Por José de María Romero Barea
Traductor al inglés de los principales poetas en lengua española del siglo XX, James Wright comparte con nuestra literatura su pasión por el sur, el paisaje, la historia con mayúscula y minúscula, la materia y el sueño. Los lectores de Pablo Neruda (1904- 1973) reconocerán la familiaridad con la que el chileno trata al cuerpo en poemas de Wright como “Comienza el otoño…” o “Dos resacas”. La esencia de los poemas del norteamericano es la territorialidad terrenal, telúrica y material que se atribuye a Neruda. La traducción del poema “Milkweed” es un viaje profundo al ser del algodoncillo que bien podría haber sido una más de las Odas elementales (1954). Al igual que Juan Ramón Jiménez (1881-1958) y Antonio Machado (1875-1939), Wright nombra, describe cuanto ve, toca la naturaleza, y así piedras, arbustos, ardillas, osos y faisanes pueblan sus poemas.
The Branch… se trata, sin duda, de uno de los libros fundacionales de la poesía norteamericana contemporánea. Un análisis profundo de este libro ocuparía un ensayo mayor que esta reseña. Me limitaré a trazar aquí algunas de las líneas que unen la poesía de Wright con la de su casi coetáneo Gerald Stern (Pittsburgh, Pennsylvania, 1925). Versos como “I am frightened by the sorrow/ Of scaping animals” (“Me da miedo la tristeza/ de los animales que huyen”, p. 23) recuerdan la “tristeza animal” (“animal sorrow”) del poema “Behaving Like a Jew” de Gerald Stern, incluido en Lucky Life (1977). Los arces de Ohio en los que mora un grillo oscuro, en “Deprimido por un libro…” (p. 57) son los mismos que acunan las casas de Pittsburgh en “The Power of Maples”, de Lucky Life.
Podría invocar algunos poetas actuales cuya obra muestra ecos wrightianos, audibles e inaudibles. Me limitaré a tres poetas emergentes norteamericanos, que he traducido en los tres últimos años. Los paisajes vistos a través de la ventanilla de un tren en los primeros poemas de Spanish Sketchbook (Ediciones en Huida, 2012) de Curtis Bauer (Iowa, 1970) no difieren en espíritu y alcance de los que Wright ve “Desde la ventanilla de un autobús en el centro de Ohio, justo antes de una tormenta” (p. 65). Ambos poetas comparten esa obsesión por la historia, el mito, lo racional e irracional. Su poesía es una caja de sorpresas, registros, asociaciones, una lluvia infinita de metáforas, imágenes sobre sus propios caminos y sobre la esperanza, inundada de humanismo, amor, denuncias, una poesía cien por cien americana y universal, en esencia telúrica, materialista.
La osa bajo la nieve del poema “Marzo” (p. 67) nos recuerda al ciervo tirado en la carretera en tantos poemas de Gerald Stern, además del ciervo en el poema “A Hunger So Honed” (The Body’s Question, Graywolf Press, 2003) de Tracy Smith (Falmouth, Massachusetts, 1972); esa “relajada y hermosa mujer” que es la osa de Wright (p. 67) aspira a la “griega perfección” del ciervo de Smith. “Las manos femeninas que tocan hogazas” en “Intentando rezar
Con Jeffrey Thomson (Ames, Iowa, 1970), Wright comparte la pasión por la naturaleza. Al igual que Wright, Thomson explora en Birdwatching in Wartime (Carnegie Mellon University Press, 2009) la forma en que el paisaje responde a cuestiones eternas. Belleza, destrucción y desolación se combinan para reescribir la experiencia del ser humano inmerso de lleno en la naturaleza. El crítico Major Jackson define la poesía de Thomson como ‘pensamiento sensual’. Al mismo tiempo, podría estar definiendo la poesía de Wright. La traducción de Antonio Rivero Taravillo (Melilla, 1963), por último, es literal. Es, sin duda, apasionada, como se espera de un poeta.
Sevilla, 12/03/2014
“… nuestro poeta … un buen retratista … un buen narrador. El libro se articula como una especie de relato, con su propio desorden.” (Juan Antonio González Iglesias, prólogo de Resurrecciones).
“… Tiempo y poesía. Dos bisagras lubricadas por una escritura que rehúsa rodearse de banalidad, desprendiéndose de todo lo fútil y presuntuoso para implicarse a fondo con su compromiso poético.” (Pedro Luis Ibáñez Lérida, sobre (mil novecientos setenta y) Dos).
“… estos poemas parecen pasados a cuchilla, nos hablan sin la piedad de un adjetivo y casi sin la excusa de un contexto”. (Juan Andrés García Román, prólogo de Talismán).
“…la música de su lenguaje conciso … las múltiples capas emotivas y texturas de poemas que aluden a la pérdida con el fin de encontrar
“…la consumación de su huella poética es un hecho innegable … la madurez poética que ha ido atesorando desde el silencio.” Pedro Luis Ibáñez Lérida, en el diario Luz de Levante).
Romero Barea ha sido incluido en la Antología de Poesía Contemporánea (Fernando Sabido Sánchez editor, 2011) y en la antología 1 poema 20 días (Ediciones en Huida, colección La Flor Escogida, 2012). La revista literaria En sentido figurado ha publicado recientemente una muestra de su poemario inédito un mínimo de racionalidad un máximo de esperanza.
José de María Romero Barea ha traducido, junto a Diana Vigule, el poemario de Curtis Bauer Spanish Sketchbook/España en dibujos (Ediciones en Huida, 2012. Edición bilingüe) y Disarmed/Inermes de Jeffrey Thomson (Q Ave Press, 2012. Edición bilingüe).
Romero Barea es autor, además, de una serie de novelas reunidas bajo el título común de Interrupciones. Hilados Coreografiados (Ayuntamiento de Aguilar de la Frontera, 2012) abre la serie. Le siguen Haia y una tercera novela, en proceso de escritura.
“… un bello libro muy ambicioso y complejo, … una novela escrita desde la poesía, con fragmentos breves y nerviosos cargados de intensidad y significados” (Fernando Iwasaki).
“… emociones dibujadas con elegancia … universales y eternas”. (Marina Bianchi, número 5 de Duende, Suplemento Cultural de la revista literaria italiana Quaderni Iberoamericani).
“…una novela desconcertante, excitante y brillante … con la pretensión, nada presuntuosa … de extenderse en el tiempo literario por sucesivas entregas con diferentes registros narrativos.” (Pedro Luis Ibáñez Lérida, en Mundiario).
“… personajes complejos y fluidos, sujetos a una perpetua metamorfosis … toda una metafísica, toda una epistemología y una filosofía del lenguaje.” (Leonor María Martínez Serrano, en Luz de Levante).
En 2010, fue finalista del Premio Revista Eñe de Literatura Móvil. Ediciones Irreverentes publicó en 2012 su relato “To David, para David” en el blog de RTVERNE Sexto Continente.
José de María Romero Barea pertenece a la Asociación Colegial de Escritores de España (A.C.E.), a la Asociación Cooltura, Acción y Poesía y a la Asociación Nueva Grecia, así como al Circuito Literario Andaluz. Colabora con sus reseñas, entrevistas y traducciones en publicaciones de ámbito nacional e internacional: los diarios Mundiario y Luz de Levante, la revista de divulgación IES, y las revistas de literatura Quaderni Iberoamericani, Vísperas y Nueva Grecia, de cuyo consejo de redacción forma parte.
[Fuente: www.babab.com]
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