Escrito por Buxus Sempervirens
A finales de la década de los 70 conocí a un programador que vino
desde los EEUU con un equipo para implementar un sistema informático en
una entidad bancaria. Descubrieron que algunos empleados de la entidad
pasaban información sobre clientes a una agencia de detectives para
elaborar informes de solvencia. Algunos de ellos trabajaban en
sucursales de Durango, fueron despedidos y puestos a disposición
judicial. Ha pasado mucho tiempo y esta actividad se ha convertido en
una práctica habitual (y legal) dentro del sistema bancario y empresas
asociadas. Las agencias espía trabajan ahora dentro del mismo banco.
En el boletín oficial apareció la orden de embargo de una lonja de mi
propiedad por deudas a la Seguridad Social que fue resuelta de forma
favorable, no me embargaron la lonja y liquidé la deuda, pero en ninguna
parte se informa de este hecho. Sin embargo una búsqueda en internet da
como resultado, por ejemplo, ésto.
Pues bien, aún hoy, recibo ofertas de usureros que se ofrecen a saldar
esa deuda con préstamos en condiciones infames. Obviamente no han
borrado esos datos de la base de datos.
También hay una ficha policial con información por un presunto delito
político en alguna parte, saber qué cree saber sobre mi la policía es
tarea imposible, pero ahí está.
En cierta ocasión, di información relevante sobre la estrategia
judicial a seguir ante un abuso de una empresa a alguien que consideraba
amigo, dicha empresa acabó sabiéndolo. Ahora no cuento nada a nadie que
pertenezca a una secta política. La izquierda y la derecha abertzale
son nidos de chivatos ¿y el resto? tambien.
La lista es larga, pero también podría ser la suya.
¿Porqué importa ahora tanto la privacidad si nunca ha sido posible?
Ni siquiera hay una legislación (ni medios) para proteger ese derecho.
Sin embargo publicar los datos personales y negocios anexos de quienes
legislan, de las empresas (o el nombre de sus propietarios) que abusan de la minería de datos
supone una demanda que se resuelve rápidamente en un juzgado. Las leyes
funcionan si se les aplica un buen lubricante, preferentemente de la
marca Euro.
Nada nuevo. Después de tantos años, sea dentro o fuera de la Red: La
privacidad es imposible. ¿Qué hacer entonces?. Ahora alguien espera que
cuente como protegerse, si el Estado (en realidad eso que llaman Estado
son solo empresas privadas con intereses comunes) no respeta tus
derechos y tiene secretos, yo también tengo los míos. Una cosa tengo muy
clara: vivimos en un sistema totalitario donde tienes dos opciones: o eres el amo o un simple esclavo, no hay término medio. Sin embargo, muy
posiblemente, esté equivocado (risa de fondo: la mía).
[Fuente: www.anboto.net]
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