segunda-feira, 3 de abril de 2017

Muere Yevgueni Yevtushenko, poeta emblemático del deshielo ruso

El escritor era considerado un disidente por unos y un autor comodaticio con el régimen soviético por otros. Sus recitales llenaban estadios 

Escrito por RODRIGO FERNÁNDEZ

El poeta Yevgueni Yevtushenko,
en noviembre de 2007. 
El poeta Yevgueni Yevtushenko, el último gran escritor del deshielo de los años sesenta, falleció el sábado a los 84 años en Estados Unidos, en Tulsa, donde en 1991 había llegado a la universidad de esa ciudad de Oklahoma.

Con Yevtushenko desaparece el último de los poetas que, junto con Bela Ajmadúlina, Robert Rozdéstvenski y Andréi Voznesenski, llenaban estadios en los tiempos soviéticos. Era la época en que en la URSS la poesía podía competir con el fútbol. El deshielo hizo aquel milagro que animó a decenas de miles de personas a llenar el Estadio Lenin de Moscú cuando la poesía encarnó la libertad que se respiraba después de la condena oficial al culto a la personalidad de Stalin.

La poesía de Yevtushenko caminó desde entonces junto a la política: para algunos fue un valiente, que osó criticar el jucio contra el futuro premio nobel Joseph Brodsky, a mediados de los años sesenta, y luego la invasión de Checoslovaquia, mientras que para otros fue el 'disidente permitido' que podía mostrar el Kremlin cuando lo criticaban.

Esta contradicción que vivía a veces dolorosamente Yevtushenko se reflejaba en su poesía y en su actuar: si bien a veces había críticas al régimen, también había loas y alabanzas. Como señaló, «En Rusia el poeta es más que un poeta», lo que explica también que en la época de la perestroika fuera elegido diputado junto a un grupo de escritores progresistas.

Fue amante de la lengua española, que aprendió, y de su cultura; amigo de Gabriel García Márquez, cantó a Cuba –aunque también la criticó- y a Chile, viajó por Latinoamérica y España, donde escribió poemas dedicados a García Lorca. La última vez que la visitó fue el año pasado, cuando recitó en español en Barcelona.

Muchos de sus poemas «se convirtieron en frases populares, que condensaron la época en que vivió», señaló el premiado cineasta Nikita Mijalkov, con quien Yevtushenko tenía una compleja relación.

"No mueren personas: mundos mueren", escribió en un poema, palabras que se pueden aplicar a él, pues con Yevtushenko desaparece toda una época, un auténtico mundo.

Había nacido Yevtushenko en 1932 en un pueblito de Siberia, en la provincia de Irkustsk. Muy temprano comenzó a escribir versos y su primer poema apareció publicado en el periódico Sovietski Sport. A partir de ahí, no paró y se convirtió en uno de los poetas más populares de la Unión Soviética. Obtuvo numerosos premios, fue diputado, actor, fotógrafo, dirigió una película, escribió prosa...

Hasta el último minuto estuvo lleno de planes y energía, a pesar de que desde hacía seis años sufría un cáncer por el que tuvieron que amputarle una pierna. La muerte llegó cuando preparaba una gran gira por Rusia para celebrar su 85 años que debía cumplir en julio.

Yevtushenko ha pedido que se le entierre en Peredélkino, en las afueras de Moscú donde tradicionalmente tenían 'dachas' los escritores soviéticos. En la suya, el poeta inauguró en 2010 un museo  y ahora quiere descansar en esta 'villa de escritores' junto a la tumba de Borís Pasternak.



[ Foto: GIL COHEN MAGEN/REUTERS - fuente: www.elpais.com]

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