quinta-feira, 18 de fevereiro de 2016

Las escenografías del uruguayo Abraham Vigo, en una muestra de bocetos

Los bocetos, témperas y técnicas mixtas, son los diseños de escenografías que Vigo realizara para distintas representaciones teatrales, y su vez parte de su obra menos conocida. Se podrá ver en el Sívori hasta fines de febrero.


Por Viviana Ponieman

El Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori, dependiente de la Dirección General de Patrimonio, Casco Histórico y Museos, expone por estos días una serie de bocetos escenográficos de Abraham Vigo que pertenecen al patrimonio de esa institución.

Abraham Regino Vigo (Montevideo 1893 - Buenos Aires 1957) es uno de los más destacados artistas políticos argentinos del siglo XX. Su obra estuvo profundamente articulada con su tiempo; sus grabados circularon permanentemente en tapas de revistas y libros.
 

Formó parte del grupo de pintores, escultores y grabadores, que se reunían en la escuela de Barracas. Allí estaban José Arato, Adolfo Bellocq, Guillermo Facio Hebequer y Agustín Riganelli, entre otros. Se los recuerda como "Los Artistas del Pueblo". Posteriormente, junto a músicos, escritores y otros plásticos, se congregan en el Grupo de Boedo.

El grabado, como técnica expresiva y por su posibilidad de reproducción e impresión en diferentes formatos y soportes, acompañó los proyectos sociales de principios del siglo XX y Vigo ha trascendido como uno de los artistas en donde arte y militancia se conjugan.

Alberto Giudice escribió acerca de Vigo: "Ya a comienzos de la segunda década del siglo pasado, mientras participaba de las luchas anarquistas y socialistas, hizo de su gubia un instrumento batallador."

Vigo estudió en la Sociedad Estímulo de Bellas Artes, donde Guillermo Facio Hebecquer le enseñó la técnica del aguafuerte. En 1910 comenzó a concurrir a los cursos nocturnos del pintor italiano Pollezzi.

A partir de 1914 un grupo de artistas comienzan a agruparse por intereses comunes, conformando en su origen el denominado "Grupo de Barracas", que luego fueron llamados "Artistas del Pueblo". Posteriormente, junto a músicos, escritores y otros plásticos, se congregaron en el reconocido "Grupo de Boedo".

En 1918, junto a Arato, Bellocq, Facio y Riganelli, inaugura el "Primer Salón Nacional de Artistas Independientes sin jurados y sin premios". Como una convicción llevada al acto. 

En 1927 se crea el "Teatro libre" comandado por Leónidas Barletta, Octavio Palazzolo, entre otros y Vigo diseña y ejecuta los decorados y el mobiliario. Su tarea escenográfica continuará después en el Teatro del Pueblo y en el Teatro Proletario.

Vigo fue uno de los fundadores de la "Sociedad de Artistas Independientes". De tendencia anarquista y comunista, fue ilustrador de periódicos de izquierda y obreros como "Campana de Palo" y "Los Pensadores". 

Desde la editorial Claridad y el grupo de Boedo comparte páginas e ideas con poetas y escritores como: Antonio Zamora, Delmira Agustini, Juan Pedro Calou, Alberto Ghiraldo, Alvaro Yunque, Gustavo Riccio, Elías Castelnuovo y Raúl González Tuñón.

En ese ambiente su obra crece y se multiplica en tiempos de ebullición de los movimientos sociales en todo el mundo, en medio de las guerras mundiales, la Revolución Rusa, el fascismo y la Guerra Civil Española. 

En 1928 realizó la primera exposición de escenografía en el país, entre 1939 y 1947 vive en Mendoza y rescata en sus obras el paisaje de Godoy Cruz.

Vigo toma la palabra y deja constancia de la realidad y de nuestra permanencia temporal; en su autobiografía explica sin vueltas: "…desde entonces tuvimos que levantar nuestra barricada para defendernos y atacar la nadería del "arte por el arte" y los formalismos de moda. Desde las páginas de revistas que entonces formaban parte los escritores de Boedo también nosotros unidos por fraternos ideales de reivindicaciones tronábamos contra Florida por una plástica con contenido humano".

Así narra las tensiones del momento entre el llamado grupo de Florida que se reunía alrededor de la revista Martín Fierro y se caracterizó fundamentalmente por la búsqueda de innovaciones formales, apoyaron al surrealismo, el dadaísmo y en general las corrientes de vanguardia europea de la época.

En cambio, 
el grupo Boedo se reunía en dependencias del estadio de San Lorenzo y se enfocaba en los contenidos sociales y políticos cerca de sectores obreros y populares. 

Es cierto que los límites entre ambos nunca estuvieron definitivamente marcados y con el paso del tiempo algunos integrantes de ambos grupos se cambiaron de bando; Jorge Luis Borges llegó a confesar que esta rivalidad no pasaba de ser una broma.

Las obras que se pueden ver en el encantador espacio de la confitería del Museo Sivori, son algunos de los proyectos escenográficos que Vigo realizó para el Teatro Experimental de Arte, el Teatro del Pueblo y Teatro Proletario.

Con maestría y oficio estos bocetos nos transportan al clima cultural de principio del siglo XX, para imaginarnos la trama y argumento de los Artistas del Pueblo, y poder apreciar parte de la obra menos conocida de Abraham Vigo, enmarcada por el hermoso paisaje del jardín del Museo de Palermo.

La muestra se puede visitar en el Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori, dependiente de la Dirección General de Patrimonio, Casco Histórico y Museos en Av. Infanta Isabel 555, frente al puente del Rosedal de Palermo. Hasta finales de febrero de martes a viernes de 12 a 20, sábados, domingos y feriados de 10 a 20.

[Fuente: www.telam.com.ar]

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