A las puertas de la segunda edición de las jornadas
de Cartagena Negra, hay un detalle muy significativo en su programación,
el hecho de que participen cuatro autores de la región de Murcia, una
zona que parece haber despertado al género en los últimos años, y en la
que han ido floreciendo una serie de nombres que poco a poco le van
dando identidad a lo que podríamos denominar como "el noir del sudeste".
A las jornadas cartageneras acudirán Jerónimo Tristante,
Manuel Moyano, Claudio Cerdán y Rubén F. Uceda. Cuatro autores muy
diferentes, como lo son también sus formas de acercarse y trabajar el
género, desde el más reconocido por la saga de Víctor Ros, Jerónimo
Tristante, hasta Manuel Moyano, quien debuta ahora en estas tramas
oscuras con su novela La agenda negra. Tristante ya lleva un
largo recorrido en la novela negra gracias a su decimonónico detective, y
ha consolidado lo que podría llamarse el folletín negro, en el más puro
sendero que iniciara Conan Doyle. El caso de Manuel Moyano es
diferente, autor poliédrico, capaz de trabajar diversos registros, se
estrena ahora con una trama en la que lo moral está incluso por encima
del crimen.
Los otros dos nombres
presentes en las jornadas son los de Claudio Cerdán y Rubén F. Uceda, el
primero ya trabajó el género más ortodoxo en novelas anteriores,
teniendo como escenario Alicante y su corrupción, un marco en el que el
lumpen y los policías más agrios se movían como peces contentos, pero ha
dado un nuevo paso en su última producción, al mezclar lo negro con el
mundo de los zombies, un experimento que, lejos de estallarle en las
manos, dio ocasión a muy buenos ratos de lectura. En cuanto a Rubén F.
Uceda, él ha llevado desde el inicio al género hasta hacerlo cohabitar
con la ciencia ficción, en una novela marciana en la que la ambición y
el crimen siguen presentes por muchos siglos que pasen. Una nueva
demostración de que el género puede complementarse a la perfección con
otras modalidades narrativas.
Son solo cuatro nombres en esta edición
de Cartagena Negra, pero todo señala hacia el optimismo, porque la lista
de autores practicantes va en aumento cada año que pasa, y así podemos
encontrar a autores marcadamente negros, tales como Ginés García,
Alfonso Gutiérrez Caro o quien firma estas líneas, junto a otros que se
han acercado en ocasiones hasta los límites del crimen, como Paco López
Mengual, Ana Ballabriga, David Zaplana, Paco Rabadán, Rafael Balanzá o
Pablo de Aguilar. Eso sin olvidar a los autores autóctonos que siguen
ejerciendo más allá de las fronteras regionales, como es el caso de
Esteban Navarro, Juan Soto Ivars, Antonio Manzanera o David Jiménez el
Tito.
[Fuente: www.solonovelanegra.com]
Sem comentários:
Enviar um comentário