Entre
los alumnos. figuran dos antropólogos norteamericanos y un británico que trabaja
en el Banco Mundial
No son muchos, pero vale la pena empezar. Así
podría definirse la encomiable tarea que realizan Teófilo Acosta y su esposa
Sady Álvarez en los Estados Unidos. Estos paraguayos, actualmente, están
enseñando el guaraní en Washington en una escuela que ellos mismos fundaron.
Son solo 10 los alumnos, entre ellos seis descendientes de paraguayos, tres
norteamericanos y un británico.
Enseñar guaraní en Estados Unidos no solamente
representa una novedad y un desafío, sino un atrevimiento por su magnitud. El
país del Norte es el mayor de habla inglesa en el mundo, y aunque el español ya
está en boca de casi 40 millones de latinos que viven allá, nuestro idioma no
representa nada.
Ese “nada” justamente impulsó a don Teófilo y
doña Sady a tomar coraje. “Es nuestra oportunidad” dijeron y con una pasión
guerrera, típica de la raza guaraní, empezaron a dar andamiaje a esta escuela
en un ambiente, tal vez inapropiado para la enseñanza que ellos eligieron.
HACE TRES AÑOS
Teófilo Acosta y Sady Álvarez están de
vacaciones en Asunción, y visitaron La Nación para comentar su historia,
relatando que hace tres años empezaron con la escuelita. “Pero en realidad hace
2 años que los cursos se realizan más formalmente con la certificación del
Ateneo de Lengua Guaraní desde Paraguay”, aclara Sady Álvarez. Agregó que
“anteriormente realizábamos las clases en bibliotecas, actualmente se
desarrolla en un salón compartido con el Ballet de compatriotas Pyahu, al
noroeste de Washington”.
El curso de guaraní es autosustentado con los
ingresos de los alumnos, que pagan 50 dólares mensuales por materiales y el
alquiler del lugar sostienen los maestros. El profesor Acosta está radicado en
EEUU desde hace 27 años. Su esposa lo acompaña desde el 2005.
“Realizar un curso de guaraní en Washington
surgió luego de que en el 2008 se creara el día de la lengua materna por la
Unesco. En esa oportunidad, presentamos un proyecto sobre nuestro idioma y fue
aceptado. No queríamos creer, pero tuvimos ese respaldo internacional y nos
faltaba el respaldo paraguayo para que los estudiantes tuvieran una
certificación. Allí tomamos contacto con el Ateneo Guaraní, que tampoco dudó en
darnos el apoyo, y fue así que todo empezó”, explicó la profesora.
LOS ESTUDIANTES
“Tenemos 10 alumnos, tres norteamericanos, entre
ellos dos antropólogos y un ex voluntario del Cuerpo de Paz que visitó Paraguay
y quedó maravillado con el idioma. También hay un británico que trabaja para el
Banco Mundial. El resto son descendientes de paraguayos. La comunidad latina
nos envidia, porque somos el único país que conserva su lengua nativa, lo que
hace valorar más todavía al guaraní y nosotros estamos orgullosos”, sostiene
Acosta.
Las clases cuentan con certificación del Ateneo
de Lengua y Cultura Guaraní en donde se recibieron ambos. Acosta comentó que
recibieron la invitación de un grupo de paraguayos para habilitar una escuela
de guaraní también en Nueva York. Explicó que es fácil comprender el guaraní si
se domina el inglés, porque “las estructuras son bastante similares”, afirma.
Además del curso con duración de 3 años, los
profesores tienen su portal www.ecosdelparaguay.com, en el que funciona una
radio online que actualiza información referente al guaraní y al Paraguay. En
su visita al diario, exhortaron a valorar nuestro idioma y hacerlo conocer por
el mundo “tal como hacemos nosotros. Hay que hablar el guaraní, y hacerlo con
postura patriótica”, resaltaron.
Por Joel Barrios
[Fuente: www.lanacion.com.py]
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