Los Premios Platino, entregados en la Ciudad de Panamá, se rinden ante la película chilena Gloria con tres premios
Por Rocío García
Por Rocío García
![]() |
| El comediante mexicano Eugenio Derbez, mejor actor en los Premios Platino |
Comenzó bien la noche para Gloria, esa indagación en la vida amorosa
de una mujer madura, del realizador chileno Sebastián Lelio, cuando
recibió el primer premio de la gala. “Es genial inaugurar de esta manera
los premios Platino”, aseguró el director chileno, mientras que Paulina
García, la intérprete de Gloria, premio a la mejor actriz,
recordó a sus compatriotas afectados por los terremotos que están
asolando Chile desde hace una semana. Dos fueron los galardones
obtenidos por Futbolín, mejor película de animación y música
original. El título coproducido por España y Argentina y dirigido por
Juan José Campanella fue toda una heroicidad, según su productor Gastón
Gorali. “Necesitamos 47 psicoterapeutas, 1.650 dosis de klorazepán,
nacieron 16 bebés en el proceso y hubo cero suicidios”, aseguró Gorali
antes de proclamar la necesidad de seguir soñando. El autor de la
música, Emilio Kauderer, y ganador del Platino por su trabajo en el
filme de Campanella, gritó feliz en el escenario: “Es un orgullo ser latino”.
El mexicano Amat Escalante se alzó con el premio a mejor director por Heli,
un retrato despiadado de las consecuencias sociales del narcotráfico,
violento y salvaje. El Platino a mejor actor fue para Eugenio Derbez por
su papel en No se aceptan devoluciones, el filme que se ha convertido en el mayor éxito en español en Estados Unidos, desbancando a El laberinto del fauno, de Guillermo del Toro. No se aceptan devoluciones,
que se estrena en España el próximo 30 de abril, ha recaudado 45
millones de dólares en Estados Unidos. En esta categoría estaba nominado
Javier Cámara por Vivir es fácil con los ojos cerrados.
Diego Galán se convirtió en el único español en subir al escenario a recoger un premio, el de mejor documental Con la pata quebrada,
un recorrido por la imagen de la mujer en el cine español. Galán dedicó
el premio a todas las mujeres que han luchado y siguen luchando por sus
derechos.
Lo que sí se ha certificado
de nuevo esta noche es que en el cine iberoamericano hay talento,
creatividad y muchas ganas. Los más importantes festivales de cine se
rifan sus películas y las colman de premios, pero luego esos mismos
títulos no llegan a las salas de cine. ¿Qué pasa entonces? ¿Porqué el
cine mexicano no llega con normalidad a las pantallas de Bolivia o el
español a las colombianas? ¿Porqué en Chile resulta difícil, por no
decir imposible, ver el último título de Lucrecia Martel? Los Premios
Platino nacen con el objetivo de luchar a favor de la promoción de esa
cinematografía aplastada por el poderoso tsunami de Hollywood y de que
las películas de estos 22 países encuentren el hueco digno que se
merecen. “El cine iberoamericano no tiene una locomotora delante tirando
de este viaje porque viajar es una cuestión de dinero. A esto se une la
falta de una distribuidora de cine iberoamericano, canales y
televisiones que trabajen en esa dirección y la ausencia de normalidad
en los estrenos, una cotidianidad que vaya generando público”, aseguraba
esta mañana el realizador español David Trueba. Opinión parecida
mostraba Sebastián Leilo, el director de Gloria, para quien es
complicado encontrar huecos en la poderosa maquinaria de ese negocio
gigante que es la distribución. “He estado recientemente de jurado en el
festival de Toulouse y allí he podido ver títulos de cine
latinoamericano que no había visto. Esto demuestra la tragedia de la
distribución de las pequeñas cinematografías del mundo. Lo que se
encuentra en todos sitios es el cine de Hollywood”, explica Lelio. Todos
confían en que estos premios, creados a imagen y semejanza de los Oscar
de Hollywood, contribuyan a la promoción del cine iberoamericano,
generar mayor conciencia entre el público y abrir espacios en la
distribución. “No tenemos porqué avergonzarnos de imitar lo mejor de
Hollywood. Es una postura inteligente. Nuestro cine no corre peligro por
espectacularizarlo. Lo importante es que se haga cine y que las
películas sean vistas”
Los números musicales –Carlos Baute, Sheilla Dúrcal, Carlos Vives o
Diego Torres- se mezclaron en la gala con divertidos toques de humor,
como el protagonizado por el cómico mexicano Eugenio Derbez, actor y
director de No se aceptan devoluciones. Derbez proclamó su “no” a la piratería y, por tanto, a títulos norteamericanos como Piratas del Caribe o El capitán Philips,
“que también es un pirata”. “No den el dinero que tanto necesitamos
nosotros a las producciones de Hollywood”, dijo el actor, casado con la
presentadora de la gala Alessandra Rosaldo, antes de recoger su Platino
como mejor intérprete masculino.
Los Platino, promovidos por EGEDA, entidad de gestión del audiovisual
español presidida por Enrique Cerezo, y FIPCA (Federación
Iberoamericana de Productores Cinematográficos) se han estrenado con
nueve premios a competición –película, dirección, guion, música, actor,
actriz, largometraje de animación, documental y coproducción
iberoamericana- y una estatuilla en forma de voluptuosa mujer diseñada
por Javier Mariscal. El sistema de votación de estos galardones, que
pueden convertirse en el germen de una futura Academia de Cine
Iberoamericana, comienza con una primera criba realizada por las propias
Academias nacionales e Institutos de Cine de cada uno de los países
participantes –de entre los 700 títulos estrenados en salas comerciales
en 2013- y continúa con la decisión de un jurado independiente formado
por 18 destacadas personalidades de la industria y las artes
cinematográficas. El premio de honor fue para la actriz brasileña Sonia
Braga, recibida por los 2.500 asistentes puestos en pie. La intérprete
de Tieta de Agreste o El beso de la mujer araña
confesó ser una privilegiada por ser la primera actriz en recibir este
Platino de Honor. “He disfrutado cada segundo que he estado enfrente de
una cámara, pero como el cine no es un arte en soledad, comparto este
privilegio con todos los que han recorrido conmigo esta travesía de mi
carrera”. “Larga vida a estos premios” fue el grito lanzado por Sonia
Braga y jaleado por el público.
[Foto: EFE - fuente: www.elpais.com]

Sem comentários:
Enviar um comentário