Premio Cervantes, siendo el primer
centroamericano en recibirlo. Es miembro también del Patronato del Instituto
Cervantes. En el 2021 fue galardonado con la Medalla de Oro del Círculo de
Bellas Artes de Madrid.
El pasado 7 de mayo la Real Academia Española lo postuló y aceptó como
único candidato a ser parte de ella, en la Silla L, siendo de esa manera el
primer centroamericano y el primer nicaragüense en ocupar tan importante
responsabilidad, y recibir ese alto reconocimiento, bien ganado, bien merecido,
que pone en alto a las letras de Nicaragua, a las de Costa Rica por la huella
indeleble que nos ha dejado con su presencia, a las letras de Centroamérica,
del Caribe y las de Latinoamérica, en todo lo que Sergio Ramírez significa para
el desarrollo progresista y democrático latinoamericano.
Así ha sido reconocido como una persona digna de mérito para ser miembro de
la RAE. Es un puesto que desempeñará de manera ad honorem. Fue electo por
propuesta de los mismos académicos, que son los que pueden proponer candidatos
a Silla. Pueden ser españoles o de otros países los miembros.
En el caso de Sergio Ramírez, como el de Mario Vargas Llosa, ambos tenían
su propia nacionalidad, nicaragüense y peruana, pero también tenían la
nacionalidad española. En el caso de Sergio Ramírez, se le otorgó la
nacionalidad española debido a que el gobierno nicaragüense de Daniel Ortega le
quitó inconstitucionalmente la nacionalidad, como ha hecho con poco más de cien
personas, todas opositoras o críticas al gobierno dictatorial, despótico,
autoritario que se ha desarrollado en Nicaragua.
Con Sergio Ramírez otros intelectuales, escritores y escritoras
nicaragüenses, han sido igualmente despojados de su nacionalidad de origen.
España dignamente le dio amparo, le cobijó y le brindó la nacionalidad
española, cuando estando Sergio Ramírez en el extranjero se vio de pronto
“oficialmente” en la condición de que “ya no era nicaragüense”, lo más absurdo
y ridículo que podía hacer la dictadura de Daniel Ortega contra este gran
escritor que le da más nombre a Nicaragua, a Centroamérica y también a España
con este reconocimiento, que ciertamente es a una persona, Sergio Ramírez Mercado,
pero lo es también a las letras y la literatura nicaragüense y centroamericana,
reconocimiento que se le ha hecho. También Ecuador y Colombia igualmente le
brindaron su nacionalidad.
Hasta hoy la obra de Sergio Ramírez se resume en 14 relatos, 14 novelas, 22
ensayos y testimonios, dos filmografías y 21 reconocimientos internacionales de premios por sus obras, doctorados honoris causa y órdenes gubernamentales
recibidas.
Su candidatura y nombramiento provocaron en algunos sectores nicaragüenses,
curiosamente del exilio, que están en igual condición que Sergio Ramírez, fuera
de Nicaragua, que protestaran y hasta se dirigieran a la RAE pidiendo que
considerara su nombramiento. Consideraban el paso de Sergio Ramírez por el
gobierno sandinista de 1984, que perdió en las elecciones de 1989-1990 que
llevaron a Violeta Barrios de Chamorro a la presidencia de Nicaragua desde 1990
hasta 1997, iniciándose una nueva etapa histórica en Nicaragua, hasta que
Daniel Ortega volvió a la presidencia desde el 2007 hasta hoy, gobernando
dictatorialmente, aspecto que Sergio Ramírez no comparte y combate.
La protesta de estos nicaragüenses, aparentemente opositores al régimen de
Ortega y Murillo en Nicaragua, más pareciera hacerle el juego a la dictadura
actual procurando que no se le dé relieve a una figura como Sergio Ramírez, que
sigue siendo un personaje de lo más puro nicaragüense, que refleja las mejores
aspiraciones de progreso social y democrático de y para Nicaragua.
Pero lo más evidente que muestran estas personas o pequeños grupos, que se
pronunciaron contra Sergio, es que no tienen la menor idea de lo que es una
lucha unitaria, de todo el pueblo, de todos los que están contra el gobierno de
Ortega Murillo. Evidencian de esa manera que le hacen el juego a la dictadura,
manteniendo, estimulando y provocando disidencias, fragmentaciones,
desconfianzas en todo aquello que hoy es símbolo de la oposición al
autoritarismo de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Lo más triste es lo que muestran…las dificultades de lograr la unidad nacional
en la lucha contra la dictadura y el autoritarismo imperante en Nicaragua.
Sergio Ramírez no está en la lucha política interna ni externa contra la
dictadura nicaragüense. En ese sentido no disputa lugar alguno a esos críticos
suyos. Su sola presencia, la de Sergio Ramírez, con toda la fuerza intelectual
y literaria que tiene, con su fuerte y radiante personalidad, con la voz que
transmite en sus artículos periodísticos, y con todos los reconocimientos que
se le hacen, es más poderosa que cualquier gritería que le hagan a él y no a la
dictadura.
Sergio ha sido claro: “No hay ningún deterioro de ninguna democracia en
Nicaragua, lo que hay es una tiranía” y dedicó su Premio Cervantes «a los
nicaragüenses asesinados estos días, 2018, por reclamar justicia».
El reconocimiento que se le ha hecho a Sergio Ramírez pone en alto a toda
Nicaragua, a sus luchadores actuales y a los centroamericanos en la lucha por
la democracia. A mí, en lo particular, me enorgullece su reconocimiento.
Sergio Ramírez es un combatiente nato desde las palabras. La RAE le ofrece
una nueva tribuna de combate. Las palabras y las ideas son tan importantes como
los pertrechos. A la distancia, al amigo distante, solo me resta felicitarlo y
desearle el mayor disfrute de este merecido reconocimiento.
Vladimir de la Cruz de Lemos
Formado
en los campos de la Historia y el Derecho. Ha sido Director de la Cátedra de
Historia de las Instituciones de Costa Rica y Miembro de la Asamblea Colegiada
en la UCR, Decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Director del Instituto
de Estudios del Trabajo y Miembro del Consejo Académico de la UNA
[Fuente: www.meer.com]

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