Polémica en EE UU por la campaña de una cadena de comida rápida que regalará pizzas a quienes las pidan solo en español
Entrar a un restaurante, pedir con educación el menú de
la casa y encontrarse de pronto con la sonrisa atenta del camarero que
nos dice que no se debe nada, gracias, raya lo insólito en este mundo en
crisis. En Estados Unidos, donde los dos platos y el postre pueden
tranquilamente ofrecerse en forma de una gran pizza familiar de
salchichón valorada en 4,99 dólares, una franquicia de comida rápida ha
puesto en marcha la idea con un ingrediente sorpresa: los clientes que
quieran comer gratis deben usar el español para hacer su pedido. 'Dame
una pizza', 'Quiero una pizza, 'Una pizza, por favor', cualquiera de
esas combinaciones, no importa hasta dónde arrastre la 'r' el sufrido
anglohablante, da derecho a ese regalo, por otra parte efímero, ya que
solo estará disponible durante tres horas el próximo 6 de junio.
Más que por el calibre de la oferta, la campaña de Pizza
Patrón se ha encumbrado entre las noticias más calientes del país por
esa atrevida manera de premiar a los clientes que hablen alto y claro en
español. No es habitual que se desplace al inglés de esta manera y
menos cuando se trata de una franquicia muy popular en California,
Nevada, Texas, Arizona, Colorado, Florida y Georgia. Fundada en 1986 por
un italiano y un libanés, es un caso claro de modelo empresarial que
debe su éxito al crecimiento de la población hispana en EE UU, audiencia
hacia la cual ha dirigido muchas de sus campañas. En el invierno de
2007 ya encendió un tórrido debate al anunciar su campaña 'pizzas por
pesos', una política inusual que facilitaba a la abundante población
inmigrante pagar sus menús con la divisa mexicana.
Aunque los estadounidenses asumen hace tiempo la pujanza
del español, miden con mucho celo aquellas situaciones donde el idioma
más hablado -el inglés no ostenta el rango de lengua oficial de la
nación- puede salir malparado. Parece que este es el caso a raíz de
algunas protestas que se han colgado en las redes sociales. «Estamos en
USA. Hablamos inglés. No tendréis mi dinero, os lo garantizo». «Es una
promoción racista. Nunca más compraré ahí», son algunos de los mensajes
que han escrito estadounidenses indignados en la página de Facebook.
«Tal vez pensaron que era una idea bonita, pero creo que fomenta la
discriminación», declaró a USA Today Marcela Gómez, presidenta de una
asociación de agencias de publicidad hispanas. «Nunca recomendaría a mi
cliente hacer esto».
Frente a esos puntos de vista, el director de Pizza
Patrón, Andrew Gamm, ha declarado que la promoción no es excluyente ni
se dirige solo a los hispanos, sino que es una muestra de respeto a la
gran diversidad cultural de Estados Unidos. «La intención es que todo el
mundo pronuncie una frase en español y pase un momento divertido», ha
dicho, tratando de quitar hierro a la polémica. Con todo, el 70% de los
clientes de la franquicia habla español; de ahí que Gamm insista que la
campaña «tiene perfecto sentido para nosotros. Simplemente queremos que
nuestro vínculo con la comunidad hispana sea más fuerte».
Por JUAN PABLO NÓBREGA
[Fuente: www.laverdad.es]
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