Si las suites hablaran, contarían anécdotas de lo más
sabrosas, tramas de novela, secretos de alcoba, intrigas de espías y
hasta hechos que llegaron a cambiar el mundo. Como estos casos
seleccionados alrededor del planeta
Hôtel de Crillon
El Chelsea Hotel cerró sus puertas, al menos por un
año, a principios de este mes. Se estaba cayendo a pedazos. El último
comentario en Tripadvisor.com lo sintetiza: "Edificio viejo,
sin aire acondicionado, mi cama estaba llena de pelos y las sábanas,
rotas. Las toallas, también rotas, y una cucaracha de compañera de
habitación". Entre las 288 críticas en este sitio de intercambio de
opiniones, la calificación promedio lo ubica en el puesto 317° de 432
hospedajes en Nueva York. Era demasiado para un hotel que se contruyó
para hacer historia -fue el más alto de la ciudad hasta 1902- y que
logró una mística bohemia y rockera como ningún otro en el mundo.
Devenido templo para viajeros curiosos, detrás de
anécdotas de Mark Twain, Leonard Cohen, Arthur Miller, Bob Dylan o Sid
Vicious, entre cientos de artistas que se hospedaron o vivieron allí, el
Chelsea es uno de esos hoteles que cambiaron la historia. Hay otros,
claro, que recorren los acontecimientos más importantes de una era o han
atravesado siglos sin grandes modificaciones, muchas veces como
escenarios de encuentros trascendentes.
Míticos o legendarios, entre sus paredes guardan las
huellas de visitantes ilustres, algunos figuras repetidas en distintos
lugares del mundo, como Ernest Hemingway o Pablo Picasso. Son famosos
por ejemplo los paradores de España, en castillos, palacios, monasterios
y edificios de alto valor patrimonial, que tienen entre sus propuestas
al hotel más antiguo del mundo: el parador de Santiago de Compostela,
construido en 1499.
Hay otros famosos por su historia trágica, por ejemplo,
que sufrieron atentados. Otros, por curiosidades de sus huépedes, desde
el Adler de Berlín, donde Michael Jackson hizo malabares con su hijo en
un balcón, hasta el Aconcagua de Mendoza, que tuvo a Charly García
haciendo saltos ornamentales desde el 9° piso. También están los que
fueron locaciones de grandes películas y otros como el Sofitel de Nueva
York, que siempre será recordado por el reciente caso Strauss-Kahn.
Si los viajeros buscan historias en lobbies, habitaciones o pasillos, los siguientes hoteles tienen muchas para contar.
Nueva York, Estados Unidos
Waldorf-Astoria
Si bien a muchos les suena el nombre sólo por la
ensalada Waldorf (que se originó en su restaurante y se le atribuye a
Oscar Tschirky, creador también de los huevos Benedict), su historia es
de las más importantes de Nueva York. El actual edificio es la unión del
hotel Waldorf original, construido en 1893 (en el lugar que luego ocupó
el Empire State), y el The Astor, construido en 1897, a la vuelta, en
la Quinta Avenida. En el nuevo edificio -considerado el primer hotel de
art déco de Estados Unidos- vivió Marilyn Monroe durante varios meses,
hasta que no pudo pagar los 1500 dólares semanales.
El Waldorf original habría sido uno de los primeros
hoteles en que las mujeres pudieron alojarse sin tener que estar
acompañadas.
París, Francia
Hôtel de Crillon
Place de la Concorde 10
Una guillotina de la Revolución Francesa fue instalada
bajo los escalones de este edificio de 1758 (construido por orden de
Luis XV), que en 1909 fue abierto como hotel. Hasta entonces, la hermosa
construcción había pasado de manos, siempre aristocráticas, y por allí
circulaban grandes personalidades de cada época. María Antonieta solía
tomar clases de piano en su interior. Luego fue ejecutada frente al
edificio.
Adquirido en 1907 por la Société des Grands Magasins et
des Hôtels du Louvre, el lugar fue remodelado por completo, tarea que
llevó dos años. La inauguración del Hôtel de Crillon se realizó en marzo
de 1909; nacía el hotel más lujoso de París.
El lugar fue ocupado por los nazis en la Segunda Guerra
Mundial. Emblema de Francia, aparece en textos de varios autores, entre
ellos de Arthur Conan Doyle. Desde 2005, el hotel es del grupo Starwood
Capital.
Madrid, España
The Westin Palace Madrid
Plaza de las Cortes 7
Aún se conserva una nota de Federico García Lorca y
Salvador Dalí con membrete de este local, en la que le pedían dinero a
Claudio de la Torre para ayudar a Luis Buñuel. Compañeros en la
Residencia de Estudiantes, solían reunirse en el jardín de invierno,
bajo el vitral abovedado -donde hoy se sirve el desayuno- o en La
Brasserie, primera cervecería de la ciudad. También participaba Picasso
de las tertulias, entre encuentros de boxeo y combates de esgrima.
Construido por iniciativa de Alfonso XIII, inaugurado
en 1912, sorprendió con detalles inéditos, como que cada habitación
tuviera su propio baño. Durante la Primera Guerra Mundial fue escenario
de historias de espías, que negociaban desde armas hasta mulas. La
leyenda cuenta que incluso Mata Hari se hospedó allí. El hotel quedó
intacto tras la Guerra Civil porque funcionó como hospital de militares
republicanos.
Cracovia, Polonia
Hotel Copernicus
Es dificil superar su argumento de promoción: "El
edificio debe su nombre al astrónomo Nicolás Copérnico, quien se alojó
en este bonito albergue. Aquí mismo fue donde desarrolló su teoría e
hizo que el mundo viese que la Tierra giraba alrededor del sol y no a la
inversa. Un lugar para meditar mientras se contemplan los atardeceres
que iluminan el Wawel".
Fue construido sobre una iglesia de la Edad Media.
Conserva pinturas e inscripciones del siglo XVI y está en la calle más
antigua de la ciudad, Kanonicza.
Sevilla, España
Las Casas de la Judería
Es como una ciudad sevillana dentro de otra ciudad:
Sevilla. En el casco histórico, este hotel de cuatro estrellas está
formado por 27 casas del antiguo barrio judío, unidas por pasadizos y
patios.
Cuando Fernando III, que se proclamaba rey de tres
religiones, conquistó la ciudad, la comunidad judía de Sevilla se
concentró en este barrio, ahora conocido como Santa Cruz. Casi tres
siglos más tarde, cuando Cristóbal Colón regresó de América luego de su
primera expedición, en estas casas vivieron algunos indígenas que
cruzaron el Atlántico. Las casas estaban en muchos casos vacías, tras la
expulsión de los judíos decretada en el Edicto de Granada.
Johannesburgo, Sudáfrica
The Saxon
36 Saxon Road
Era una mansión particular cuando Nelson Mandela se
instaló allí durante siete meses, para escribir Un largo camino hacia la
libertad, libro que expuso las bases de su posterior gobierno. Recién
salía de prisión y aceptó la invitación del dueño de casa, su amigo
multimillonario Douw Steyn, para concentrarse lo más lejos posible de
los conflictos.
En el coqueto barrio de Sandton, el lugar es hoy uno de
los hoteles boutique más lujosos del mundo. Con 26 habitaciones
-incluida la suite presidencial Nelson Mandela-, cuenta con más de 120
empleados y una flota de Mercedes Benz que lleva a los visitantes, por
ejemplo, de las habitaciones al restaurante a sólo cien metros.
La Habana, Cuba
Hotel Nacional de Cuba
Calles 21 y O
Reflejo de las antagónicas épocas de la isla, ha sido
también escenario de encuentros fundamentales. Inaugurado en 1933, el
Hotel Nacional de Cuba recibió a destacadas personalidades desde sus
primeros años, de Buster Keaton a Winston Churchill, de Fred Astaire al
Trío Los Panchos. Llegó a cerrar sus puertas para hospedar a jefes
mafiosos de Estados Unidos y también se creó allí una célula
revolucionaria del Movimiento 26 de Julio, encabezado por Fidel Castro.
Instalada la revolución cubana, los empleados quedaron a
cargo de la administración. Allí se fundaron milicias nacionales y se
creó, por orden del gobierno, una escuela de corte y costura para
campesinas de montaña que llegaban a la ciudad.
En su enorme jardín, donde los visitantes -hospedados o
no en el hotel- pueden disfrutar hoy de un mojito frente al mar, se
habían creado trincheras tapiadas en tiempos de la crisis de los
misiles. Muchas de sus habitaciones han sido declaradas históricas y
tienen fotografías de sus huéspedes famosos. El hotel cuenta con su
propio historiador y ofrece tours, todos los días, a las 10 y 16.
Amsterdam, Holanda
Hilton Amsterdam
La curiosa protesta Bed-in for peace (En la cama por la
paz) que realizaron John Lennon y Yoko Ono en 1969 comenzó en el Hilton
Amsterdam, durante su luna de miel. En la habitación 702 recibieron a
la prensa, entre el 25 y 31 de marzo, de 9 a 21.
La campaña se extendió luego a otros hoteles, como el
Queen Elizabeth de Montreal, donde la pareja se fue mudando de
habitaciones para recibir, también en la cama, a periodistas y amigos.
Allí grabaron el famoso video de Give Peace a Chance.
El documental Bed Peace, que Yoko Ono subió a Internet y
se pudo ver los últimos días en YouTube, muestra a la pareja
conversando con el dibujante Al Capp, el humorista Tommy Smothers, los
psicólogos Timothy y Rosemary Leary, y el activista Dick Gregory.
"En 1969, John y yo éramos tan ingenuos como para
pensar que metiéndonos en una cama podíamos cambiar el mundo. Quizá lo
hicimos, pero en aquel momento no éramos conscientes", expresó Yoko
sobre el documental, en ImaginePeace.com
Washington, Estados Unidos
The Willard
1401 Pennsylvania Avenue
¿Cuánto lobby se habrá hecho en este hotel? La leyenda
cuenta que aquí se forjó el término lobbista, durante la presidencia de
Ulysses Grant (1822-1885), que solía pasar por su bar a beber brandy y
se encontraba con gente que conocía su afición y lo esperaba para
conversar (e influir sobre sus decisiones, claro). A dos cuadras de la
Casa Blanca, el Willard alojó a mandatarios y diplomáticos desde que fue
fundado, en 1818. También hospedó a Martin Luther King, que aquí
escribió su famoso discurso I have a dream (Tengo un sueño). Ahora
pertenece a la cadena InterContinental.
Ibiza, España
Ibiza Rocks House
En la isla del todo vale, donde el lujo no es sinónimo
de elegancia, sino de hedonismo, las fiestas de Tony Pike, en su hotel
Ibiza Pikes, son tan famosas como las discos. Su reputación como
anfitrión surgió en los 70, pero su pico de rating fue en 1983, cuando
los Wham de George Michael grabaron en su piscina el video Club
Tropicana (se puede ver en YouTube, Pike es el barman de sombrero y
bigote). Entre otras celebridades, Freddie Mercury se hospedó allí y
organizó su cumpleaños, que duró 24 horas.
El hotel (una casa con más de 500 años) y su dueño
estaban en crisis cuando apareció la empresa Ibiza Rocks, que compró el
lugar y decidió restaurarlo. En mayo de este año abrió nuevamente sus
puertas, como un lujoso hotel boutique de 25 habitaciones, que no ha
perdido su esencia. Tony Pike se encargó de las mejoras y se mantiene
como manager, aunque un poco más tranquilo.
Pamplona, España
Gran Hotel La Perla
Plaza del Castillo 1
Balcón inigualable de las fiestas de San Fermín, La
Perla es considerado el hotel de los toreros. Albergó a personalidades
de la política y el arte, con Hemingway como figura repetida. El
escritor ocupaba la habitación 217, mientras que el gran Manolete dormía
en la 105. El violinista Pablo Sarasate es uno de sus clientes
emblemáticos y Charles Chaplin estuvo al menos dos veces. Orson Welles
no sólo se alojó, sino que también filmó Campanadas a media noche.
Refaccionado en 2007, conserva parte de su mobiliario
original y la fachada, frente a la plaza del Castillo. Cuenta con su
propio historiador, Fernando Hualde Gállego, además recepcionista, y con
blog dedicado al hotel: www.laperlahistoria.blogspot.com. Allí cuenta
que el lugar "se ha codeado con la flor y nata de la sociedad; ha dado
de comer durante décadas a los pobres de la ciudad que en interminable
fila aguardaban su ración, atendió durante la última guerra a los
heridos de ambos bandos y a los perseguidos políticos, incluso
anteriormente acogió y cuidó a los enfermos de cólera en la epidemia de
1885".
Roma, Italia
Hotel de Russie
Via del Babuino 9
Fue la suma de huéspedes rusos lo que terminó por
ponerle nombre a este hotel. Desde Igor Stravinsky y la familia Romanoff
hasta toda la compañía del ballet ruso se hospedaron en este lugar con
vista a Piazza del Popolo. Durante la Segunda Guerra Mundial fue guarida
de muchos espías. Entre sus ilustres clientes se destacan desde Jean
Cocteau y Pablo Picasso hasta Owen Wilson y George Clooney.
Londres, Inglaterra
The Cadogan
Entre las historias de amoríos secretos, una de las más
importantes en tierras de la prensa rosa es la del rey Eduardo VII y la
actriz británica Lillie Langtry. El escenario principal de esos
encuentros era el hotel Cadogan, construido en 1887, muy cerca del
Palacio de Buckingham.
Cabourg, Francia
Grand Hotel de Cabourg
El hotel Balbec de la novela En busca del tiempo
perdido es en realidad Grand Hotel de Cabourg, en Normandía, donde solía
hospedarse su autor, Marcel Proust.
Londres, Inglaterra
Claridge's Hotel
49 Brook Street
Años antes de que el canciller de Alemania Occidental
Konrad Adenauer se reuniera en secreto con representantes del Congreso
Judío Mundial para encaminar las reparaciones a los supervivientes del
Holocausto, una habitación del Claridge's pasó a ser territorio
extranjero. ¿Cómo? Durante la Segunda Guerra, allí se hospedaban los
exiliados Pedro II de Yugoslavia y su esposa, Alejandra, princesa de
Grecia y Dinamarca.
Ella estaba embaraza del heredero de la corona, que
nació en la habitación 212. Para que el parto fuera en tierra yugoslava,
Winston Churchill autorizó que esa suite cambiara de bandera por ese
día: 17 de junio de 1945.
Por Martin Wain
[Fuente: www.lanacion.com.ar]
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