quarta-feira, 25 de março de 2026

León Gieco: el pañuelo como faro - la cultura a 50 años del golpe



La resistencia cultural durante la dictadura fue clave para mantener viva la memoria y la crítica. Como lo fue en los 90, y como lo es hoy. Pienso en Mercedes Sosa, quien fue puesta presa en La Plata, en un lugar peligroso, de Camps, pienso en esas canciones que ella convirtió en himnos porque la gente quería recordar, quería ese acompañamiento. Entre esas canciones convertidos en himnos de la resistencia, como “La maza” y tantas otras, se puede incluir también a “Solo le pido a Dios”, por el que fui citado por el general Montes. 


Cualquier cosa que viniera del rock, ya era catalogada de actitud subversiva. Y los recitales les servían a estos tipos para enganchar pibes: yo mismo he ido a un par de conciertos del Luna Park -incluso en uno de Wedding Report- y a la salida he visto a esos estúpidos, fichando a la gente que hacían pasar entre ellos. Una combinación fatal: gente estúpida y con poder, con poder de decidir la vida y la muerte. 

“Te pego un balazo en la cabeza”  

Por entonces yo estuve preso un par de veces en Córdoba, en Comodoro Rivadavia, y también fui citado al comando de Palermo por el General Montes, como decía, por “Solo le pido a Dios”. El tipo monologó y me dijo: la próxima vez que cantes esta canción, te pego un balazo en la cabeza. Apuntándome con un arma.  

Para esa época yo ya estaba recibiendo mensajes telefónicos, pero le daba poca importancia. Pero después de eso recibí uno de una mujer que me dijo: León, tenés que irte, saben dónde tu hija va al jardín de infantes. Ahí reaccioné: ¿qué tiene que ver mi hija con todo esto? Decidí irme a los dos días, regalé todo lo que tenía, los libros, los muebles, todo. Mi compañera Alicia con Lisa, que era chiquita, se fue a la casa de la mamá, dejamos el departamento, y a los dos días nos fuimos buscando dónde vivir. Pasamos por Perú, Colombia, Costa Rica, Venezuela y México. Hasta que hablamos por teléfono con Gabriela Molinari, la primera cantante de rock, que vivía en ese momento con Edelmiro Molinari, el guitarrista de Almendra, y ella, cariñosamente, nos invitó a que vayamos a su casa.  

Así fue que terminé exiliado en Estados Unidos, y como no tenía prohibido entrar y salir del país (sí en radio y televisión) volví un par de veces, con mucho cuidado, a tocar en el interior, para pasar más desapercibido digamos, y así ir zafando. Después nos fuimos a Italia. Y ahí, con todos los exiliados que daban testimonio allá, fue que me enteré de las barbaridades que estaba haciendo la dictadura cívico-militar en Argentina, porque nosotros no lo sabíamos cabalmente todavía. 


Fueron años en que se produjo una cultura del miedo, se impuso una censura brutal, se prohibieron libros, músicas, películas. Y sin embargo la cultura se abrió paso con obras de resistencia, que todavía tienen plena vigencia. 

En medio de tanta noche en la que estuvieron involucrados empresarios, religiosos, jueces, colaboradores, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo emergieron como faros de resistencia, exigiendo justicia y la recuperación de los nietos apropiados. Son los mismos faros que nos siguen guiando hoy.  

Días peligrosos  

Y así como habían experimentado con Víctor Jara en Chile, acá los tipos tenían como plan matar a algún artista. Y yo creo, por cómo se hilaron las cosas, que al que habían elegido era Piero, que era muy popular y muy peronista. Cuando van a buscarlo, llegaron cuatro o cinco autos de policía, le rompieron toda la casa. Y Selva Aleman y su marido lo salvaron, él ya estaba en Ezeiza, por volar. Fueron dos horas en su caso, la diferencia entre la vida y la muerte. 

Por eso yo lo incluí en la canción “Días peligrosos”, con una estrofa que hace referencia directa a este caso:

Cantaba canciones y lo fueron buscar,

mientras le rompían la casa, él ya estaba en Uruguay.

¿Cómo en dos horas pueden traer tanta vida o tanta muerte?

El destino, desde lo alto, decide.


[Fuente: www.pagina12.com.ar]

La première librairie Feltrinelli d’Amérique latine ouvre en Uruguay

Les grandes manœuvres du livre ne sont pas l'apanage des bruyantes capitales ni des métropoles. Le groupe italien Feltrinelli a pris l’avion pour Montevideo, avec un grand projet. Une librairie, un bâtiment mythique, des ministres, un orchestre et cette vieille intuition européenne : on peut encore faire de la géographie culturelle avec des étagères.


Publié par Nicolas Gary

Feltrinelli a choisi Montevideo. Le geste mérite mieux qu’une brève mondaine sur une inauguration de plus. Fin février, le groupe italien a ouvert dans la capitale uruguayenne sa première librairie d’Amérique latine, installée dans le bâtiment Pablo Ferrando, au cœur de la Ciudad Vieja. L’enseigne aligne 60.000 titres sur deux niveaux, dans un espace de 650 m² avec café et programmation culturelle. Pour un groupe né à Milan il y a soixante-dix ans, l’opération vaut déclaration stratégique.

Le choix surprend d’abord par la géographie. Dans l’imaginaire éditorial européen, l’expansion latino-américaine passe d’ordinaire par Buenos Aires, Mexico ou São Paulo. Feltrinelli a préféré l’Uruguay, marché réduit, pays stable, scène culturelle dense, ville lisible, et centre historique déjà marqué par une sociabilité du livre.

Carlo Feltrinelli l’a d’ailleurs assumé dans la presse uruguayenne en présentant Montevideo comme « un premier laboratoire. » La formule dit tout : il ne s’agit pas d’une simple succursale, mais d’un test grandeur nature.

Le groupe n’arrive pas dans le vide. La nouvelle librairie s’installe dans un lieu connu des lecteurs montevidéens, l’immeuble qui avait accueilli la librairie Más Puro Verso. Elle le fait avec des partenaires locaux, Alejandro Lagazeta, Juan Castillo Marianovich et Pablo Braun, et sous le regard appuyé des autorités.

L’ambassade d’Italie a organisé une réception officielle avant l’ouverture, en présence de Carlo Feltrinelli, de la directrice générale Alessandra Carra, du ministre uruguayen de l’Éducation et de la Culture José Carlos Mahía, ainsi que de plusieurs responsables politiques et culturels. Quand une librairie se lance avec un tel protocole, on n’est déjà plus tout à fait dans le commerce de détail.

Le signal est double. Il est économique, bien sûr : Feltrinelli cherche un point d’entrée régional dans un espace hispanophone où la circulation des catalogues, des auteurs et des événements reste décisive. Mais il est aussi culturel. ANSA rappelle que le groupe entretient depuis les années 1960 un lien soutenu avec les voix latino-américaines, de Juan Carlos Onetti à Mario Benedetti, de Juan Rulfo à Vargas Llosa. Ouvrir à Montevideo, ville d’Onetti et de Benedetti, permet donc d’habiller l’expansion d’une continuité symbolique très travaillée. C’est habile. Et certainement pas innocent.

Le pari repose aussi sur un contexte urbain précis. La Ciudad Vieja concentre patrimoine, tourisme, institutions culturelles et flux piétons. Montevideo Portal a parlé d’un « jalon pour la culture de Montevideo », tandis qu’El País Uruguay a insisté sur la présence personnelle de Carlo Feltrinelli lors de l’ouverture officielle du 28 février.

Le groupe ne s’est donc pas contenté d’accrocher son nom sur une façade. Il a mis en scène son arrivée comme un événement culturel, presque diplomatique, avec orchestre, auteurs, représentants institutionnels et imaginaire italien exporté clé en main.

Ce choix uruguayen révèle une logique plus fine qu’une conquête spectaculaire. Feltrinelli ne court pas après le plus gros marché. Il cherche un terrain d’atterrissage stable, cultivé, symboliquement fort, où bâtir une présence régionale sans se dissoudre d’emblée dans la brutalité concurrentielle des grandes capitales. Montevideo devient ainsi une tête de pont, une vitrine et un essai.

 

[Photo : Feltrinelli - source : www.actualitte.com]

50 años del 24 de marzo de 1976

 


Escrito por Eduardo Lucita

Sería tal vez la segunda semana de enero de aquel año. Nos dimos cita en un campo cercano a Villa María, Córdoba (ciudad natal de mi compañera de toda la vida), Eduardo Requena y Soledad García, dirigentes docentes de Córdoba, el Rafa Flores del caucho y referente de la Mesa de Gremios en Lucha de Córdoba, José Montenegro (más conocido por Pepe Macondo por el nombre de la librería que tenía en la ciudad). No recuerdo bien pero es posible también estuviera la Negra Elba Gigante, docente que fuera la compañera del Gordo Varas, asesinado por la triple A junto con Atilio López en 1974, pocas horas después de que salieran de nuestra casa.

Nos encontramos en ese campo, cuyos dueños eran una pareja amiga de los amigos y militante de las causas justas, porque allí tenían refugiado a Alberto Piccinini, el histórico dirigente metalúrgico de Villa Constitución. Fuimos para acompañarlo pero también autoconvocados en una suerte de reunión de urgencia, para analizar las complejidades y los riesgos de la coyuntura política nacional.

En esa tarde noche, que recuerdo corría una suave y refrescante brisa, todos en ronda alrededor del fogón, intercambiamos ideas acerca del impacto que la crisis de los petrodólares de inicio de la década causó en nuestra economía. Cómo la crisis desembocó en el Rodrigazo, la respuesta obrera y sindical que se tradujo en la primera huelga general contra un gobierno peronista y en contrapartida la emergencia de las Coordinadoras Gremiales del ’75 organismos de debate y deliberación, con sus asambleas en puerta de fábrica y masivas movilizaciones. Con el tiempo las he caracterizado como embriones de organismos de doble poder, cuyo desenvolvimiento el golpe cortó de cuajo. Pasamos revista a la crisis de los partidos tradicionales y la salida de esa encerrona… Pero lo que sobrevoló en toda la reunión, de varias horas, era la inevitabilidad del golpe militar. Discrepábamos en los tiempos y el momento, pero su concreción nos parecía inevitable. Sin embargo, no creo que ninguno de los que allí estábamos imagináramos la profundidad y consecuencias que tendría el anunciado golpe.

Luego de aquel encuentro se editó el último boletín de la Coordinadora cordobesa, el Rafa escribió el editorial con el título “Orden cerrado sobre el país”, ilustrado con un mar de botas que marchaban sobre nuestro territorio.

De aquel grupo Requena continúa detenido desaparecido, Soledad y el Rafa fueron secuestrados y luego puestos a disposición del PEN, finalmente exiliados en España, mientras que Piccinini estuvo cinco años detenido, y luego al exilio, creo en Canadá. José y la Negra Elba también se exiliaron, España y México respectivamente. La pareja dueña del campo y nosotros sobrevivimos a salto de mata en el exilio interno.

El golpe que cambió nuestras vidas

Yo vengo del setenta, de esa raza

que se atrevió a vivir en rebeldía

y que quemó sus días como brasas

en el pagano altar de la utopía.

Juan Gelman  “Los setentistas”



[Fuente: www.huelladelsur.ar]

terça-feira, 24 de março de 2026

Carles Rebassa: «Hem de tenir una legislació que faci que el català sigui imprescindible per viure als Països Catalans»

«Sense llengua no hi ha ni país, ni llibres, ni projectes, ni rondalles, ni estratègies, ni res», ha advertit el guanyador del premi Sant Jordi 


En la 75a Nit de les Lletres Catalanes, Carles Rebassa (Palma, 1977) ha guanyat el 66è Premi Sant Jordi de novel·la amb Prometeu de mil maneres, que serà coeditada per Òmnium i Univers. El seu discurs ha estat un dels més destacats:

«Nosaltres som aquí perquè tenim llengua, perquè tenim aquesta llengua. Si en tinguéssim una altra, no hi seríem. Seríem altres coses, però no això i aquí, ara i aquí. Sense llengua no hi ha ni país, ni llibres, ni projectes, ni rondalles, ni estratègies, ni res. Ja en podem fer, de grans propòsits, però sense el català nosaltres no hi som. La resta són mentides del temps de la moixa coixa i els nostres enemics això ho saben de fa molt de temps. Cal que ens defensem dels atacs continuats que rebem per ser qui som, als jutjats i al carrer, al Senat i al Parlament, a l'escola, al metge i al cafè. El futur del català també depèn de nosaltres, Carme Junyent, i tant que sí. Però no tan sols de nosaltres, ni discursos apocalíptics, ni mentides bilingüistes, ni racistes, ni franquistes que ens acusen de racistes, ni pactes autonòmics per la llengua.

»Hem de tenir una legislació que faci que el català sigui imprescindible per viure als Països Catalans. Imprescindible per viure als Països Catalans. I això els virreis i els titelles que ens governen no ho faran possible mai. Això tan sols ho podem fer possible nosaltres si ens tornam a determinar, com vam fer fa nou anys, abans que porucs, mesells i traïdors ens deixessin amb el cul a l'aire. Tornem-hi, doncs. I per acabar, atès el moment que vivim i pel que fa a la guerra, com deia Guillem d'Efak: "I que mai més no hi hagi guerres ni lluites entre germans". Però després hi va afegir: "I que si hi torna a haver guerra, la guanyam els catalans". Salut i gràcies.

[Foto: Òmnium Cultural - font: www.catorze.cat]

Revisitando el terrorismo de Estado, 50 años después del golpe en Argentina

Durante los primeros tres años de dictadura, la clase obrera argentina protagonizó huelgas sorpresivas parciales y centenares de sabotajes. El movimiento de los Montoneros fue acompañado de una movilización masiva. 

Jóvenes peronistas durante una manifestación.

Escrito por Mariano Pacheco

Podría afirmarse que el terrorismo de Estado en Argentina comenzó antes del 24 de marzo de 1976, cuando las tres armas (Ejército, Marina, Aeronáutica) comenzaron con su gobierno de facto, llevando adelante un “plan sistemático” de secuestros, torturas, asesinatos y “desaparición forzada” para reestructurar las bases sociales, económicas, políticas y culturales del país, al que denominaron Proceso de Reorganización Nacional.

Como señala Pilar Calveiro en su libro Poder y desapariciónLos campos de concentración en Argentina, la modalidad represiva ya implementada por la Triple A se transformó en oficial por parte del Estado. La “experiencia concentracionaria”, que apuntó a una deshumanización total de quienes pasaban por ella, se llevó adelante en alrededor de 340 campos de detención y exterminio que funcionaron en 11 de las 23 provincias del país, y por los cuales pasaron cerca de 20.000 personas, contando con una participación colectiva de las Fuerzas Armadas y de la policía que buscó “ensuciar las manos” de la mayor cantidad de efectivos en la represión, para “comprometerlos personalmente”.

Fue ese carácter sistemático del plan de exterminio de los proyectos de emancipación y la voluntad por parte de las clases dominantes de dar una vuelta de página a la matriz productiva del país, la que diferencia aquella dictadura del accionar terrorista de las bandas que operaban durante los dos años anteriores, como la Alianza Anticomunista Argentina, organización paraestatal dirigida por José “El Brujo” López Rega, influyente ministro de Bienestar Social de la presidenta María Estela Martínez de Perón, quien queda al mando del Ejecutivo Nacional tras el fallecimiento –el 1º de julio de 1974– de su marido, el líder político más destacado de la Argentina durante esas últimas tres décadas.

Lo central de aquella apuesta siniestra quedó retratado de manera clara y concisa ya desde el primer aniversario del Golpe, cuando Rodolfo Walsh escribe la “Carta abierta de un escritor a la Junta Militar”. El periodista y militante montonero fue asesinado el 25 de marzo de 1977, mientras distribuía dicho texto a la prensa internacional, permaneciendo su cuerpo desaparecido hasta el día de hoy.

En 1977 fueron cien los conflictos, con 514.000 asalariados movilizados. Fue un año de “trabajo a tristeza”, método de lucha que consistía en ir a trabajar, pero desarrollar las tareas “con desgano”

Días después aparecen las Madres de Plaza de Mayo, quienes lograron poner en pie un movimiento de derechos humanos sin precedentes, caracterizado por el filósofo argentino Raúl Cerdeiras como un auténtico “acontecimiento” político, reconocido a nivel mundial por el pañuelo blanco que esgrimían las mujeres en sus cabezas, en muchos casos con los nombres de sus hijas e hijos desaparecidos bordados sobre la tela.

Ese dar vueltas a la Plaza como “unas locas”, mientras la policía les decía que estaba prohibido el derecho de reunión, saca el fenómeno de la órbita de los derechos humanos tal como se entendía hasta entonces: ya no víctimas, como se promovía desde las potencias occidentales, sino hacedoras de una lucha que seguirá hasta el día de hoy, exigiendo “Verdad y Justicia”, ejercitando una memoria que no quedó aprisionada en la experiencia de sus familiares, sino que se hizo extensiva al conjunto del campo social e, incluso por años, llegó a ser política de Estado.

La resistencia obrera

Durante los primeros tres años de dictadura, la clase obrera argentina protagonizó huelgas sorpresivas parciales y centenares de sabotajes. Según indican datos parciales, solo durante el año 1976 –en los momentos iniciales y más crudos de la represión militar– se produjeron 89 conflictos sindicales, que movilizaron a 190 mil trabajadores. En 1977 fueron cien los conflictos, con 514.000 asalariados movilizados.

Ese fue, además, un año repleto de “trabajo a tristeza”, método de lucha invisible para las patronales, que consistía en ir a trabajar… pero desarrollar las tareas “con desgano”. Al año siguiente los conflictos laborales aumentaron: 1.300 solo durante el primer semestre y un total anual de 4.000. Incluso algunos gremios llegaron a movilizarse a pesar de la estricta prohibición del gobierno de facto. Es ese el camino que conduce a la histórica Jornada Nacional de Protesta del 27 de abril de 1979, que permite que luego la central obrera, a pesar de su ilegalidad explícita, comenzara a recomponer sus fuerzas organizativas y actuara con cierto margen de visibilidad, hasta llegar al 22 de julio de 1981, cuando se lleva adelante la segunda huelga general contra el régimen. A diferencia del anterior paro de la CGT, esta vez la adhesión obrera fue muy masiva, a pesar de que ese mismo día los principales dirigentes fueron enviados a prisión por los militares.

Manifestación en Buenos Aires

A la resistencia de la clase trabajadora se le sumaron reclamos y demandas populares más amplias. En octubre de 1981 un arzobispado de la Iglesia Católica convocó a una “Marcha del hambre” y, al mes siguiente, la central obrera organizó una peregrinación a San Cayetano (“Patrono del trabajo”), a la que asistieron 50.000 personas bajo la consigna “Paz, Pan y Trabajo”. Aquella movilización fue la primera verdaderamente masiva contra la dictadura y el reclamo por la “aparición de los desaparecidos” ya no podía ocultarse.

En diciembre de 1981 Leopoldo Fortunato Galtieri asumió, también de facto, la Presidencia de la Nación, en lugar de Jorge Rafael Videla, al mando del Ejecutivo desde el inicio de la dictadura. El 30 de marzo de 1982 miles de personas marcharon a la Plaza de Mayo y a las plazas de las principales ciudades de la Argentina, convocadas por la CGT, quien reclamó el fin de “este proceso que ha logrado hambrear al pueblo sumiendo a miles de trabajadores en la indigencia y la desesperación”.

El 2 de abril la Junta militar declaró la guerra a Gran Bretaña tras el intento de recuperación de las Islas Malvinas, fracaso bélico que aceleró la retirada de los militares a los cuarteles, fuertemente desacreditados por todo el proceso de luchas obreras antes descriptos, y por aquello que el filósofo argentino León Rozitchner caracterizó como el desarrollo de una ineficaz estrategia de “guerra limpia” por parte de quienes solo podían ser eficaces para llevar adelante la “guerra sucia” contra su propia población, porque así habían sido formados por la doctrina de Contrainteligencia y Seguridad Nacional norteamericana.

La resistencia guerrillera

Ni bien comienza la nueva dictadura, la principal organización de la izquierda marxista, el Partido Revolucionario de los Trabajadores//Ejército Revolucionario del Pueblo, ya golpeado por el frustrado intento de copamiento del Cuartel de Monte Chingolo en diciembre de 1975, lanza la consigna: “Argentinos, a las armas”. Pero para mediados de año se encontraba ya prácticamente desmantelada, tras ser interceptada por el Ejército, a fines de marzo, una reunión del Comité Central donde varios de sus integrantes fueron asesinados y otros secuestrados y desaparecidos; en julio, su principal dirigente, Mario Roberto Santucho, resultó asesinado durante otro operativo de represión (su cuerpo también permanece desaparecido hasta la actualidad). Una de sus últimas acciones del PRT//ERP, en febrero de 1977, fue el intento fallido de ejecución del dictador Videla.

Por su parte, Montoneros, la principal organización de la izquierda peronista, sostuvo durante esos primeros meses una política que consistió en atacar militarmente lo que consideraba el “centro de gravedad” del régimen. De allí los grandes operativos guerrilleros que se realizarán durante el segundo semestre de 1976: atentados contra la Coordinación Federal de la Policía Federal, el Cuartel General de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y el Círculo Militar; ejecución del jefe de la Policía Federal; colocación de explosivos en el Ministerio de Defensa durante una “conferencia antisubversiva”. La respuesta de las Fuerzas Armadas no se hizo esperar y los asesinatos de militantes detenidos en cárceles se multiplicaron.

Para entonces Walsh participa de un área de Inteligencia de Montoneros. Desde allí elaboran unos documentos internos con críticas hacia la Conducción Nacional. Argumentan que el plan de “aniquilamiento de la subversión” de la dictadura no solo resultaba eficaz, sino que incluso se llevaba adelante con mayor velocidad que la prevista. Por eso recomiendan a la organización que abandone los grandes operativos y retorne a las lógicas de la “Resistencia peronista” de 1955, que con miles de pequeñas acciones de baja intensidad había logrado incorporar masivamente a los trabajadores a la lucha antidictatorial.

Durante 1978, en el marco del Mundial de Fútbol, Montoneros lanza una campaña de propaganda internacional con denuncias a la dictadura

Pero el ejemplo del desembarco triunfante del ejército rebelde en Cuba, o la estrategia de “guerra popular y prolongada” de China y Vietnam resultaban más atractivos en términos de modelo, por más que el peronismo –principal movimiento político de masas de las últimas tres décadas en Argentina– permaneciera replegado, producto de los golpes que le asestaba la dictadura, y disperso, tras la muerte de su líder.

Durante 1978, en el marco del Mundial de Fútbol, Montoneros lanza una campaña de propaganda internacional con denuncias a la dictadura, sobre todo desde el Movimiento Peronista Montonero, inaugurado en abril de 1977 en Roma, con importantes referencias del campo cultural argentino en el exilio. También introduce pelotones de combate desde el exterior, que cuentan con un nuevo armamento: los lanzagranadas livianos RPG7, probados durante los entrenamientos en Medio Oriente. La consigna que se promueve es “Argentina campeón//Videla al paredón”.

En 1979, las fuerzas montoneras concentradas en el exilio, retornan al país, previo entrenamiento en el exterior. Son las conocidas Tropas Especiales de Infantería (TEI) y Tropas Especiales de Agitación (TEA), que tenían como objetivo “golpear el equipo económico” de la dictadura y acompañar con propaganda los crecientes conflictos sindicales y descontento popular con los militares.

Después de aquel fallido intento de que el retorno montonero dinamizara y condujera algún tipo de situación insurreccional, la organización queda duramente golpeada. Así y todo, entre mediados de 1980 e inicios de 1982, pequeños pelotones de combate persistieron (en muchos casos desvinculados de sus estructuras orgánicas), en sostener acciones de sabotaje contra las fuerzas de represión y el empresariado, realizando interferencias con los modernos aparatos móviles de “Radio TV Liberación” y acompañando los conflictos obreros que proliferaban.

Un importante sector de la militancia montonera (así como del PRT//ERP que intenta reagruparse en el exilio), acompaña activamente la ofensiva final del Frente Sandinista de Liberación Nacional que, en julio de 1979, llega al poder en Nicaragua, dando inicio a la segunda revolución socialista de América Latina, en un contexto en el que las luchas emancipatorias en el Cono Sur habían sido arrasadas por las dictaduras coordinadas por el denominado “Plan Cóndor”.

Entre abril y mayo de 1983 fueron asesinados el militante Osvaldo Cambiasso y dos miembros de la Conducción Nacional: Raúl Clemente Yager y Eduardo “Carlón” Pereyra Rossi.

La derrota de las Fuerzas Armadas Argentinas en la guerra de Malvinas, como estocada final de la dictadura, encuentra a Montoneros en una maniobra de pasaje a la lucha política de superficie, dejando a un lado ya los intentos por sostenerse como una fuerza insurgente. En julio de 1982 se realiza después de muchos años un acto público (y masivo para las condiciones aún represivas de la época) en homenaje por un nuevo aniversario de la muerte de Eva Perón y se impulsa un espacio, junto a otros sectores nacional-populares, denominado Intransigencia y Movilización Peronista.

Manifestación en Argentina

Así y todo, Montoneros padece sus últimos reveses, frente a unas fuerzas armadas que, aunque en retirada, no dejan de cobrarse vidas: en diciembre de 1982 fue asesinado Ricardo René Haidar, uno de los sobrevivientes de “La Masacre de Trelew” acontecida una década atrás, y entre abril y mayo de 1983 fueron asesinados el militante Osvaldo Cambiasso y dos miembros de la Conducción Nacional: Raúl Clemente Yager y Eduardo “Carlón” Pereyra Rossi.

Es todo este largo proceso de luchas de la clase trabajadora e incluso de accionar político-militar de las organizaciones armadas lo que lleva al historiador argentino Pablo Pozzi a destacar, en su libro Oposición obrera a la dictadura, que resulta indudable que “el proceso de resistencia obrera desarrollado a partir de marzo de 1976 y que culminó con la movilización de marzo de 1982, representa la base material de la conquista de la democracia y de la derrota de la dictadura”.

[Fuente: www.elsaltodiario.com]

Així era una «casa intel•ligent» fa 100 anys

Un inventor del segle XIX va ser un avançat a la nostra època i així va crear el concepte de casa intel·ligent 


Escrit per Mauricio Martínez 

És una absoluta bogeria pensar que el concepte de casa intel·ligent ja existia des del segle passat. Un programa del canal History Channel va mostrar aquesta casa que pertany a la dècada de 1930. És una casa que va ser construïda amb veritable enginy i mentalitat futurista. 

Ubicada a Michigan, sorprèn per la configuració i el disseny que té i és que va pertànyer ni més ni menys que a l'inventor de les telecomunicacions, WJ Moore. Sembla un "castell del mag" que seria el més personalitzat que han vist els presentadors del programa de TV. Què hi ha dins que la fa tan especial?

WJ Moore va obtenir una casa intel·ligent com la podríem tenir avui dia sense gens de tecnologia


No podria descriure's d'una altra manera. Moore Telephone Manufacturing Company i Moore Telephone System van ser companyies fundades just acabant el segle XIX. L'experiència d'aquest inventor va ser el resultat directe d'aquesta casa. Malgrat el caràcter rudimentari de casa seva, va poder equipar-la amb llums, panys i un sistema de seguretat per a la llar, incloent-hi la porta del garatge. Aquesta última tenia un sistema de politges amb el qual era possible l'obridor automàtic.

Un altre exemple era d'un sistema de politges adaptat per a una tirolina al pati del darrere. És possible apreciar cablejat amb el qual era possible controlar la il·luminació, les portes i els panys. Aquesta era la primera versió de llums i panys controlats a distància. Si bé és cert que no interactuava amb la veu o amb algun altre instrument com avui es fa amb els mòbils, va poder crear un panell de control sofisticat per a l'època, anticipant-se als dispositius com tauletes, pantalles o altaveus intel·ligents

En prémer només un botó, es podien fer diverses tasques i les va dividir per zones per poder controlar els dispositius d'àrees específiques. Com era possible saber què feia cada botó? Hi havia notes per a la família amb les instruccions de l'inventor Moore i que encara existeixen per veure com s'havia configurat i sobre el seu funcionament ple.

És possible avançar-se a certa època, ¿ho estem veient avui amb Apple?

Tenim clar que no va ser una automatització simple, sinó que va requerir quelcom més que enginy: molt raonament, proves i errors com qualsevol invent. A la casa de Moore podia bloquejar les seves portes, encendre llums i fins i tot contactar amb els serveis d'emergència en cas d'emergència. El més sorprenent, respecte a la cura de la seva llar, era el panell de control amb indicadors de llum que informava l'estat de les bombes d'aigua. Al costat de la xemeneia també hi havia una llum indicadora per alertar que s'havia obert una porta. 

L'episodi mostra que s'estan fent alguns esforços per poder tenir-la en el seu estat original, cosa que podria donar com a resultat alguna inversió de milers de dòlars. És increïble com una idea de casa intel·ligent es va originar fa pràcticament 100 anys de distància. Potser estem veient això actualment (o ja va ocórrer fa anys) amb els productes d'Apple. 

L'Apple Vision Pro és el primer ordinador espacial del món

El Mac, com a mostra del passat, present i futur de la companyia, està definint l'era de l'ordinador modern. I si ens n'anem a un producte del present i que té molt futur al davant, és Apple Vision Pro. El seu mercat actual és limitat pel seu preu i l'entorn on la pantalla va directa als nostres ulls. En un futur on el mòbil sembla ser el principal mitjà per comunicar-nos, en altres 100 anys es podria estar parlant d'Apple com una marca que ha impulsat els dispositius avançats a la seva època. Això només ho dictaminarà el camí que desitgi seguir la companyia.

 

[Font: www.elnacional.cat]

Guerra all’Iran: ecco i siti patrimonio dell’umanità devastati dagli attacchi statunitensi e israeliani

Da Isfahan a Teheran fino a Khorramabad gli attacchi israeliani e americani hanno danneggiato monumenti tra cui alcuni iscritti/inseriti/presenti nella lista UNESCO.

Una sala del Palazzo Golestan prima dell'attacco aereo che ha seriamente danneggiato il sito Patrimonio dell'Unesco.
di Rayhan Uddin

Middle East Eye

La storia dell’Iran è caratterizzata da conquiste, rinnovamenti culturali e maestria artigianale, tutti elementi visibili nei suoi straordinari siti storici.

Le iconiche cupole turchesi di Isfahan e gli interni fittamente decorati di moschee e palazzi in tutto il paese sono rinomati a livello internazionale.

Il patrimonio architettonico iraniano può essere suddiviso approssimativamente in due epoche. La prima è il periodo pre-islamico che comprende imperi iraniani come gli Achemenidi e i Sasanidi, mentre la seconda include una successione di imperi e Stati islamici a partire dal califfato Rashidun fino allo stato Qajar, all’inizio del XX secolo.

L’Iran vanta 29 siti riconosciuti come Patrimonio dell’Umanità dall’UNESCO, decimo tra i più numerosi al mondo. Ma nelle ultime due settimane e mezzo questi siti sono stati oggetto di attacchi da parte di Israele e degli Stati Uniti.

Da Isfahan a Teheran fino a Khorramabad, i raid israeliani e statunitensi hanno devastato monumenti iraniani tra cui diversi siti iscritti nella lista del Patrimonio Mondiale dell’UNESCO.

Il protrarsi della guerra e l’aver stabilito un precedente fanno sì che altri siti del patrimonio siano a rischio: un funzionario iraniano ha definito gli attacchi una “dichiarazione di guerra a una civiltà”.

Middle East Eye elenca i siti che sono stati danneggiati finora.

Palazzo Golestan

Il 1° marzo, un giorno dopo l’inizio del conflitto, un attacco ha danneggiato il Palazzo Golestan, l’unico sito Patrimonio dell’Umanità UNESCO a Teheran.

Dalle immagini pubblicate dai media iraniani si vede che la deflagrazione di un missile esploso nelle vicinanze ha mandato in frantumi le finestre del palazzo e danneggiato gli iconici specchi e le vetrate del complesso.

Seyyed Ahmad Alavi, capo del comitato per il turismo e il patrimonio di Teheran, ha affermato che l’esplosione ha anche danneggiato le storiche porte Orsi e sollevato sezioni di asfalto all’interno del complesso.

Il Palazzo Golestan fu originariamente costruito nel XIV secolo durante il periodo safavide.

La maggior parte delle sue caratteristiche e le decorazioni attuali risalgono al XIX secolo, all’epoca Qajar, quando divenne la sede del governo della dinastia. I Qajar fecero di Teheran la capitale del paese nel 1786.

Oltre a un complesso di giardini circondato da un muro di cinta è composto da otto edifici palaziali la maggior parte dei quali ora adibita a musei.

Palazzo Chehel Sotoun

Una serie di importanti siti storici di Isfahan è stata danneggiata dagli attacchi israeliani e statunitensi, tra cui il Palazzo Chehel Sotoun (Quaranta Colonne).

Le immagini pubblicate dai media iraniani mostrano porte rotte, finestre in frantumi e detriti sparsi in tutto il palazzo.

Il sito, commissionato da Abbas I, lo scià safavide spesso noto come Abbas il Grande, è famoso per i suoi affreschi raffiguranti scene di battaglia e ricevimenti reali.

Un filmato online mostra una grande crepa al centro di un affresco del XVII secolo raffigurante lo scià safavide Tahmasp che dà il benvenuto al sovrano moghul Humayun in Iran.

I giardini del palazzo fanno parte di nove giardini storici in Iran che sono stati tutti iscritti nella lista del Patrimonio Mondiale dell’UNESCO.

Palazzo Ali Qapu

Vicino a Chehel Sotoun anche il palazzo Ali Qapu ha subito danni.

I media locali hanno riferito che porte e finestre del complesso sono state distrutte.

Ali Qapu è iscritto nella lista del Patrimonio Mondiale dell’UNESCO come parte di un insieme di siti nella piazza Naqsh-e Jahan a Isfahan.

Il palazzo fu inaugurato nel 1597.

L’edificio a sei piani presenta soffitti scolpiti con intarsi elaborati, oltre a numerosi dipinti e affreschi. 

Moschea Jameh

Anche una storica moschea di Isfahan è stata danneggiata. Un’esplosione il 9 marzo ha fatto crollare al suolo le piastrelle turchesi della Moschea Jameh, ha riportato il New York Times. Il quotidiano ha citato fotografie del ministero della cultura e del patrimonio iraniano, che mostravano colonne di fumo alzarsi dietro la moschea.

Gli attacchi statunitensi e israeliani all’interno dei confini della piazza Naqsh-e-Jahan, sito patrimonio mondiale dell’Unesco a Isfahan, hanno danneggiato la storica Moschea Jameh (Agenzia di stampa Tasnim)

Una moschea fu costruita per la prima volta sul sito alla fine dell’VIII secolo, durante l’era abbaside. Fu ricostruita un secolo dopo, con nuove aggiunte e ristrutturazioni nel corso di oltre un millennio. È considerata uno degli esempi più importanti di architettura persiana e islamica.

Recinto Reale (Dawlat Khaneh)

Oltre ai due palazzi e alla moschea storica, secondo quanto riferito, anche altri siti nel Recinto Reale, noto come Dawlat Khaneh, sono stati danneggiati. Secondo un giornale d’arte, citando i media locali, è stato danneggiato anche il padiglione Rakeb-Khaneh (Casa del Fantino) del XVII secolo. Anche Ashraf Hall, una struttura residenziale della corte safavide, è stata colpita. Così come Teymouri Hall, un edificio dell’era timuride che in seguito divenne il Museo di Storia Naturale dell’Iran.

Castello di Falak-ol-Aflak

Anche la cittadella di Falak-ol-Aflak, situata nella zona di Khorramabad, nella provincia del Lorestan, è stata danneggiata. Il sito risale al periodo sasanide (tra il III e il VII secolo).

Le autorità iraniane hanno dichiarato che l’8 marzo i raid aerei israeliani hanno colpito la zona circostante il castello situato su una collina.

Gli attacchi hanno preso di mira il Dipartimento per i Beni Culturali del Lorestan, distruggendo l’edificio.

Il castello di Falak-ol-Aflak, situato sulla cima di una collina a Khorramabad, nella provincia del Lorestan (Wikimedia/Flickr/Leoboudv)

L’esplosione ha danneggiato anche i musei di archeologia e antropologia del sito, ha affermato un funzionario locale, così come le caserme, gli edifici reggimentali e altre strutture della cittadella.

“Fortunatamente, la struttura principale del castello di Falak-ol-Aflak non ha subito danni”, ha dichiarato Ata Hassanpour, capo del Dipartimento per I Beni Culturali del Lorestan.


[Traduzione dall’Inglese di Giuseppe Ponsetti - riprodotto su www.zeitun.info]