La ultraderecha alemana del AfD aspira a la mayoría absoluta en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt. Su programa cultural cuestiona la Bauhaus, la memoria del Holocausto y la diversidad en el teatro.
La ultraderecha alemana está librando una guerra cultural contra la emblemática escuela de arquitectura Bauhaus. Imagen: Stiftung Bauhaus Dessau/Thomas Meyer/OSTKREUZ
Escrito por Elizabeth Grenier
En las próximas
elecciones regionales que se celebrarán el 6 de septiembre, las encuestas
apuntan a que el partido Alternativa para Alemania (AfD) podría conseguir la mayoría absoluta en el estado de
Sajonia-Anhalt, en el este alemán.
Teniendo en
cuenta el programa de política cultural de la ultraderecha, los museos, teatros
e instituciones culturales de la región afirman que la libertad artística es
uno de los objetivos de este partido.
El AfD ha
anunciado que los artistas y las instituciones tendrían que firmar una
declaración en la que se comprometan a "no menospreciar a Alemania ni a su
cultura" si quieren recibir financiación estatal. Muchas de estas
organizaciones y personas dependen en gran medida de estas ayudas.
La interpretación
que hace AfD de la falta de respeto hacia la cultura alemana también incluye,
de forma ambigua, lo que el partido denomina "arte antialemán".
"En nuestro
programa de gobierno declaramos que ya no tenemos intención de gastar fondos
públicos en promover el arte antialemán", afirmó Hans-Thomas
Tillschneider, portavoz de política cultural del grupo parlamentario de AfD en
el Parlamento regional, en un discurso pronunciado en el parlamento de
Sajonia-Anhalt a finales de junio.
Cuando otros
diputados le pidieron que especificara qué significaba eso exactamente,
Tillschneider respondió: "El arte antialemán es el arte alemán que no
quiere ser alemán". Puso como ejemplo una producción operística que había
visto hace unos años; la obra de un compositor clásico alemán se reinterpretaba
desde una perspectiva "feminista deconstructivista" que no le gustó y
que, según él, encaja en lo que considera "arte antialemán".
"Esta
aversión antialemana sigue considerándose de rigor en gran parte del mundo del
teatro", dijo. "Ya no vamos a apoyar esta actitud, lo quiero
dejar muy en claro".
La Bauhaus, en
el punto de mira, igual que en los años 30
La Bauhaus, la emblemática escuela alemana de arquitectura,
arte y diseño fundada en 1919, se vio obligada a cerrar bajo el régimen nazi, que consideraba que sus ideas vanguardistas y su
actitud abierta eran "antialemanas". Aun así, la Bauhaus acabó
convirtiéndose en uno de los movimientos de diseño más importantes del siglo
XX; su influencia sigue notándose en todo el mundo.
Hoy en día,
el AfD vuelve a considerar que la Bauhaus es demasiado modernista y
globalista para la "política cultural patriótica" que el partido
tiene en mente.
"Las
críticas de AfD a la Bauhaus retoman las de hace 100 años; su redacción es
similar", explicó a DW Barbara Steiner, directora de la Fundación Bauhaus.
El programa
de AfD de Sajonia-Anhalt describe a la Bauhaus como "una escuela
de arquitectura controvertida" y critica al actual Gobierno regional por
dar demasiado protagonismo a este lugar emblemático en su campaña de imagen
actual, titulada "Moderndenken" (pensar moderno).
El partido AfD
pretende adoptar, en su lugar, una campaña llamada "Deutschdenken" (pensar
de forma alemana), que restaría importancia al papel de la Bauhaus y, en
cambio, "destacaría las importantes contribuciones del Estado al
desarrollo de la nación alemana, desde Enrique I y Otón I hasta Lutero,
Bismarck y Nietzsche", dijo Steiner.
Hans-Thomas Tillschneider es el portavoz de política cultural de la AfD en Sajonia-Anhalt. Imagen: Heiko Rebsch/dpa/picture alliance
Un lenguaje
cargado de connotaciones históricas
El partido
Alternativa para Alemania rechaza rotundamente las comparaciones con el partido
nazi y con Adolf Hitler, y a menudo las desestima por considerarlas una
"trivialización" de los crímenes nazis.
Sin embargo, en
su programa de política cultural, este partido de ultraderecha recurre con
frecuencia al lenguaje que usaba la propaganda de Hitler, resta importancia a
las atrocidades de la época nazi, cuestiona la cultura del recuerdo de Alemania
y utiliza un lenguaje cargado de connotaciones históricas.
El eslogan propuesto, "deutschdenken", es un ejemplo de ello: "Hace referencia a un discurso que Adolf Hitler pronunció en 1938, en el discurso de Reichenberg", señaló Steiner.
La cultura
necesita el apoyo del Estado para prosperar
La Bauhaus no es
la única organización cultural que se siente amenazada en Sajonia-Anhalt:
"Como profesionales de la cultura, impulsores culturales y artistas,
podemos decir que ahora tenemos miedo de verdad, porque lo que se está
promoviendo allí es, de hecho, la idea de que el arte y la cultura deben ser
'alemanes'", declaró a DW Annegret Laabs, directora del Museo de Arte de
Magdeburgo.
Laabs es portavoz
de la iniciativa Kultur ist Vielfalt und Heimat, que se podría
traducir como "La cultura es diversidad y hogar". La iniciativa
reúne a un amplio abanico de instituciones culturales y artistas de la región;
en un comunicado conjunto advierten de que los planes del AfD podrían
tener consecuencias de gran alcance para la libertad artística, la memoria
histórica y la vida cultural pública en Alemania.
"Todos
sabemos que lo que hacemos -desde teatros hasta museos y bibliotecas- se paga
con el dinero de los contribuyentes. De lo contrario, no existiría", dijo
Laabs.
Restringir la
financiación basándose en una definición arbitraria de lo que constituye el
arte "alemán" equivale básicamente a la desaparición de la cultura,
explica Laabs: "Si miramos el panorama general, vemos que la cultura y el
arte han sido libres durante siglos y no han conocido fronteras, ni siquiera
las nacionales. Donde hay fronteras nacionales, ya no hay arte ni cultura
dignos de ese nombre".
(gg/cp)
[Fuente: www.dw.com]


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