quinta-feira, 2 de fevereiro de 2017

Las islas Canarias, principal exportador de vinos de España en el siglo XVII

Un estudio de la Universidad de Sevilla pone de relieve el cambio que sufrió la exportación de vinos españoles en el transcurso de los siglos XVII y XVIII. El trabajo refleja cómo los vinos andaluces desbancaron a los canarios tras el cambio de siglo y trata de establecer las causas de este crecimiento.

Uva blanca de la variedad malvasía. / Wikipedia
En el siglo XVII los vinos malvasía, de origen canario, eran los más exportados a Inglaterra desde España. En concreto, los ‘wine port book, o libros de vinos que se conservan aún en Reino Unido, indican que en 1670 el 65,62% de los vinos que llegaban al puerto de Londres provenían de Tenerife y La Palma, el 21,25% de Málaga y, tan solo el 9,63% de Cádiz (vinos de Jerez).

Un estudio de la Universidad de Sevilla (US) indica que mientras que las cosechas de malvasía de mayor calidad se vendían a los ingleses, el resto se exportaba a las colonias españolas y a Brasil. Autores tan importantes como William Shakespeare hacían referencia a los vinos canarios en esta época. Por ejemplo, en Enrique IV (Segunda parte, acto II, escena IV), Mistress Quickly dice a Doll Tearsheet: "Por mi fe que habéis bebido demasiado vino canario, un vino maravilloso y penetrante que perfuma la sangre antes de que se pueda decir: ¿qué es esto?".
Caída del vino canario
La pregunta que se hacen ahora los expertos es por qué 50 años después, en 1720, el vino canario suponía solo el 10% del volumen total de vinos exportados a Inglaterra frente a los vinos andaluces, sobre todo el sherry de Jerez, que se posiciona en primer lugar conforme avanza el siglo XVIII.
“Hay corrientes de opinión que señalan que simplemente cambiaron los gustos de la sociedad inglesa, pero nosotros queremos ir más allá; debemos estudiar los costes de producción, de transporte y de distribución del vino canario de la época, así como también de los vinos de Málaga, que experimentaron un retroceso similar en el mercado británico, para saber qué produjo realmente esta caída tan acusada del consumo de malvasía y ese cambio drástico del mercado vinícola del Atlántico”, dice el autor del estudio, José Ignacio Martínez. En su trabajo ha contado con la colaboración del profesor Antonio Macías de la Universidad de La Laguna (Santa Cruz de Tenerife).
El comercio del vino marcará, según los expertos, la historia de muchas regiones de España desde la Edad Moderna, pero no será hasta el siglo XIX cuando tomen relevancia internacional los vinos de Rioja y un siglo después los de Ribera del Duero.
“España carece de registros aduaneros fiables y completos sobre las mercancías que se exportaban e importaban hasta el siglo XIX. A diferencia de esto, en 1560 se llevó a cabo una remodelación del sistema aduanero inglés que impuso un control fiscal de todos los productos que entraban y salían del país. Aún se conservan muchos libros del comercio del vino en los archivos nacionales de Reino Unido, en la localidad de Kew, que nos han permitido descubrir otros datos como que en la década de 1630 se llegaron a importar más de 12.000 toneladas de vino español por el puerto de Londres, cuenta Martínez.
Las periferias del sistema comercial español
Junto a la profesora de la US Isabel Lobato, investigadores de la Universidad de Huelva, UNED de Madrid, la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y la Universidad Bocconi de Milán, José Ignacio Martínez trabaja en un proyecto de investigación sobre las periferias del sistema comercial español, entre los siglos XVII-XVIII.
“Llevamos trabajando 15 años en esta línea para tratar de tejer un mapa de las relaciones mercantiles de España en estos siglos en los que el comercio internacional español abarcaba prácticamente todo el mundo y donde el real de plata de Castilla era la moneda de referencia”, explica el coordinador del proyecto.
En esta época, el sistema comercial español se extendía por el Mediterráneo, el Atlántico y el Pacífico y había múltiples interconexiones e interacciones entre los distintos comercios que se practicaban desde la Carrera de Indias (colonias americanas), al llamado Galeón que zarpaba de Manila hasta Acapulco con mercancías asiáticas llegadas de China, Japón y la India, pasando por las rutas comerciales del norte de África, que -aunque modestos- practicaban interesantes intercambios comerciales que sorteaban el choque religioso, y distintos imperios coloniales como el imperio británico, el norteamericano y el Caribe español, donde el real de plata de Castilla era el núcleo central de interés para el sistema comercial. 

Referencia bibliográfica:
Martínez Ruiz, José Ignacio "El comercio de vinos entre España e Inglaterra en la segunda mitad del siglo XVII: Construcción de una serie anual y primeros resultados". Historia Agraria. dic 2016, Issue 70, pp. 3-31.

[Fuente: www.agenciasinc.es]

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