terça-feira, 11 de julho de 2017

Martín Blanco


¡Muy buenas, gente!!!! Estamos en una nueva entrevista para Entretanto Magazine y Preguntas con Arte, en este caso con el ilustrador Martín Blanco. ¡Hola, Martín! ¿Puedes presentarte tú mismo para que nuestros lectores puedan conocerte?
Hola. Soy argentino, licenciado en Bellas Artes y después de estar viviendo 6 años en Barcelona, ahora llevo 10 años en el Principado de Andorra. Soy artista digital y tradicional y me dedico profesionalmente a la ilustración desde 2007, que compagino con mi trabajo de profesor de arte.
Si alguien quiere saber más de ti, ¿dónde puede informarse?
Toda la información, curriculum, exposiciones, eventos, además de gran parte de mi obra, está en mi web (que debería actualizar más, por cierto)
www.martblanco.com
El día a día lo manejo en mi cuenta de Facebook: https://www.facebook.com/MartinBlancoArt/
¿Qué ilustradores te gustan y tomas como referencia?
Es imposible nombrarlos a todos. En lo referente al mundo digital, tengo la suerte de conocer personalmente a uno de los grandes, como es Mario Sánchez Nevado, y dentro de lo que puedo, intento aprender de su trabajo.
La ilustración de Dave McKean me parece fabulosa, pero en líneas generales, no tengo un referente claro. En ese sentido soy bastante ecléctico. Intento ver mucho de muchos estilos diversos, porque siempre hay algo que puede servirte como disparador de nuevas ideas o incluso de nuevas técnicas.
En tu web comentas que haces dibujos tanto digitales como tradicionales. ¿Qué te aporta cada uno de los dos estilos?
Si, bueno, dibujé toda mi vida de manera tradicional hasta que encontré el mundo digital en el 2003, y estuve bastante tiempo aprendiendo otra vez, por así decirlo.
Desde el 2010, trabajo paralelamente los dos estilos a la hora de crear mi obra personal, pero la ilustración la produzco de manera digital exclusivamente, porque de ese modo tengo una versatilidad y una velocidad que con el tradicional se hace más complicado.
De cara al proceso de corrección de los encargos, todo es más fluido con el digital y como consecuencia, no se sufren tanto las fechas límites de entrega.
Con respecto al estilo tradicional, amo dibujar con lápiz y suelo ser bastante obsesivo en cuanto a los detalles y el acabado de mis obras. El grafito te da la posibilidad de controlar muy bien el tema de los degradados en los grises y si lo sabes dominar, es una delicia.
¿Cuál de los dos prefieres?
No tengo preferencia, ya que son dos mundos muy distintos. De hecho, cuando creo mi obra personal, voy decidiendo sobre la marcha con qué clase de estilo cuadra mejor cada una de las ideas que tengo.
Vemos en tu galería una gran cantidad de trabajos surrealistas. ¿A qué se debe esta afición tuya por este tipo de arte?
Siempre me gustaron los surrealistas y el manejo que tenían del mundo onírico. Esa manera de mezclar cosas que aparentemente no tienen mucho sentido, pero a su vez crean una complejidad en el discurso, me encanta. Me sentí influenciado por el movimiento desde muy temprano en mis épocas de estudiante.
Es evidente que te tengo que preguntar por el maestro del surrealismo. Háblanos de Salvador Dalí y de lo que representa para ti.
Bueno, fue un referente, evidentemente. De hecho, de los surrealistas es el que más me gusta, junto con Max Ernst.
De todos modos, mi relación con mis referentes fue más bien cuando estaba en pleno proceso de aprendizaje. Ahora es como si me hubiera independizado de su influencia por decirlo de alguna manera. Me ayudó mucho estudiarlos, junto con Miguel Ángel y Caravaggio y más cerca en el tiempo, el maestro H.R. Giger. Pero ahora intento estar más en contacto con los nuevos lenguajes y discursos porque, de hecho, vivimos en un mundo completamente distinto en muchos aspectos.
También eres portadista. ¿Qué crees que debe tener una portada para ser buena?
Desde mi punto de vista, una portada es eficaz y cumple su objetivo cuando capta la mirada del espectador. No olvidemos que seguimos funcionando de la misma manera que siempre: compramos las cosas por la portada. Y hay demasiados libros en las estanterías de las librerías intentando llamar la atención.
Lo que me gusta son los diseños simples, no a nivel técnico, sino a nivel compositivo. Prefiero las portadas con pocos personajes que no compitan entre ellos en el poco espacio que de por sí ya tienen, y eso al final hace que el mensaje tenga más fuerza. En cuestión de portadas, para mí, lo bueno… si breve, dos veces bueno.
Además, dibujas cómics con un estilo muy diferente del resto de tus trabajos. ¿Qué te aporta el cómic?
Es un lenguaje que me encanta. Siempre fui amante de los cómics, de hecho los sigo coleccionando y soy el tesorero de la Asociación del Cómic, Ilustración y Animación de Andorra (ARCA), que gestionamos el Salón La Massana Cómic, en el Principado.
Contar una historia en viñetas es muy difícil y hace que, además de las cuestiones técnicas propias del dibujo, tengas que preocuparte de cosas que tienen que ver con la narración, como el ritmo y la velocidad entre viñeta y viñeta.
Siendo ilustrador de cómics no puedo evitar preguntarte por mi dibujante favorito: Alex Ross. ¿Qué piensas de él?
Alex Ross me gusta, aunque no es de mis preferidos. Tiene una técnica bestial y me encanta por eso, pero creo que a veces sus poses dan la sensación de ser un tanto artificiales y eso supongo que tiene que ver con el uso de referencias fotográficas. No tengo ningún problema con eso, al contrario, al final todos lo hacemos, pero creo que debería subordinar más esa cuestión a la narración.
La técnica (la que sea) tiene que estar a disposición del mensaje y al cómo contar ese mensaje y no al revés.
Del estilo de Alex Ross, prefiero a Marco Djurkevic y Adi Granov.
Pero en general mis gustos con respecto a los dibujantes de cómics van por otro lado. Sacando a los que para mí son maestros, como Jim Lee o Todd Mc Farlane, me gustan mucho estilos como los de Dave Mc Kean o Ben Templesmith.
Además de ilustrador también tienes una editorial en Argentina, Santa Guadaña Ediciones. ¿Cómo surge este proyecto?
Mi socio y amigo de toda la vida, Gonzalo Ventura, es escritor y guionista profesional y hace un año me propuso montar una editorial propia. Yo hacía poco que había empezado a escribir y me pareció una buena idea. De hecho, es algo así como la continuación de un viejo sueño, ya que tuvimos una editorial de cómics en Argentina allá por el 2007.
La idea básicamente es tener una editorial en la que podamos mantener el control creativo de nuestras obras, teniendo un especial cuidado por la calidad literaria y visual.
En poco menos de un año llevamos publicados una novela (3 días), una antología de cuentos de terror (Carnaval de sangre) y ya estamos preparando otra antología para fines de este año y varias cosas más.
Y en octubre presentaremos la editorial de manera oficial en Andorra, de cara a una futura distribución de los libros en España.
Pueden ver nuestras publicaciones en la web: www.santaguadania.com
¿A qué tipos de publicaciones os dedicáis en esta editorial?
Santa Guadaña es una editorial de género: terror, misterio y ciencia ficción. Busca combinar las raíces del género con una mirada creativa más actual.
Combinando elementos clásicos y aportando nuevos, tanto desde el contenido como así también desde lo estético.
Nos dedicamos de lleno a lo que amamos. Apostamos por devolverle al género un poco de toda la satisfacción que nos dio.
¿Qué semejanzas y diferencias ves entre el mundillo editorial español y argentino?
En el español todavía no estamos trabajando, sino que estamos preparando nuestro desembarco, así que no puedo decirte demasiado aún. Pero más allá de las editoriales, en España hay muchos escritores talentosos que hacen lo imposible para tirar adelante sus proyectos, y eso es muy loable.
Lo que sí creemos es que traemos cosas nuevas que todos los fanáticos de género van a saber valorar. Estamos seguros de eso porque además de producir horror y misterio y ciencia ficción, nosotros mismos somos fans. Y aunque no estamos todavía en contacto estrecho y dentro del mundo editorial español, sabemos por dónde van los tiros.
En cuanto a la Argentina, el desarrollo editorial es genial y con mucha camaradería. Contrario a lo que pasa en otros lugares, todas las editoriales de género somos independientes y colaboramos unos con otros. Se nota que todos los que hacemos esto lo hacemos con amor, por eso no vemos competencia sino que vemos a las demás editoriales como productores de cosas que nos gustan y todos nos ayudamos cada vez que podemos.
Es más, como ejemplo puedo citar que, en cada convención, cada uno comparte espacio con otras editoriales o lleva los libros de uno y de las otras, porque tenemos claro que si estamos juntos tenemos más fuerza.
Santa Guadaña, por suerte, ha tenido una gran acogida en Argentina. Nuestra primera novela (“3 días”, de Gonzalo Ventura) se ha agotado y estamos en imprenta a la espera de la segunda edición. Además ya empezaron las negociaciones para llevarla a la pantalla grande. Por otro lado, “Carnaval de Sangre” se está vendiendo muy bien y las primeras repercusiones hacen prever que se va a convertir en nuestro segundo éxito.
Ya terminando, ¿esta entrevista te ha parecido divertida o aburrida?
Divertida, siempre es bueno poder expresarse libremente.
Y ya para terminar, ¿puedes mandar un saludo a nuestros lectores?
Un saludo a todos los lectores, ha sido un placer poder participar y tener un momento para acercarles mis propuestas y pensamientos sobre algo que me apasiona tanto como es el arte y sin el que no podría vivir. ¡Muchas gracias!


[Fuente: www.entretantomagazine.com]

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