El IB-Salut ha tenido que contratar en la
capital del país a un intérprete de la lengua cooficial de Balears por
exigencia del tribunal que decidirá la adjudicación de una plaza de
neurocirujano para Son Espases
I. Olaizola Palma
A veces los caminos de la
Administración están llenos de vericuetos que los hacen incomprensibles
para planteamientos más racionales y lógicos. De otra manera
sería difícil entender por qué el Servei de Salut ha tenido que
contratar a un filólogo catalán que ejerce como traductor jurado en la
capital de España para que actúe como intérprete de un
concurso-oposición para una plaza de neurocirujano en Son Espases que se
celebrará el próximo sábado.
Desde el IB-Salut confirmaron este
hecho, publicado en el BOIB del pasado 15 de marzo, y aseguraron que la
contratación de este traductor jurado externo al Servei de Salut obedece
a la petición expresa del tribunal calificador del proceso de selección para la plaza de neurocirujano, que es soberano y puede decidir libremente sobre estas cuestiones.
De
la misma manera, el Servei de Salut aclaró que la única función de este
intérprete será la de traducir la prueba y las respuestas de los
aspirantes al puesto que quieran expresarse en lengua catalana, una de
las dos cooficiales en esta comunidad.
Preguntados por qué no se ha recurrido a un traductor de
aquí para realizar este cometido, desde el IB-Salut recalcaron que se
ha tratado de una petición expresa del tribunal evaluador que,
reiteraron, es soberano para adoptar este tipo de decisiones a las que
no se puede oponer el Servei de Salut. Sobre los honorarios que
percibirá este traductor venido desde Madrid, las fuentes aludidas
precisaron que cobraría el montante estipulado para una dieta, un total
de 58,29 euros. También señalaron que, previsiblemente, la traducción se
realizará por vídeoconferencia por lo que no será necesario abonarle
también los gastos de desplazamiento. El proceso de selección del
neurocirujano, añadieron las citadas fuentes oficiales, se realizará
este sábado 29 de marzo.
El traductor jurado en cuestión es Xavier Basora Rovira, quien en el portal de empleo
Infojobs se ofrece para traducciones de catalán, traducciones juradas y
cursos de catalán para empresas. Entre sus conocimientos destaca su
dedicación profesional exclusiva a la traducción "en la combinación
linguística catalán-castellano en diversas áreas" y se publicita como
traductor e intérprete jurado de catalán por la Generalitat de Catalunya
con una experiencia de más de diez años como profesor de catalán para
adultos. Garantiza asimismo la "máxima seriedad y confidencialidad en
todos los trabajos", como pudo constatar este diario al intentar recabar
infructuosamente con el propio Basora Rovira algún tipo de explicación
sobre su contratación por parte de un Servei de Salut de una comunidad
catalanoparlante.
Quien sí puso un poco más de luz sobre todo
este asunto fue el doctor Javier Ibáñez, jefe del servicio de
neurocirugía de Son Espases, que admitió las dificultades que tienen en
servicios médicos pequeños para montar un tribunal calificador para
estas plazas tan especializadas.
"Por regla general, la
presidencia del tribunal la debería haber ostentado yo, como jefe del
servicio de neurocirugía, pero mi mujer también tiene esta especialidad y
se presenta a la plaza, por lo que he tenido que renunciar por
incompatibilidad. De la misma manera, de los ocho neurocirujanos que
formamos el servicio, tan sólo cuatro tenemos la plaza estatutaria. Los
otros cuatro, con contratos de interino desde hace varios años, también
se presentan a la plaza, por lo que lógicamente tampoco pueden formar
parte del tribunal. Y los tres restantes que podrían conformarlo también
tienen algún tipo de incompatibilidad. Por todo ello ha habido que
recurrir a profesionales de Madrid,
Andalucía y Valencia. Y quizá alguno de los tres neurocirujanos venidos
de la capital (el tribunal evaluador lo conforman entre siete y ocho
especialistas) ha reclamado a ese traductor jurado", aventuró una
posible explicación a este hecho el doctor Ibáñez.
Lo que sí
lamentó este profesional son los problemas e inconvenientes que
servicios pequeños y de referencia como el neurocirugía, cirugía
vascular o cardiaca tienen para formar estos tribunales evaluadores, lo
que hace que la consolidación de plazas se alargue en demasía. Y es que,
recordó, el puesto que se evaluará el próximo sábado había sido
ofertado por el Servei de Salut en el año 2010.
[Fuente: www.diariodemallorca.es]
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