quinta-feira, 27 de agosto de 2026

«Comer con los ojos»: un fascinante viaje por la historia del arte y la gastronomía

Comer con los ojos, de Jorge Guitián, es una propuesta original que demuestra que el arte también puede disfrutarse a través de los sentidos. Lejos de limitarse a analizar pinturas desde una perspectiva tradicional, el autor propone observarlas desde un ángulo tan cotidiano como sorprendente: la comida. El resultado es un recorrido ameno y enriquecedor por la historia del arte, en el que platos, bebidas, cocinas y escenas alrededor de la mesa se convierten en pistas para comprender mejor las sociedades que los representaron. 


Uno de los grandes atractivos del libro es su capacidad para descubrir significados ocultos en elementos que muchas veces pasan desapercibidos. Una naranja, una copa de vino, una sopa, una empanada o una taza de chocolate pueden parecer simples detalles decorativos, pero Guitián demuestra que detrás de ellos se encuentran historias relacionadas con el poder, el deseo, la pobreza, el comercio, la religión, el colonialismo, la clase social y la memoria. 

La selección de obras convierte la lectura en un verdadero viaje cultural. Desde el Pórtico de la Gloria hasta artistas como Vermeer, Brueghel, Willem Kalf, Luis Meléndez o Doris Lee, cada capítulo abre una puerta hacia otra época y permite comprender cómo los alimentos han acompañado la evolución de las sociedades. La gastronomía funciona así como una herramienta para acercarnos a la historia desde una perspectiva diferente, más sensorial y cercana. 

Otro de los puntos fuertes de Comer con los ojos es su tono accesible. Aunque aborda cuestiones relacionadas con la historia del arte, no resulta una lectura distante ni excesivamente académica. Al contrario, consigue relacionar la alta cultura con experiencias que todos conocemos: cocinar, comer, compartir una mesa o disfrutar de determinados sabores y aromas. Esa conexión hace que el lector pueda sentirse parte del recorrido. 

Además, el libro tiene la capacidad de cambiar nuestra manera de observar las imágenes. Después de leerlo, resulta difícil contemplar un cuadro con la misma mirada. Los alimentos dejan de ser simples objetos representados y adquieren nuevos significados, convirtiéndose en testimonios de las costumbres, desigualdades, creencias y deseos de cada época. 

En definitiva, Comer con los ojos es una lectura especialmente recomendable para quienes sienten curiosidad por el arte, la gastronomía y la historia. Jorge Guitián consigue unir estos mundos con inteligencia, sensibilidad y mucho interés. Un libro delicioso en el sentido más amplio de la palabra, capaz de alimentar tanto la curiosidad como la imaginación.

 

 

[Fuente: www.culturamas.es]

Argentina: Milei mena los pòbles autoctòns a una batalha novèla per lors tèrras

Mantuna comunautat es estada expulsada de territòris ancestrals aquestas setmanas, mentre que lo govèrn argentin vòl facultar las proceduras d’expulsion en nom de la proprietat privada

A Jujuy, lo 10 d’agost, la comunautat indigèna Santa Rosa, dins la region d’Humahuaca, patiguèt una operacion d’expulsion acompanhada duna fòrta violéncia policièra.

Escrich per  Jòrdi Ràfols

Mantuna comunautat autoctòna es estada expulsada de lors tèrras aquestes darrièrs jorns en Argentina. Es lo resultat del projècte de lei del govèrn de Javier Milei que vòl afortir la proteccion de la proprietat privada, al risc de facultar las expulsions de territòris ancestrals. Aquestas setmanas, i a ja agut d’operacions de polícia qu’an tocat las comunautats mapuchas dins las províncias de Neuquén, Jujuy e Misiones. 

Lo cas mai recent concernís las comunautats mapuchas lof kinxikew e lof melo, près de Villa La Angostura, dins lo sud del país. Lo 19 d’agost, un important dispositiu policièr intervenguèt per executar las decisions judiciàrias d’expulsion. Las comunautats afirman totun ocupar tradicionalament aquelas tèrras, mentre que l’estat argentin aviá el meteis reconegut lor ocupacion ancestrala. En mai d’aquò, l’organizacion argentina de dreches umans, lo Centre d’Estudis Legals e Socials (CELS), denóncia una procedura que priva las comunautats de mejans sufisents per defendre lors dreches. 

A Jujuy, lo 10 d’agost, la comunautat indigèna Santa Rosa, dins la region d’Humahuaca, patiguèt una operacion d’expulsion acompanhada duna fòrta violéncia policièra. Los abitants contèstan la validitat dels plans cadastrals utilizats per la justícia, afirmant que comportarián d’errors dins los limits del territòri comunautari. 

Aqueles afrontaments apareisson dins un contèxt juridic prigondament modificat dempuèi l’arribada de Milei al poder. En decembre de 2024, son govèrn abroguèt la lei 26.160, que suspendiá sustot las expulsions de las comunautats indigènas e prevesiá un inventari dels territòris tradicionalament ocupats per aquelas comunautats. Son abrogacion a suprimit un dels principals mecanismes de proteccion de la tèrra dont dispausavan los pòbles originaris d’Argentina. 

A l’encòp, lo govèrn defend una novèla «lei sus l’inviolabilitat de la proprietat privada», ja aprovada pel Senat e ara examinada per la Cambra dels Deputats. Lo tèxt prevei de modificar las proceduras d’expulsion e poiriá facultar d’expulsions rapidas de terrens rurals qu’entraïnarián de conflictes amb las comunautats indigènas. D’organizacions coma lo CELS estiman que la reforma risque de favorir la concentracion fonzièra e de facultar l’accès privat a de ressorsas naturalas e de territòris estrategics. A Salta, per exemple, la comunautat wichí lapacho 2 a denonciat pendent d’annadas la progression de la desforestacion sus de territòris qu’utiliza tradicionalament a causa de l’expansion de las activitats agricòlas e boscassièras.

 


[Imatge: Edgardo A. Valera / AFP - sorsa: www.jornalet.com]


quarta-feira, 26 de agosto de 2026

Murió Ruben Rada, emblema de la música uruguaya, a los 83 años

No pudo sobreponerse a una neumonía que lo aquejó en las últimas semanas. Tenía pensado volver a juntarse con el grupo Tótem.

Rubén Rada (1943-2026)

El músico uruguayo Ruben Rada, uno de los más importantes de su país, falleció a los 83 años en Montevideo. Así o informó su familia a través de las redes sociales.

 

“Con muchísimo dolor les comunicamos que hoy miércoles 26 de agosto a las 15:30 hs. se fue y ahora descansa en paz nuestro querido esposo, padre y abuelo, después de pelear un mes contra una neumonía y sus complicaciones”, dice el comunicado.


 

Rada había sido hospitalizado en Montevideo de urgencia luego de ser diagnosticado con neumonía bilateral. En 2015, había debido someterse a una angioplastía coronaria, y ese antecedente hizo saltar las alarmas al conocerse de su internación en estas horas.

 

Semanas antes de su internación, Rada había lanzado un ciclo titulado ¿Quién va a cantar?, que se puede ver a través de YouTube. Allí, reunía a artistas de diversos géneros para encuentros musicales. 


Hasta el momento, el único de los videos publicados es junto a Sebastián Teysera, líder de La Vela Puerca. Los artistas interpretan canciones como “El viejo” y “Biafra”, esta última de la banda Totem, que Rada integró junto a Eduardo Useta y Mario “Chichito” Cabral en los ‘70.

Rada había nacido el 16 de julio de 1943 en la capital uruguaya. El músico, un ícono del candombe, estaba abocado a la reunión del grupo Tótem, con el que había lanzado su carrera en los años setenta. Hasta poco antes de su muerte estaban confirmados dos conciertos en la Sala Zitarrosa de Montevideo para el próximo mes de octubre.

 

Previo a Tótem, Rada formó parte de El Kinto con Eduardo Useta y el mítico Eduardo Mateo. Formado en el candombe en su Montevideo natal, el músico batalló con problemas de salud desde su niñez, cuando a los dos años contrajo tuberculosis.


 

Su carrera se ha extendido por más de seis décadas desde sus inicios en 1958 como vocalista del conjunto de jazz Los Hot Blowers. Allí tenía el seudónimo de Richie Silver.

Desde entonces, su trayectoria cosechó admiración y respeto a ambos lados del Río de la Plata.

Estos son varias de las primeras reacciones en X ante la noticia de su fallecimiento.

 

 

[Foto: Cristina Sille - fuente: www.pagina12.com.ar]

El sionismo es una opción política, no siempre forma parte de la identidad judía

 Entrevista a Alan Wald

Michigan News

El activismo estudiantil en los campus estadounidenses como respuesta a la guerra en Gaza se ha convertido en un debate nacional sobre dónde trazar la línea entre la disidencia política y el antisemitismo.

Aunque muchas universidades han tomado medidas para restringir, dispersar o sancionar las protestas, estas –y los debates sobre cómo describirlas– han seguido adelante, lo que ha planteado dudas sobre la libertad de expresión, la seguridad en los campus y si las críticas a Israel se están confundiendo con el odio hacia los judíos.

¿Qué es el sionismo? ¿Y por qué describes convertirte en sionista como una elección en lugar de una identidad?

Para entender el sionismo hay que adentrarse en un terreno político complejo. La afirmación de que el sionismo es esencial para la identidad judía es engañosa por varias razones. El judaísmo es una religión monoteísta con al menos 3000 años de antigüedad, mientras que el sionismo surgió como un movimiento político de carácter laico a finales del siglo XIX. Como respuesta comprensible al odio hacia los judíos, el sionismo se inspiró en el auge del nacionalismo europeo. Al igual que muchos otros movimientos nacionalistas, recurrió a la retórica religiosa; en este caso, reinterpretando temas del Antiguo Testamento sobre el regreso del pueblo judío a la Tierra Santa, que se produciría tras la llegada de un mesías.

El número de personas judías que se sumaron al proyecto de colonización del sionismo europeo fue reducido hasta que el antisemitismo del siglo XX limitó la inmigración judía a EE UU. y el incipiente genocidio nazi expulsó a los judíos de Europa. Hoy en día, sin embargo, la mitad de la población judía mundial vive fuera de Israel, sin muchas ganas de emigrar y sin voz ni voto en las decisiones políticas de Israel. Debido a la creciente estrechez de miras y al cariz de derechas del sionismo político, cada vez más jóvenes judíos se están distanciando de él y se oponen a él. La mayoría de las y los sionistas de EE UU y de todo el mundo son sionistas cristianos.

¿Qué es el antisemitismo hoy en día? ¿Qué tipo de amenaza supone? ¿Y los manifestantes y estudiantes de los campus son realmente antisemitas?

El significado del antisemitismo (odio a la gente judía) ha evolucionado en etapas entrelazadas desde que surgió en el mundo antiguo como hostilidad hacia la diferencia cultural. Primero vino el supersesionismo cristiano, seguido de las teorías de la conspiración en la Europa medieval y luego, tras la Ilustración, un prejuicio racial pseudocientífico que culminó en el exterminio nazi. Tras la fundación del Estado de Israel en 1948, una población judía minoritaria (y en gran parte formada por gente inmigrante y refugiada) en Palestina fue ganando terreno cada vez más a la población mayoritaria (árabe indígena) del antiguo mandato británico. Aunque se reconoce que las y los judíos israelíes tienen sin duda un vínculo histórico con la tierra y que están ahí para quedarse, a quienes critican las políticas y prácticas de este Estado que privilegia a la población judía se les ha acusado injustamente de antisemitismo. Esto ocurre sobre todo si se oponen a la falta de democracia de Israel para toda la población bajo su dominio, a las estructuras similares al apartheid y a la represión violenta de los palestinos en Gaza y Cisjordania.

Como todos los movimientos políticos, las protestas en los campus no han estado exentas de cánticos y consignas ambiguas, ni de algunos comportamientos innecesariamente provocadores. Pero el argumento principal de las y los manifestantes, muchos de los cuales son judíos, es que la política y las prácticas sionistas ni representan plenamente a los judíos ni benefician sus intereses a largo plazo. En la actualidad, la mayor parte del odio real hacia las y los judíos en los campus proviene de elementos conservadores y de derechas que sostienen la opinión contraria; estos promueven teorías conspirativas que equiparan a los judíos con el sionismo y la política del Estado israelí.

¿Qué similitudes hay entre la represión en los campus de los años 50 (el macartismo) y lo que está pasando ahora?

Las similitudes son evidentes en dos aspectos: 1) la colaboración entre las universidades y el Gobierno en diversas formas de represión política, a veces llevadas a cabo en nombre de la protección de la libertad académica; y 2) el uso de pretextos exagerados y alarmistas, como las acusaciones de "infiltración comunista" entonces y de "antisemitismo desenfrenado" ahora, para provocar cambios más profundos en la cultura académica. La razón de esta fijación en el ámbito académico en ambos periodos de represión es que las universidades han sido, potencialmente, centros de pensamiento crítico, donde se concentran académicos y estudiantes que plantean preguntas que cuestionan los discursos oficiales. Entender cómo y por qué la capitulación anticipada de las administraciones universitarias en la década de 1950 facilitó un daño duradero a nuestra cultura puede ayudarnos a comprender cómo responder hoy en día.

¿Cómo deberían responder las universidades a los conflictos en los campus sobre Israel/Palestina sin dejar de proteger la libertad de expresión y la libertad académica?

Los conflictos en los campus se dan en un contexto mucho más amplio. El cambio en el clima político de EE UU forma parte de un auge mundial del nacionalismo de derechas. Protestar por los derechos de las y los palestinos es un tema político delicado porque plantea preguntas sobre la historia política de esa región tan inestable: ideas inquietantes sobre el legado del colonialismo, la política exterior de EE UU, el antirracismo, la necesidad de que un Estado represente a todos sus ciudadanos, la enseñanza precisa de la historia y mucho más. Solo un intercambio honesto y abierto de todos los puntos de vista, incluidos los más polémicos, llevará a aclarar las cosas. Pero eso no es lo que está pasando ahora mismo en muchos sitios, bajo el pretexto engañoso de la neutralidad institucional y la diversidad de puntos de vista.

Pueden ser nuevas políticas mal definidas, impuestas desde arriba por las administraciones, que las aplican, interpretan y refuerzan de forma selectiva.

La realidad es que las nuevas leyes en algunos estados están limitando las protestas y la actividad política en los campus; se han eliminado los consejos académicos o se han sustituido por órganos consultivos más débiles; las asambleas legislativas intentan cada vez más influir en los planes de estudios, restringir asignaturas o imponer contenidos; y las universidades han recortado programas, fusionado departamentos y despedido a profesores de humanidades –un ámbito fundamental del pensamiento crítico y creativo–. Hay que restablecer la gobernanza compartida como requisito previo para proteger la libertad de expresión y la auténtica libertad académica.


Alan Wald, catedrático emérito H. Chandler Davis de la Universidad de Míchigan, es historiador de la izquierda cultural estadounidense del siglo XX. Habla de los paralelismos con la política universitaria de la época de la Guerra Fría, del sionismo y de cómo los debates sobre el significado del antisemitismo dan forma a las protestas en los campus.

 

[Traducción: Viento Sur - reproducido en www.vientosur.info]

Perfecto Feijoo, o boticario que fixo soar Galicia: 168 anos do nacemento do fundador de Aires d’a Terra

 

Perfecto Feijoo / Museo de Pontevedra

Escrito por David M. Sobrino Platas 

Este 25 de agosto cúmprense 168 anos do nacemento de Perfecto Feijoo Poncet, unha figura ligada á historia cultural de Pontevedra e ao proceso de recuperación, dignificación e difusión da música tradicional galega entre finais do século XIX e as primeiras décadas do XX. Farmacéutico de profesión, gaiteiro, investigador do folclore e impulsor de Aires d’a Terra, a súa biografía atravesa ámbitos tan diversos como a música, a vida intelectual, a farmacia e mesmo o Entroido pontevedrés.

Perfecto Feijoo naceu en Pontevedra o 25 de agosto de 1858, nunha vivenda da rúa Real situada na esquina coa rúa Isabel II. A súa vida remataría tamén na cidade do Lérez, o 10 de xuño de 1935. Entre ambas as datas desenvolveu unha actividade que deixou pegada tanto na cultura musical galega como na memoria urbana pontevedresa. O Consello da Cultura Galega sitúao entre os principais impulsores da recuperación do repertorio tradicional nun momento no que as transformacións sociais estaban facendo retroceder moitas das manifestacións musicais vinculadas ao mundo rural.

De Farmacia en Santiago á botica da Peregrina

Feijoo estudou Farmacia na Universidade de Santiago de Compostela, onde obtivo a licenciatura en 1877. A súa primeira etapa profesional levouno a Madrid, onde entrou en contacto cun ambiente no que se cruzaban profesión, política e vida cultural. Despois regresou a Pontevedra e quedou ligado durante décadas á coñecida botica da Peregrina, situada nun dos puntos máis transitados da cidade.

A farmacia acabaría tendo unha función que ía moito máis alá da venda de medicamentos. A súa rebotica e o banco de pedra do exterior convertéronse nun espazo habitual de conversa, encontro e debate. Por alí pasaron persoas relacionadas coa política, as letras, a música e as artes, nunha Pontevedra na que este tipo de faladoiros formaban unha parte importante da vida social.

Entre os nomes relacionados con aquelas reunións aparecen Eugenio Montero Ríos, Práxedes Mateo Sagasta, Pablo Iglesias, Emilia Pardo Bazán, Miguel de Unamuno ou Ramón María del Valle-Inclán, ademais de intelectuais e artistas vinculados directamente á cidade. O Museo de Pontevedra lembra que o faladoiro de Feijoo convivía e competía con outros círculos pontevedreses, como os relacionados con Casto Sampedro ou Jesús Muruais.

A súa carreira farmacéutica tampouco quedou limitada á atención da botica. Exerceu responsabilidades no ámbito sanitario e profesional, foi subdelegado de Farmacia durante décadas, inspector de xéneros medicinais da Aduana de Marín e farmacéutico honorario da Casa Real, e recibiu a Medalla do Traballo despois de medio século de exercicio profesional.

Pero foi precisamente arredor daquela farmacia onde tomou forma a parte da súa obra que acabaría tendo maior transcendencia para a historia da música galega.

Un farmacéutico detrás da gaita

A afección de Feijoo pola música tradicional viña de atrás. Percorrera festas e romarías e interesárase polos repertorios que escoitaba fóra dos ámbitos académicos. Recibiu formación musical e aprendeu a tocar a gaita con Manuel Villanueva, gaiteiro de Poio. Co tempo sería coñecido como ‘O Gaiteiro do Lérez’, denominación que sintetizaba unha faceta que acabou ocupando unha parte central da súa vida.

O contexto no que desenvolveu ese interese resulta clave para entender a súa importancia. A música que Feijoo recollía procedía en boa medida da transmisión oral: alalás, foliadas, muiñeiras, cantos de fiada, coplas de cego, cantigas e outras composicións que se conservaban nas aldeas a través das sucesivas xeracións.

O seu propósito non era simplemente empregalas como materia para crear un espectáculo. Había tamén unha vontade de recoller repertorios, instrumentos, formas de vestir e modos de interpretación que podían desaparecer. Esa actividade sitúao dentro dun movemento máis amplo de interese polo patrimonio popular galego que avanzaba en paralelo ao desenvolvemento do galeguismo cultural.

Anos despois, ao explicar o sentido daquela iniciativa, o propio Feijoo resumiría a súa intención como a de “llevar al ánimo y gusto de todos aquella música que yo oí centenares de veces en los campos de mi tierra”.

1883: nace Aires d’a Terra

O paso decisivo produciuse en 1883, cando Perfecto Feijoo impulsou xunto con varios amigos Aires d’a Terra, considerada a primeira das agrupacións do modelo que posteriormente sería coñecido como os coros galegos.

O grupo reunía voces con instrumentos vinculados á tradición popular. Gaita, tambor, pandeiro, pandeireta, triángulos, cornas ou zanfona entraban nunha proposta escénica que tamén incorporaba indumentaria tradicional e un repertorio procedente en boa medida da recollida oral. Instrumentos, fotografías e abundante documentación relacionados con aquela experiencia forman actualmente parte dos fondos do Museo de Pontevedra.

Aires d’a Terra / Commons

Entre os integrantes de Aires d’a Terra estiveron figuras como Víctor Said Armesto, Carlos Gastañaduy, Víctor Cervera Mercadillo ou Leoncio Feijoo. Co paso dos anos tamén participaron Enrique Campo Sobrino, Francisco Portela Pérez e Alfonso Daniel Rodríguez Castelao.

O proxecto tardou, con todo, en consolidarse publicamente. O Consello da Cultura Galega sinala que durante anos atopou incomprensión nunha parte da sociedade. A súa presentación en Madrid durante o Entroido de 1901 e, especialmente, unha conferencia-concerto no Ateneo contribuíron a darlle unha proxección que superou o ámbito pontevedrés.

O que comezara arredor dun grupo de amigos acabou converténdose nun modelo para novas agrupacións dedicadas á música e ao baile tradicional galegos. A pegada pode observarse en formacións posteriores. O propio Real Coro Toxos e Froles de Ferrol naceu inicialmente baixo a denominación de Coro Feijóo ‘Toxos e Froles’, nunha referencia explícita ao precedente pontevedrés.

A relevancia histórica de Aires d’a Terra, polo tanto, non reside unicamente en ser o primeiro. A agrupación contribuíu a establecer unha maneira de presentar o patrimonio musical galego nos escenarios e participou nun cambio na consideración social dun repertorio e duns instrumentos estreitamente asociados ata entón ao mundo popular e rural.

Un dos aspectos da actividade de Feijoo foi precisamente a revalorización da figura do gaiteiro. Nunha época na que determinados ambientes urbanos podían mirar estas manifestacións como expresións dunha cultura rural afastada dos modelos musicais considerados cultos, Aires d’a Terra colocounas no centro das súas actuacións.

O proceso non consistiu unicamente en recuperar pezas. Había unha dimensión visual e escénica: os compoñentes aparecían vestidos con indumentaria que pretendía representar formas tradicionais galegas, mentres o repertorio e os instrumentos construían unha imaxe identificable da cultura do país.

O propio traballo de Feijoo tamén implicaba escoitar, lembrar, anotar e reconstruír melodías. O arquivo xerado ao longo dese proceso converteuse posteriormente nunha fonte para o coñecemento da música tradicional de finais do século XIX e comezos do XX.

Aires d’a Terra levou esta proposta a diferentes cidades galegas e tamén fóra de Galicia. Houbo actuacións en Madrid e O Porto, e en 1914 a formación realizou unha importante xira pola Arxentina, onde a presenza dunha numerosa colectividade emigrante ofrecía un público especialmente receptivo a unha agrupación que chegaba desde Galicia cun repertorio construído arredor da cultura tradicional.

Aquela viaxe americana sería tamén o capítulo final da agrupación. O elevado número de actuacións e as tensións xurdidas durante a xira desgastaron o proxecto. Aires d’a Terra disolveuse en 1914, pero a fórmula que Feijoo impulsara xa se estendera a outras localidades galegas.

1904: cando a música tradicional galega entrou no gramófono

Se a creación do coro foi un primeiro fito, o outro gran momento da traxectoria musical de Perfecto Feijoo chegou en 1904.

O empresario coruñés Pedro Ferrer, editor de Portfolio Galicia, promoveu a chegada á Coruña dun equipo da Compagnie française du gramophone. A tecnoloxía de gravación sonora atopábase aínda nunha fase inicial e a compañía desprazaba estudos móbiles para rexistrar intérpretes en diferentes lugares.

Aires d’a Terra situouse diante daqueles equipos e deixou unha serie de rexistros que hoxe están considerados as primeiras gravacións conservadas da música tradicional galega. O Arquivo Sonoro de Galicia conserva exemplos daquelas lousas, entre eles interpretacións de ‘Foliada de montaña’, ‘Foliada das Rías Baixas’ ou ‘Canto de fiada’.

As fontes ofrecen cifras diferentes segundo se fale dos temas rexistrados durante as sesións ou dos rexistros finalmente conservados e restaurados. O proxecto de recuperación realizado por Ouvirmos sinala que se chegaron a gravar 22 temas, mentres que a Biblioteca Nacional de España e o Consello da Cultura Galega documentan dezaoito rexistros históricos recuperados daquela experiencia.

Máis alá desa diferenza documental, o alcance do episodio é claro: aquelas lousas permiten escoitar hoxe unha interpretación da música galega realizada hai máis de 120 anos.

A primeira zanfona que quedou rexistrada nunha gravación

Feijoo non se interesou unicamente pola gaita. Outra das súas preocupacións foi a zanfona, un instrumento cunha longa presenza histórica en Galicia pero que a finais do século XIX atravesaba unha situación de retroceso.

Nas sesións de 1904 empregouse unha zanfona para acompañar as coplas de cego. A documentación sobre a historia da música galega considera ese rexistro como a primeira gravación coñecida dunha zanfona no mundo, o que engade unha dimensión internacional ao legado fonográfico de Aires d’a Terra.

A relación de Feijoo co instrumento non foi circunstancial. O patrimonio relacionado coa zanfona que deixou inclúe instrumentos e documentación que posteriormente resultaron útiles para estudar a súa tradición en Galicia. O Consello da Cultura Galega destaca, ademais, que Galicia conserva unha concentración especialmente importante de exemplares históricos deste instrumento.

As gravacións de Aires d’a Terra tiveron continuidade comercial. En 1911 apareceron novos discos baixo o selo Odeón, e algunhas das lousas conservadas no Arquivo Sonoro de Galicia permiten seguir escoitando interpretacións asociadas a Feijoo e ao seu coro. 

Un investigador ademais de intérprete

O labor musical de Perfecto Feijoo tampouco quedou reducido aos escenarios. Participou nos debates da época sobre a música tradicional e publicou textos dedicados á gaita.

Baixo o título de ‘La gaita gallega’ reuniu artigos arredor do instrumento, nun momento no que músicos e investigadores discutían sobre repertorios, interpretación, construción e recuperación da tradición. Nalgúns dos seus textos xornalísticos utilizou precisamente o alcume de ‘O Gaiteiro do Lérez’.

Tamén elaborou a súa propia versión da ‘Alborada de Rosalía de Castro’, unha cuestión que deu lugar a unha coñecida controversia con Casto Sampedro sobre a reconstrución da melodía á que Rosalía facía referencia nos seus escritos. Feijoo estreou a súa proposta en Mondariz en 1913 e publicouna anos máis tarde.

Estes episodios permiten entender que o seu traballo non respondía unicamente ao interese dun intérprete. Feijoo participou activamente nunha cuestión que estaba a cobrar importancia na cultura galega da época: como recuperar un patrimonio transmitido oralmente e como trasladalo aos novos formatos culturais sen perder a súa identidade.

Ravachol: o outro habitante da botica que acabou facendo historia

A historia de Perfecto Feijoo ten ademais un protagonista inesperado que, co paso do tempo, alcanzou unha popularidade propia: o papagaio Ravachol.

Segundo a información recompilada polo Museo de Pontevedra, o animal chegou ás mans de Feijoo arredor de 1891 e instalouse na farmacia da Peregrina. Alí permaneceu máis de dúas décadas, escoitando clientes, empregados, visitantes e participantes nas tertulias.

O loro Ravachol / Museo de Pontevedra

O papagaio aprendeu palabras, expresións e mesmo maneiras de responder aos que entraban na botica. Entre as frases que quedaron asociadas á súa memoria figuran “Don Perfeuto, xente na tenda”, “Aquí non se fía” ou “Se collo a vara”.

O animal acabou incorporándose á paisaxe social da cidade. O seu vocabulario irreverente, as interrupcións e as respostas aos visitantes fixeron que aparecese en numerosas anécdotas locais e mesmo que participase, en 1900, nunha representación teatral, aínda que a súa tendencia a abandonar o guión obrigou a retiralo da escena.

Ravachol morreu o 26 de xaneiro de 1913. A noticia provocou unha resposta pública que mesturou a parodia funeraria coa tradición carnavalesca. Houbo velorio, comitiva, música e un multitudinario enterro simbólico que atravesou as rúas de Pontevedra. Aires d’a Terra participou na despedida diante da propia farmacia de Feijoo.

Décadas máis tarde, en 1985, aquela historia recuperouse como parte do Entroido pontevedrés. O Enterro do Papagaio Ravachol converteuse desde entón nun dos actos que pechan as celebracións da cidade. Deste modo, unha das tradicións festivas máis recoñecibles da Pontevedra actual continúa directamente ligada á figura e á botica de Perfecto Feijoo.

Boa parte do material que permite reconstruír actualmente esta historia atópase no Museo de Pontevedra. Fotografías, documentos, instrumentos e outros obxectos vinculados a Perfecto Feijoo, á súa botica e a Aires d’a Terra forman parte das súas coleccións.

Arquivo Sonoro de Galicia do Consello da Cultura Galega conserva tamén lousas e dixitalizacións de gravacións do coro, permitindo que o son daquela experiencia iniciada no século XIX continúe accesible máis dun século despois.

Ese legado documental explica en boa medida a posición que Perfecto Feijoo ocupa na historia cultural galega. A súa actividade desenvolveuse nun momento no que aínda non existían as ferramentas actuais da etnomusicoloxía nin os sistemas modernos de rexistro audiovisual. Recoller unha melodía significaba escoitala, memorizala ou transcribila; conservar un son comezou a ser posible precisamente durante a súa propia vida.

Feijoo estivo situado nesa fronteira histórica. Primeiro recuperou repertorios mediante a transmisión persoal e o traballo de campo; despois levounos aos escenarios e, finalmente, participou na chegada dunha tecnoloxía que permitía fixalos fisicamente nun disco.

168 anos despois

Perfecto Feijoo morreu en Pontevedra o 10 de xuño de 1935, aos 76 anos. Para daquela, o panorama da música tradicional galega xa era moi diferente ao que atopara cando comezou a súa actividade décadas antes.

O modelo aberto por Aires d’a Terra continuara a través doutras agrupacións; a gaita adquirira unha nova presenza nos escenarios; parte do repertorio recollido fora documentado e difundido; e aquelas primeiras gravacións de 1904 iniciaran unha historia fonográfica que hoxe constitúe por si mesma patrimonio cultural.

A súa propia biografía quedou ademais entrelazada coa de Pontevedra: a botica da Peregrina, os faladoiros, Aires d’a Terra, a gaita e o papagaio Ravachol forman capítulos dunha mesma historia.

Este 25 de agosto de 2026, 168 anos despois do seu nacemento, a figura de Perfecto Feijoo permite volver a unha etapa decisiva na maneira de entender e preservar a música popular galega. O farmacéutico pontevedrés que reuniu amigos arredor dunha botica acabou impulsando unha agrupación pioneira, participou nas primeiras gravacións da tradición musical do país e deixou materiais que hoxe permiten coñecer sons, instrumentos e repertorios dunha Galicia que estaba a entrar no século XX.

 

[Fonte: www.historiadegalicia.gal]


«Tothom vol ser fill de Joseph Conrad», de Francesc Cuéllar

La bellesa en flames 

Escrit per Anna Carreras i Aubets

Aquest llibre de Francesc Cuéllar (Sant Sadurní d’Anoia, 1993) és una obra mestra de color vermell infern que maneja capes de registres: el literari, el metaliterari, el psicològic i el simbòlic. Invocar Joseph Conrad al títol no és només una referència cultural aleatòria, sinó una declaració d’intencions. 

Conrad escriu sobre la culpa imperial, la fragilitat moral dels individus i el terror de descobrir que la barbàrie no és exterior sinó interior. És el gran cartògraf de les zones obscures de la consciència; voler ser “fill” seu implica assumir una herència literària marcada pel conflicte entre civilització i barbàrie, entre narració i experiència, entre aventura exterior i vertigen interior, entre el pus gran amador que fou Ausiàs March i l’enfant terrible –amb causa– del segle XXI.

La novel·la de Cuéllar repassa un viatge iniciàtic i una dissecció de la identitat contemporània. Ernest, el protagonista, és un jove de 30 anys atrapat entre el desig d’una vida plena i la brutalitat material del present, que malda per “prendre decisions com a acte d’identitat” en un món que és una maleïda salvatjada i que manipula amb la llum com ho fan “els centres de fisioteràpia, les esglésies, els bingos i els puticlubs”.   

L’obra adopta la forma d’un dietari –un laboratori íntim– en un compte enrere que abasta 9 dies i que s’intercala amb capítols titulats “buits: Escenes oblidades d’algunes biografies” –Woolf, Beckett, Conrad, Gates, Kahlo, etc. Ernest no és només qui explica la història; és l’espai on passa tot, dins del seu “caparró exhaust”La seva consciència és el veritable escenari de la novel·la.

El punt de partida narratiu —el jove ha de marxar de Barcelona, la ciutat dels “núvols taronja urani”, pels lloguers abusius i tornar a casa dels pares— pot semblar anecdòtic, però és un dels traumes fundacionals del personatge. No només és un obstacle econòmic, sinó una expulsió simbòlica.

Francesc Cuéllar, Tothom vol ser fill de Joseph Conrad, La Magrana (2026)

Barcelona representa el centre cultural, l’espai on ell imagina que podria existir com a escriptor i intel·lectual, el lloc que por fer possible el simulacre. Mentre revisa les cintes vhs de la família per fer-li un regal al pare –que fa 60 anys– revela un secret que convertirà el poble en un camp de mines “de bombes abanderades i justificades per la revolució de la veritat”.

Cuéllar reflexiona sobre com es construeixen les històries. La narració metaliterària avança amb una consciència clara del propi artifici. L’estratègia recorda la tradició de narradors que desconfien de la transparència: com Conrad, però també d’altres que saben que explicar una història sempre és manipular la percepció del lector: explicar és interpretar, i interpretar és trair. 

El protagonista es mou dins d’un món en què la identitat és fluida, sovint impostada. La idea de voler ser “fill de Conrad” es torna una metàfora d’un fenomen molt actual: la construcció cultural del jo. Vivim en una època en què les persones es defineixen a través de referents simbòlics —literaris, polítics, estètics— que són marques d’autenticitat, però també a partir del fracàs i la frustració en contemplar el “futur lluminós inexistent”. Ernest és un “cor viu”, un personatge de gran densitat psicològica.

El de Cuéllar no és un heroi clàssic ni un antiheroi espectacular; és una figura molt més subtil: un intel·lectual desplaçat, algú que intenta preservar una vida de pensament en un context que sembla hostil. El dietari és una forma de resistència íntima: una manera de demostrar que, fins i tot en un món dominat per la lògica immobiliària, l’emergència climàtica, el declivi de l’art institucional, la violència de gènere, les criatures robades, l’especulació turística, la ineficiència de la justícia, el neofeixisme i la precarietat laboral, encara és possible pensar, observar i escriure, conscient tothora que la imaginació és un “caramel emmetzinat”.

Cuéllar no regala una prosa transparent, sinó densa, muscular, amb gran consciència rítmica i molts jocs de paraules. Les frases contenen una tensió constant entre ironia i gravetat, entre observació sociològica i introspecció, entre el renec i la poesia, entre l’argot i el cultisme, entre la psicoanàlisi de les “pupil·les blaves tristes” de la mare i la incomoditat de les violetes i les “verges expectants” de l’àvia Maria.

La novel·la funciona com a retrat generacional i intergeneracional alhora. Cuéllar observa amb una barreja de fascinació i escepticisme el món d’avui, un univers marcat per la precarietat simbòlica, l’ansietat de legitimitat i la necessitat d’autorepresentació. Però en paral·lel retrata el món dels pares, forjat a còpia de culpes, silencis, ànimes escabetxades secrets i pèrdues: “Puta catequesi, puta confirmació, putos diumenges de missa”. 

Som davant d’una reflexió filosòfica sobre l’autenticitat: “No ens escapem de la tradició mil·lenària que enfosqueix l’ésser humà: l’absència de la veritat”. L’autenticitat és un valor molt invocat però rarament practicat. I aquí és on el títol es torna irònic: gairebé ningú està disposat a assumir la càrrega que comporta heretar tradicions i traumes.

Aquesta és una novel·la ambiciosa i intel·lectualment exigent que pretén interrogar i incomodar. Densitat conceptual, ús sofisticat del llenguatge i de la intertextualitat, prosa curulla d’intensitat crítica a tots nivells i mirada hiperlúcida. La idea omnipresent de precarietat fa del personatge una figura molt potent en el pla literari: un outsider que viu en un deliciós estat constant de desajustament amb el món.

 

[Font: www.diarilaveu.cat]