Por Graciela Melgarejo
Pobre Internet, cuántos desaguisados se justifican en su nombre. Muchos son lingüísticos. Basta leer el muy inspirado, y burlón, artículo de la periodista Carmen Mañana en el diario español El País del 24/9, "Siete cosas feas que Internet le ha hecho al castellano".
He aquí el primer párrafo: "Hay contenidos en la Red que no son aptos para menores de edad y otros que pueden herir la sensibilidad de la audiencia, pero comienza a resultar imprescindible un tercer tipo de advertencia: aquella que informa al internauta de que está a punto de presenciar la violación sistemática de la ortografía y la gramática castellanas. (...) Dirijamos el dedo acusador hacia nosotros mismos. Internet es así porque nosotros lo hemos hecho así... ".
Todo el artículo es interesante (se refiere, por ejemplo, a a ver' y haber', los puntos suspensivos, la falta de comas). Sin embargo, lo que nos recuerda es que todavía hoy los hispanohablantes arrastramos formas que, quizá, en algún momento los académicos de la RAE, exhaustos, terminen aceptando como "correctas". Pero éste no es el momento.
Veamos una consulta del arquitecto Juan Manuel Borthagaray, en su mail del 22/9. Escribe Borthagaray: "Hace tiempo que me asaltan algunas dudas. La primera es la costumbre de decirla primer y la tercer, en lugar de la primera y la tercera. La segunda es la tendencia a decir el sector automotriz. El femenino de automotor es automotriz; por lo tanto, el sector esautomotor, a pesar del espanto que puedan causar los dos «or» seguidos".
Los lectores frecuentes de esta columna -y quizá los de las columnas que la precedieron, a cargo de Octavio Hornos Paz y la profesora Lucila Castro- darán fe de que la primera de las consultas de Borthagaray ha sido siempre una de las más habituales. Tanto, que el Diccionario panhispánico de dudas (2005) la incluye en las entradas primero -ra y tercero -ra. En la primera acepción de primero -ra (http://bit.ly/1rszuhj) se explica: "1. Adjetivo ordinal que significa que ocupa el primer lugar en una serie'. Se apocopa en la forma primer cuando precede a un sustantivo masculino singular, aunque entre ambos se interponga otra palabra: el primer ministro, mi primer gran amor. La apócope es opcional si primero aparece antepuesto y coordinado con otro adjetivo: «Schoenberg [...] escribe como si fuera el primero y último día de la creación» (Melo Notas [Méx. 1990]); «El final absurdo de su primer y último amigo lo dejó indiferente» (Jodorowsky Pájaro [Chile 1992]). La apócope ante sustantivos femeninos es un arcaísmo que debe evitarse en el habla culta actual: *la primer vez".
En motor -ra (http://bit.ly/1rlc7Yl) el DPD aclara que "para el femenino se usa también la formamotriz (...) Es incorrecto el uso de motriz referido a sustantivos masculinos: *impulso motriz", y lo mismo vale para automotor, electromotor, sensomotor... y siguen los ejemplos, además de esta última advertencia: "Debe evitarse el error frecuente de usar los femeninos en -trizreferidos a sustantivos masculinos".
Internet no es culpable de nuestros errores; en cambio, sí es una gran ayuda cuando de remitir a un artículo se trata.
[Fuente: www.lanacion.com.ar]
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