sábado, 1 de agosto de 2015

Akira Kurosawa - Yoidore tenshi (1948)


Primera colaboración del actor Toshiro Mifune con el maestro Kurosawa, en un drama que narra la relación, tras el final de la Segunda Guerra Mundial, entre un gángster de la mafia japonesa -yakuza-, enfermo de tuberculosis, y el médico alcohólico que le atiende.


La obra de Kurosawa es una de las más extensas y heterogéneas que ha dado la historia del cine. Dramas, melodramas policíacos, pasando por thrillers, películas de samurais y numerosas adaptaciones literarias, como Ran (Shakespeare), El Idiota (Dovstoievski), Yojimbo (Hammet), Vivir (Tolstoi) o Los Siete Samurais (Esquilo), por citar algunos ejemplos.


Pero durante su primera etapa, y antes del punto de inflexión que supuso en su carrera la película Los Siete Samurais, encontramos un Kurosawa en evolución constante, que habla de historias mucho más duras y reales, más acordes a la época y las circunstancias que vivía por aquel entonces Japón. Y es en esta época en la que rueda tres films cuyas similitudes con el cine negro son evidentes, aunque también plagados de detalles singulares que los hacen únicos. Entretejiendo guiones habituales del género negro, desgrana una sociedad japonesa poblada de ladrones, prostitutas, desgraciados y maleantes, con la característica además de ser los únicos que parecen estar en contacto directo con esa sociedad en la que viven, más conscientes, supervivientes de una época que les ha venido impuesta, a diferencia de los clásicos perdedores que protagonizan este tipo de films en el cine estadounidense. Los protagonistas van a ser ciudadanos de a pie, que se sienten perdidos en un tiempo y un lugar que comprenden poco, que más que héroes son antihéroes, cambiando así las tornas establecidas para el género, si bien en todas ellas queda patente el reflejo de la americanización de Japón tras la ocupación norteamericana, hecho que no desagrada del todo al director.

La primera de las tres películas de este género es “El angel Ebrio”, rodada en 1948, y supone la primera aparición de Toshiro Mifune en un film de Kurosawa. Mifune interpreta a un ganster que acude a una clínica para que le extraigan una bala; además, el personaje se enfrenta a una inminente muerte por tubercolosis y a la traición de su amigo recién salido de la prisión. Cuenta también con otro coloso, Takashi Shimura, interpretando a un estravagante médico cuya curiosa afición consiste en emborracharse con alcohol clínico a falta de sake. 

Un film pesimista, en un Japón derrotado, cuyo escenario son los barrios bajos de Tokio que ofrecen la posibilidad a Kurosawa de mostrar el verdadero rostro del Japón de la posguerra. La singularidad de esta película reside en el gran poder simbólico de las imágenes (charcos de agua putrefacta, expresiones faciales de los personajes..), la banda sonora “inacabada” con destacables temas de guitarra, y la prodigiosa escena final de una pelea a cuchillo, donde el sonido juega un importante papel. (...) (Puerta de Babel)

Habiendo refinado su perspectiva y habilidades tras la cámara, en 1948 dirigió "El Ángel Ebrio", proyecto que marcó una madurez en su discurso al abordar una historia de solidaria amistad entre un doctor con aficiones etílicas y un matón gangsteril de poca monta condenado por una tuberculosis. Filme eminentemente dramático, la narrativa explora satisfactoriamente los laberintos existenciales que se erigen en toda relación humana, sobre todo ante dos personajes tan disímbolos, dotando a la historia de diversos puntos de lectura y niveles interpretativos, además de que marcó la primera colaboración que el director tendría con el formidable actor Toshiro Mifune, el alter ego cinematográfico de Kurosawa, dando origen a una de las duplas más legendarias en la historia del cine (como John Ford y John Wayne o Martin Scorsese y Robert deNiro) que se prolongaría a un lapso de 16 películas, la mayoría de ellas clásicos absolutos. (El Heraldo)



“Para mí hacer cine lo cambia todo, esa es la razón por la que he hecho del cine el trabajo de mi vida.”  Akira Kurosawa


[Fuente: scalisto.blogspot.com]

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