Escrito por MIGUEL CANO
Convertido en paradigma de toda una sociedad y una forma de ver el mundo, tanto por su vida cosmopolita como por su trágica muerte –que la caída del nazismo apenas tres años después hizo aún más grotesca e inútil–, Stefan Zweig (1881-1942) es hoy reconocido, tras un periodo de olvido, como un intelectual de primer orden,
un gran escritor y un profeta visionario que elaboró uno de los más
bellos cantos de cisne de toda una civilización. Pero además de su
copiosa obra como escritor–que incluye novelas, poemas, relatos,
biografías, obras de teatro–, el austriaco destacó como un agudo y crítico lector que sintió la difusión de la literatura como un compromiso ineludible al que dio rienda suelta desde revistas, periódicos, prólogos de libros e incluso colecciones editoriales.
La editorial Acantilado, que prácticamente desde su fundación se ha
dedicado a reeditar sus extensas obras completas, alcanzando ya casi los
40 volúmenes publica ahora Encuentros con libros, una selección de estos textos heterogéneos, eruditos, sagaces e incisivos, que abarca cuatro décadas,
desde comienzos de siglo hasta casi el año de su muerte. Como señala el
experto en su obra y editor del volumen Knut Beck, Zweig era «un lector
impaciente y temperamental inclinado desde muy joven a tomar posición
frente a los libros que leía».
Algo que le llevó a implicarse plenamente en el descubrimiento,
difusión, traducción y publicación de autores contemporáneos y clásicos,
en lengua alemana o extranjeros, y en multitud de proyectos
editoriales tan enjundiosos como efímeros, como una biblioteca de
clásicos en ediciones de bolsillo o una colección internacional de
autores contemporáneos que publicarían en exclusiva para lectores bajo demanda.
Pero más que un recopilatorio de críticas, de las que hay brillantes
ejemplos como las dedicadas a la poesía de Goethe, la recepción en
Alemania de las obras de Balzac, Flaubert, Whitman o Joyce, y el
análisis, nunca complaciente ni obvio, de contemporáneos y amigos como
Joseph Roth o Thomas Mann, lo que ofrece este volumen es un acceso a la compleja y edificante visión que Zweig concedía al libro y a la literatura.
Punta de lanza de una élite que hizo de la cultura, una cultura
destilada durante generaciones, su manera de posicionarse en el mundo,
el escritor se muestra incapaz de comprender la vida en ausencia
de la lectura, una idea que solo se le ocurre tras conocer a un joven
analfabeto, como explica en el ensayo “El libro como acceso al mundo”.
«Meterme en la cabeza de un europeo que jamás ha leído un
libro es tan imposible como lograr que un sordo se haga una idea de lo
maravillosa que es la música», sentencia Zweig tras constatar
que no le es posible imaginar su propia vida sin libros, pues en ese
contexto «lo que percibía como mi yo, mi identidad, se disolvió sin
remedio».
Encuentros con libros
Stefan Zweig
Traducción de Roberto Bravo de la Varga. Acantilado. Barcelona, 2020. 272 páginas. 22 €
[Fuente: www.elcultural.com]

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