Gitanismo, homosexualidad, "alhambrismo" y generación del 98, los
plagios a Salvador Rueda, el poeta expresionista de Nueva York, etc...
una "visión" de la vida y la obra del poeta totalmente original,
ponderada y lejos de cualquier banalización de su figura. Una edición
realizada a partir del mecanoscrito original y finalizado que dejó el
propio Carlos Edmundo de Ory en la fundación que lleva su nombre en Cádiz, en edición de Ana Sofía Pérez Bustamante.
Escrito por Blas Salmerón
En 1966 se cumplían treinta años del inicio de la guerra civil
española y de la muerte de Federico García Lorca, y esto dio lugar a una
moda editorial en torno a la contienda y sus iconos. Lorca era -y es-
uno de ellos. Pero lo que movió a Carlos Edmundo de Ory, figura
fundamental de la literatura española en la segunda mitad del siglo xx, a
escribir un ensayo sobre el malogrado poeta granadino fue quizá algo
mucho más hondo que un simple encargo editorial. A pesar de su confesada
admiración de adolescencia y su desapego de juventud, cuando Ory tuvo
la oportunidad de reencontrarse con Lorca nos ofreció una «visión» de la
vida y la obra del poeta totalmente original, ponderada y alejada de
cualquier mitificación.
Llamadas hoy a constituirse en un
referente de la temática lorquiana, estas páginas solo conocieron una
edición en francés en 1967, nada satisfactoria para el propio Ory. Ahora
ven la luz en su versión original, inédita hasta hoy, desde el
mecanoscrito que el poeta dejó listo para su publicación en nuestro
idioma —conservado en la fundación que lleva su nombre en Cádiz—.
Aunque Ory recibió un encargo editorial, realmente este escrito es
fruto de muchos años de investigación y de mirarse en el espejo de
Lorca, y está escrito de forma reposada y muy definitiva. De hecho, al
final del libro Ory incluyó algo más que un cronología biográfica al uso
-que ocupa 26 páginas del volumen-, con un nivel de detalle y datos que
demostraba el profundo trabajo realizado durante años en torno a la
vida y obra del poeta. En palabras de la editora literaria del volumen,
Ana Sofía Pérez-Bustamante, profesora de la Universidad de Cádiz y
patrona de la Fundación Carlos Edmundo de Ory (Cádiz): "La vocación
literaria de Ory nació en el Cádiz postmodernista de su padre. Entre sus
primeros escritos de adolescencia había un “Romancero de amor y luna”
(1941) que era un ejercicio de asimilación de la música de Lorca. Cuando
se trasladó a Madrid, lo primero que escribió al alimón con Eduardo
Chicharro, justo antes de lanzar su provocador “postismo”, fueron una
serie de parodias del Romancero gitano. Volver a Lorca a
mediados de los años 60 era como hacer un examen de conciencia literaria
desde más allá del legado lorquiano".
El libro incluye un amplio estudio preliminar que contextualiza la
obra, un sabroso cuadernillo de imágenes relacionadas con la
documentación sobre la gestación del libro y la época en que Ory culminó
esta monografía lorquiana. Entre sus capítulos hay sabrosas claves de
la imaginería lorquiana más sabrosas de sus capítulos destacan los
dedicados al "Gitanismo y uranismo", donde Ory destripa el sensualismo
lorquiano, el dedicado al "Alhambrismo", con la cusiosa teoría de Lorca
como epígono final de la generación de 98, o su magistral estudio del
"Verde que te quiero verde", donde ofrece puntos centrales de la
elaborada poética musical y popular del poeta granadino.
Desde un ámbito más ponderado y crítico, Ory nos ofrece un capítulo
sobre la amplia deuda del imaginario lorquiano con la obra del
modernista Salvador Rueda, hasta tratarla como plagiario, rematado con
un amplio apéndice final de "paralelismos" entre ambos autores.
Igualmente, el capítulo final, dedicado a Poeta en Nueva York
despliega una finísima valoración de este poemario, de impostada voz
surrealista y donde Lorca debería ser considerado, al parecer de Ory,
más bien como poeta expresionista.
[Fuente: www.todoliteratura.es]

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