segunda-feira, 30 de dezembro de 2013

El discurso de Juan Carlos I y la lengua aragonesa

El aragonés constituye un patrimonio lingüístico y cultural en peligro, como así lo califica la UNESCO a través de su Atlas de las lenguas del mundo en peligro, siendo una de las lenguas de Europa occidental con una situación más delicada (la más delicada en el estado español). El Consejo de Europa exige su protección a través de la Carta Europea de Lenguas Minoritarias o Regionales aprobada en 1992 y ratificada por el Parlamento Español en 2001, y de los informes periódicos que ha venido emitiendo desde entonces.

Sin embargo, durante todo este tiempo las instituciones públicas implicadas (Estado Español, Comunidad Autónoma de Aragón, Diputaciones Provinciales de Huesca y Zaragoza, ayuntamientos, etc.) no han llevado a cabo un apoyo ni planificación lingüística adecuados para garantizar la transmisión generacional y salvaguarda de este patrimonio. Así, la presencia del aragonés en los centros de enseñanza es anecdótica, su uso en la administración es prácticamente nulo, su presencia en los medios de comunicación inexistente, y en general, su apoyo desde las instituciones públicas, en las ocasiones en las que se da, es meramente testimonial. Actualmente, la protección y las iniciativas de salvaguarda y socialización del aragonés parten de la iniciativa privada y voluntaria, útil pero no suficiente, y la discriminación que sufrimos los hablantes de aragonés es constante.

En el discurso de Navidad de don Juan Carlos de Borbón, rey de España, el monarca ha expuesto que ”nos unen (…) las culturas que compartimos, la convivencia de nuestras lenguas, la aceptación del diferente”, así como ”la extraordinaria riqueza de un país diverso, de culturas y sensibilidades distintas”. En el caso del aragonés, los hablantes de esta lengua respondemos que no se da tal convivencia ni tal aceptación, sino más bien una discriminación que está suponiendo la muerte lenta de nuestra lengua, discriminación que viola puntos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (artículos 2, 29.c, 30), de la Declaración Universal de los Derechos Lingüísticos y de la Constitución Española (artículo 3.3).

Prosigue el discurso exponiendo que ”La Corona promueve y alienta ese modelo de nación. Cree en un país libre, justo y unido dentro de su diversidad. Cree en esa España abierta en la que cabemos todos. Y cree que esa España es la que entre todos debemos seguir construyendo“.

Ante tal mensaje, desde la Asociación Cultural O Trango exigimos que la Corona proceda al uso del aragonés como medida para la socialización y protección de esta lengua y como ejemplo de la voluntad antes expuesta por don Juan Carlos, jefe de estado de todos los ciudadanos españoles, incluyendo los hablantes de aragonés, y que asimismo interceda ante los poderes públicos correspondientes (estatales, autonómicos, provinciales, locales) para promover su dignificación y salvaguarda.

No actuar de tal manera supondría la hipocresía y el cinismo de don Juan Carlos y de la Casa Real en su discurso.

[Fuente: www.ellibrepensador.com]

Sem comentários:

Enviar um comentário